La candidata presidencial de Perú, Keiko Fujimori, se encamina hacia la presidencia del país con una ventaja estrecha pero con una tendencia al alza en el recuento de votos. Según los datos más recientes proporcionados por la Oficina Nacional de Procesos Electorales (Onpe), Fujimori ha obtenido el 50,108% de los votos válidos, mientras que su rival, el candidato de izquierda Roberto Sánchez, alcanzó el 49,892%. Esta situación se presenta con el 99,391% de las papeletas ya contabilizadas, dejando pendiente la revisión de apenas el 0,6% del total de los sufragios.
En el transcurso de la jornada del jueves, la diferencia a favor de la candidata derechista ha ido en aumento, situándose en una brecha de 39.566 votos. Este proceso electoral, derivado de la segunda vuelta celebrada el pasado 7 de junio, mantiene en vilo a la nación sudamericana debido a la cercanía de los resultados y las tensiones políticas generadas entre los dos bandos.
Ante este escenario, Roberto Sánchez ha manifestado su rechazo a los resultados preliminares, alegando la existencia de supuestas irregularidades en el proceso. En una conferencia de prensa, Sánchez anunció que encabezará una serie de protestas y movilizaciones. "Nos movilizaremos mañana (viernes) y yo mismo estaré en el frente", declaró el candidato, quien además criticó la labor del órgano electoral y señaló que presentará diversos recursos legales con el objetivo de revisar votos anulares que, según su postura, podrían haber favorecido injustamente a Fujimori.
En cuanto a los votos restantes, las papeletas impugnadas que aún esperan revisión sumaban, hasta la mañana del jueves, un promedio de 140.000 sufragios. Un dato clave en este conteo es que alrededor del 60% de estas papeletas provienen de Lima y del exterior, zonas donde Keiko Fujimori ha concentrado un apoyo significativamente mayor que su oponente.
Sobre este punto, Gonzalo Márquez Palacios, ingeniero informático y director de la consultora de datos e IA, Caleidos, señaló en un diálogo con Reuters que estas son áreas donde Fujimori debería mantener la ventaja. De acuerdo con el análisis de Márquez Palacios, debido a la procedencia de los votos pendientes, no existe posibilidad de que los resultados generales se alteren.
El desarrollo del escrutinio oficial del balotaje ha sido fluctuante. Desde el inicio, Fujimori lideró la votación, manteniendo la delantera hasta que se alcanzó el 94% de las papeletas sufragadas, momento en el cual fue superada brevemente por Sánchez. No obstante, al llegar al 98,2% del conteo, la candidata retomó la primera posición, impulsada principalmente por el ingreso de los votos emitidos en el extranjero.
Keiko Fujimori, quien se define como una política pro-mercado, centró su estrategia de campaña en el combate al crimen mediante la aplicación de "mano dura". En sus discursos, evocó la estrategia utilizada por su padre, el fallecido expresidente Alberto Fujimori, para enfrentar y derrotar a los insurgentes durante la década de los 90, gestiones que en su momento derivaron en denuncias por abusos a los derechos humanos.
Esta elección representa la cuarta postulación de Fujimori a la presidencia. De consolidarse su triunfo, se convertiría en la primera mujer en llegar al poder en Perú a través de una elección directa. Cabe destacar que la candidata había perdido en tres balotajes previos; el más reciente ocurrió en 2021, cuando fue derrotada por el izquierdista Pedro Castillo por un margen de 44.200 votos. Un resultado favorable para Fujimori significaría la consolidación de un giro hacia la derecha en el contexto político de América Latina.
Por otro lado, Roberto Sánchez postuló con el respaldo político de Pedro Castillo, quien actualmente se encuentra preso tras intentar disolver el Congreso a finales del año 2022. El ascenso de Sánchez en las encuestas había generado nerviosismo en los mercados financieros.
En respuesta al avance del conteo, el partido Juntos por el Perú, organización liderada por Sánchez, ha presentado una acción legal ante el jurado electoral para invalidar los sufragios de diversos distritos de Lima y del extranjero. Asimismo, la agrupación ha convocado a sus simpatizantes a nivel nacional para concentrarse este viernes en la capital en lo que han denominado la "Gran Movilización en Lima".
Sánchez reiteró desde su local partidario que el proceso electoral no ha concluido y aseguró que lucharán para que se respete la voluntad popular. A través de un comunicado, Juntos por el Perú denunció una supuesta "falta de transparencia" por parte de la entidad electoral, afirmando que no aceptarán un resultado que no refleje la voluntad ciudadana con absoluta claridad.
Finalmente, el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) tiene programado evaluar este viernes los recursos legales presentados. Entre las denuncias se encuentran supuestos "patrones de repetición" de votos a favor de Fujimori en Lima, así como cuestionamientos sobre cambios en las normas que afectarían el traslado de los votos provenientes del exterior.


