A casi tres años de gestión, el sector empresarial argentino manifiesta una postura dividida respecto al gobierno de Javier Milei. Mientras que el ordenamiento de las variables macroeconómicas es recibido con elogios, comienzan a emerger críticas profundas sobre decisiones estratégicas y el enfoque dogmático de algunas políticas, lo que ha llevado a diversos sectores a analizar posibles liderazgos para sostener el rumbo económico más allá de 2027.
En los círculos empresariales se ha instalado la conversación sobre los próximos comicios. Aunque el plazo es extenso, existe una corriente que busca figuras capaces de asegurar la continuidad del modelo basado en el equilibrio fiscal, la apertura económica y el alineamiento con el capitalismo global, pero bajo un esquema menos dogmático que el planteado por el líder libertario, con el fin de evitar un eventual regreso al populismo.
Desde el punto de vista macroeconómico, la valoración es mayoritariamente positiva. Se destaca el recorte de 15 puntos del déficit consolidado entre el Tesoro y el Banco Central, logrando un superávit financiero que se ha mantenido rigurosamente durante el primer año. A esto se suma que la posición externa del país se ha fortalecido, con compras de divisas por parte del BCRA que superan los 10.000 millones de dólares en lo que va del año. Como resultado, el riesgo país descendió a la zona de 420 a 430 puntos básicos, alcanzando el nivel más bajo de los últimos ocho años.
Asimismo, se pondera la inserción internacional mediante la firma de un entendimiento entre el Mercosur y la Unión Europea, además de un acuerdo especial de comercio con los Estados Unidos. En cuanto a la inflación, las mediciones privadas anticipan una desaceleración, sugiriendo que el índice de precios al consumidor del mes en curso podría situarse por debajo del 2%.
Un punto clave ha sido el desarrollo de la minería y la energía. En el primer cuatrimestre del año, los ingresos de dólares provenientes de petróleo, gas y minerales fueron equivalentes a los aportados por el agro, el proveedor histórico de divisas; ambos sectores aportaron cifras similares, con 8.100 millones de dólares para el primero y 8.200 millones para los cereales y oleaginosos.
Sin embargo, este optimismo convive con dudas crecientes. Diversos medios patronales cuestionan la actitud "ingenua" del Gobierno ante la competencia externa. Un directivo de un grupo local señaló que, al tratar con empresas chinas, el Estado no considera que se disputa el mercado no solo con corporaciones, sino con el Estado chino que respalda a dichas firmas. Un ejemplo concreto de este malestar fue la adjudicación del Campamento Batidero en San Juan, para el proyecto de cobre Distrito Vicuña, a un consorcio liderado por la estatal Power China. Proveedores locales, respaldados por la Unión Industrial Argentina y la Cámara Argentina de la Construcción, denuncian que la importación de módulos prefabricados desde China destruye la política de "compre local".
Otra preocupación central es la infraestructura. El sector empresarial califica como "severamente deficientes" las instalaciones del país, un componente crítico del "costo argentino". Critican el dogmatismo del Gobierno, impulsado especialmente por el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, quien sostiene que los privados deben realizar todas las obras necesarias. Esta postura es vista como un freno a soluciones urgentes. En este sentido, la Asociación Argentina de Presupuesto y Administración Financiera Pública (ASAP) informó que la inversión real directa del Estado nacional en las provincias se desplomó un 72,5% en abril respecto al año anterior.
A estas tensiones se suman denuncias sobre un supuesto "capitalismo de amigos". Algunos sectores critican el rol de los hermanos Neuss y su vinculación con Santiago Caputo, sugiriendo una matriz de negocios similar a gestiones anteriores, específicamente en la distribución de energía a través de Transener. También se mencionan las propuestas de compensación de deudas de Edenor, propiedad de José Luis Manzano y Daniel Vila, quienes tendrían lazos con la administración actual.
El impacto más severo se observa en las pequeñas y medianas empresas. Según datos de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo informados por el Centro de Economía Política Argentina (CEPA), entre noviembre de 2023 y marzo de 2026, se redujo la cantidad de empleadores en 26.448 casos. El 99,75% de estas bajas corresponden a empresas de hasta 500 trabajadores, mientras que las firmas de más de 501 trabajadores representan solo el 0,25% de los casos.
Finalmente, en el plano internacional, el presidente Milei viajará a Estados Unidos en julio invitado por Donald Trump para celebrar los 250 años de la independencia norteamericana. Pese a esto, fuentes diplomáticas de la Casa Blanca advierten que la relación no atraviesa su mejor momento, debido al incumplimiento de compromisos en materia de patentes, control de empresas chinas y uranio, tras el respaldo de 20.000 millones de dólares brindados por EE. UU. para estabilizar el mercado de cambios el año pasado. Un punto de fricción es la concesión del dragado de la Hidrovía al consorcio Jan De Nul, acusado por sectores estadounidenses de tener vínculos con China, en detrimento del consorcio DEME, que habría ofrecido una tarifa un 17,4% más baja.

