Un ataque armado ocurrido este miércoles en las inmediaciones del aeropuerto de Guayaquil, la urbe más poblada de Ecuador, dejó como saldo al menos una persona fallecida y otras dos heridas. El incidente tuvo lugar en una de las zonas más concurridas de la terminal aérea, generando una situación de alerta inmediata y el despliegue de los protocolos de seguridad en el recinto. La Policía Nacional ha confirmado los hechos, subrayando que el atentado se produjo en un entorno de alta vulnerabilidad.
El suceso se registró aproximadamente a las 18:00 hora local, específicamente en la zona de salida de los arribos internacionales. La magnitud del ataque y la presencia de disparos en un área crítica de infraestructura obligaron a las autoridades a activar los protocolos de emergencia, lo que derivó en el cierre total del aeropuerto. Durante un periodo de aproximadamente dos horas, todas las operaciones aéreas permanecieron suspendidas, afectando el flujo de pasajeros y el funcionamiento de la terminal. Fue solo tras las labores de seguridad y el control de la zona que las operaciones comenzaron a reanudarse progresivamente.
A través de diversos videos que fueron difundidos en redes sociales, se pudo observar el caos vivido en el lugar. Las imágenes muestran a dos personas tendidas en el piso tras el ataque, mientras pasajeros y trabajadores del aeropuerto reaccionaban con conmoción y desesperación ante la violencia desplegada en la terminal. El pánico se extendió rápidamente mientras los servicios de emergencia llegaban al sitio para atender a los heridos y confirmar el fallecimiento de una de las víctimas.
El ministro del Interior, John Reimberg, fue el encargado de proporcionar los detalles sobre la identidad de la víctima mortal. Según el funcionario, la persona asesinada fue identificada como Carlos Alberto Suástegui Villanueva. Reimberg señaló que Suástegui era señalado como un supuesto cabecilla de la organización criminal conocida como "Los Águilas", la cual constituye una facción de "Los Choneros", considerada la banda criminal más antigua que opera en el territorio ecuatoriano. Debido a su posición y actividades, el sujeto era catalogado por las autoridades como un individuo "de alto riesgo" y un "objetivo criminal priorizado".
La trayectoria delictiva de Suástegui Villanueva es extensa. El ministro del Interior informó que el fallecido registraba cuatro antecedentes penales y había estado recluido en prisión en dos ocasiones distintas. Las investigaciones previas contra él incluían cargos graves como asociación ilícita, asesinato y la tenencia de armas no autorizadas, lo que confirma su vinculación directa con las estructuras violentas que operan en el país.
En cuanto a la respuesta policial inmediata, la Policía Nacional informó que, tras recibir la alerta, los agentes se trasladaron rápidamente al aeropuerto, donde lograron detener a dos menores de edad. Los sospechosos, que tienen entre 15 y 16 años, han sido señalados como los presuntos responsables del ataque armado. Ambos jóvenes fueron puestos a disposición de las autoridades judiciales competentes para el proceso legal correspondiente. Durante el operativo de detención, las fuerzas de seguridad lograron incautar dos armas de fuego en el lugar de los hechos.
Este hecho violento ocurre en un momento crítico para la seguridad del país. Guayaquil es una de las ciudades incluidas en el nuevo estado de excepción decretado por el presidente Daniel Noboa, quien extendió la medida a diez provincias y tres municipios debido a los niveles alarmantes de criminalidad y violencia. Este decreto tiene una vigencia prevista de 60 días y abarca las provincias de Pichincha (con capital Quito), Guayas (con capital Guayaquil), Manabí, Santa Elena, Los Ríos, El Oro, Esmeraldas, Santo Domingo de los Tsáchilas, Sucumbíos y Azuay. Asimismo, la medida incluye a los municipios de La Maná en Cotopaxi, Las Naves en Bolívar y La Troncal en Cañar.
Este estado de excepción es el más reciente de una serie de medidas restrictivas implementadas por Noboa desde principios de 2024, año en el que declaró al país bajo un estado de "conflicto armado interno". El objetivo de esta declaratoria es intensificar la ofensiva contra las bandas criminales, a las que el Gobierno ha calificado como "terroristas". El Ejecutivo atribuye a estas organizaciones la escalada de violencia sin precedentes que ha azotado al país andino en los últimos años.
A pesar de los esfuerzos gubernamentales y las declaratorias de emergencia, las cifras de criminalidad siguen siendo críticas. El país registró en 2025 un récord de 9.281 asesinatos, una cifra que se traduce en una tasa superior a los 50 homicidios por cada 100.000 habitantes, evidenciando la complejidad de la crisis de seguridad que enfrenta Ecuador.


