La Secretaría de Educación Pública (SEP) ha salido al frente para defender la contratación de una serie de servicios de capacitación dirigidos a sus funcionarios, los cuales incluyen temáticas controvertidas como la imagen personal, el “coaching” y el manejo del ego. Según la información revelada recientemente, el monto destinado para estas contrataciones con empresas privadas podría ascender hasta los 15.3 millones de pesos.
Ante el cuestionamiento público, la dependencia federal emitió una nota informativa en la que sostiene que el objetivo primordial de estos cursos es fortalecer y actualizar los conocimientos, las habilidades y las competencias del personal que labora en la institución. De acuerdo con la SEP, esta inversión busca impactar directamente en la mejora del desempeño laboral de los servidores públicos, optimizando así la atención de las atribuciones institucionales que le corresponden a la secretaría.
La SEP precisó que estas contrataciones no son acciones aisladas, sino que forman parte integral del Programa Anual de Capacitación 2026. La dependencia detalló que la decisión de implementar estos cursos específicos deriva de un proceso institucional técnico denominado Detección de Necesidades de Capacitación (DNC). Este diagnóstico fue aplicado rigurosamente en 38 unidades administrativas de la dependencia, lo que permitió identificar las áreas donde el personal requería un reforzamiento en sus capacidades.
El origen de la controversia se remonta a una revelación publicada por el diario EL UNIVERSAL, donde se expuso que la SEP firmó un contrato para el pago de hasta 15.3 millones de pesos a diversas empresas privadas. El catálogo de servicios contratados no se limita únicamente a la imagen personal, el coaching y el ego, sino que abarca también temas de liderazgo y superación personal, elementos que la secretaría considera vitales para la gestión pública moderna.
Sin embargo, la capacitación no se centra exclusivamente en el desarrollo blando o psicológico. La licitación también contempla la impartición de cursos técnicos y operativos, tales como estrategias de negociación y gestión de relaciones interpersonales. Asimismo, se incluyen talleres prácticos de Excel y el manejo de bases de datos, herramientas fundamentales para la operatividad administrativa. Se estima que estas acciones formativas beneficien a más de 2 mil empleados pertenecientes al sector central de la dependencia.
En cuanto al marco legal que sustenta este gasto, la SEP subrayó que todo el procedimiento se ha llevado a cabo conforme a la normatividad aplicable en materia de recursos humanos de la Administración Pública Federal (APF). La dependencia resaltó que ha seguido estrictamente las directrices emitidas por la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno. Además, recordó que posee las facultades legales necesarias para celebrar convenios y contratos con instituciones educativas, centros de investigación y organismos especializados que contribuyan a la formación y certificación de su personal.
Sobre la ejecución presupuestaria, la secretaría aclaró que el esquema de contratación no implica un pago lineal o automático de la cifra máxima. Por el contrario, el contrato contempla montos mínimos y máximos, asegurando que la aplicación real de los recursos estará vinculada estrictamente a las necesidades que sean efectivamente atendidas y al número real de personas que participen en los procesos de capacitación y certificación. De esta manera, la SEP busca evitar el desperdicio de recursos públicos.
Finalmente, la Secretaría de Educación Pública reiteró que el propósito último de estos recursos es fortalecer la profesionalización de las personas servidoras públicas. La institución afirmó que estas medidas contribuirán al cumplimiento de los objetivos institucionales, asegurando que el ejercicio del gasto se realice bajo los principios de legalidad, eficiencia, transparencia y rendición de cuentas, los cuales rigen la administración de los fondos públicos en el país.


