La transición política en Venezuela ha entrado en una fase de negociación formal, aproximadamente seis meses después de que el presidente Nicolás Maduro fuera derrocado por Estados Unidos y se estableciera el ascenso de Delcy Rodríguez como presidenta encargada del país. Este proceso ha tomado un impulso tangible con el reciente regreso a territorio venezolano de la opositora Dinorah Figuera.
El pasado jueves, Figuera, quien se desempeña como presidenta de la Asamblea Nacional de Venezuela electa en 2015 —la última cámara legislativa considerada legítima tanto por la oposición como por la comunidad internacional—, arribó a Caracas. El objetivo principal de su visita fue mantener un primer encuentro con Jorge Rodríguez, actual presidente del Parlamento y hermano de la presidenta interina, Delcy Rodríguez.
Este viaje representa la primera vez que Dinorah Figuera pisa suelo venezolano desde el año 2018, fecha en la que se vio obligada a exiliarse en España. El retorno de la política opositora contó con el respaldo explícito del Departamento de Estado de EE.UU. A través de sus redes sociales, la entidad gubernamental estadounidense manifestó recibir con “beneplácito” la realización de esta reunión, señalando que el encuentro servirá para discutir una agenda que funcione como hoja de ruta para un diálogo político orientado hacia una transición democrática.
En respuesta al comunicado emitido por la embajada de EE.UU. en Caracas, Figuera utilizó la plataforma X para expresar su agradecimiento por el acompañamiento recibido. En su mensaje, calificó el hecho como un “hecho histórico” donde el compromiso principal es el interés superior de la nación. Asimismo, reconoció la complejidad del camino a seguir, afirmando que, aunque no es un proceso fácil, urge abrir un “capítulo de esperanza” para el país.
El contexto político actual muestra un cambio drástico en la administración venezolana. Desde que las fuerzas especiales de EE.UU. capturaran a Nicolás Maduro en enero, el gobierno interino liderado por Delcy Rodríguez, una figura clave del chavismo, ha implementado un giro copernicano en su relación con Washington. Esta nueva etapa de acercamiento y cooperación entre Caracas y EE.UU. es la más significativa desde antes de que Hugo Chávez llegara al poder en 1999. No obstante, hasta el encuentro de este jueves, no se había hablado explícitamente de una transición democrática.
La elección de Dinorah Figuera para encabezar este proceso, en lugar de otras figuras prominentes como María Corina Machado —líder opositora y premio Nobel de la Paz— o Edmundo González, candidato presidencial de la oposición en 2024, ha generado interrogantes sobre su perfil. Figuera, nacida en 1961, es médica egresada de la Universidad Central de Venezuela y militante del partido Primero Justicia.
Su trayectoria política es extensa. Entre 1995 y 2000 fue concejal del Municipio Libertador de Caracas, cargo que luego extendió como concejal metropolitana entre 2000 y 2004. En el ámbito legislativo, fue electa diputada por Caracas en 2010 y posteriormente por Aragua en 2015. Además de su carrera política, Figuera es sobreviviente de cáncer.
El motivo de su exilio en 2018 estuvo ligado a su labor como vocera en el caso de Fernando Albán, un opositor que falleció en octubre de ese año tras caer desde el décimo piso del edificio del Servicio Bolivariano de Inteligencia (SEBIN). Mientras el Gobierno de Venezuela sostuvo que Albán se arrojó al vacío, la oposición y sus abogados denunciaron que se trató de un asesinato. Debido a su actividad en este caso, Figuera denunció amenazas y acosos por parte del Gobierno, lo que la llevó a instalarse en Valencia, España.
A pesar de su distancia física, Figuera mantuvo su rol político. En enero de 2023, fue elegida presidenta de la Asamblea Nacional 2015 por los exdiputados de la oposición, cuyos mandatos finalizaron en 2021 pero que siguen desconociendo la legitimidad del Parlamento de mayoría chavista. Esta designación provocó que el Gobierno venezolano emitiera órdenes de aprehensión y una alerta roja contra ella y otros cuatro exdiputados, acusándolos de traición a la patria, usurpación de funciones, asociación para delinquir y legitimación de capitales.
La Asamblea Nacional del periodo 2016-2021 fue fundamental en la estrategia de presión internacional, especialmente durante la designación de Juan Guaidó como presidente interino, movimiento que contó con el respaldo de EE.UU. y más de 50 países durante la primera administración de Donald Trump. Aunque aquel gobierno interino terminó definitivamente en 2023 sin lograr el poder real, Figuera retorna ahora como una representante central de aquel movimiento, buscando una nueva oportunidad para concretar la transición impulsada desde Washington.


