La exalcaldesa de Bogotá, Claudia López, reapareció públicamente este miércoles 17 de junio en el marco de la recta final de la segunda vuelta presidencial. Durante su intervención, la exmandataria anunció que su decisión de voto para los comicios de este domingo estará dirigida a la fórmula del Pacto Histórico, integrada por Iván Cepeda y Aída Quilcué, quienes se enfrentan en las urnas contra el candidato Abelardo de la Espriella.
A pesar del anuncio, López fue muy enfática en aclarar que su decisión no constituye una adhesión tradicional a la campaña. Desde el inicio de su declaración, marcó una distancia clara frente a una incorporación formal al equipo de Cepeda, presentando su postura como un respaldo autónomo. Según explicó, esta decisión ha sido construida desde la perspectiva del centro progresista y está sujeta al cumplimiento de condiciones políticas concretas.
“No es una adhesión. Hoy vamos a expresar las razones que nos llevan a tomar una decisión de voto independiente por Iván y por Aída”, manifestó López durante el encuentro sostenido con el candidato presidencial.
Este movimiento político se produce en un contexto de alta polarización electoral. Para Iván Cepeda, el respaldo de la exalcaldesa representa una oportunidad estratégica para acercarse a sectores independientes, verdes y de centro, buscando así ampliar su base de votantes antes del domingo. No obstante, el anuncio también pone de relieve una fractura en el antiguo bloque político de López; mientras ella respalda a Cepeda, su exformula vicepresidencial, Leonardo Huerta, optó por apoyar la candidatura de Abelardo de la Espriella, un personaje con el que López ha mantenido fuertes diferencias y críticas constantes en el pasado.
Para justificar su decisión, la exalcaldesa apeló a la trayectoria personal y profesional de Iván Cepeda. López afirmó conocer al candidato desde hace más de tres décadas, asegurando que su respaldo no es producto de una estrategia electoral apresurada de última hora, sino de un conocimiento profundo de su carácter. “Lo conozco desde hace muchos años. Estábamos haciendo memoria en estos días conversando, son ya más de 30 años de conocernos, de defender causas juntos, de dar luchas sociales y políticas juntos”, señaló.
En una de las declaraciones más contundentes de su intervención, López destacó la personalidad del candidato, afirmando que su talante sereno, serio, conciliador y conservador no es una “pose de campaña” desarrollada en las últimas tres semanas, sino que es su verdadero estilo de liderazgo y su compromiso constante con la vida, algo que, según ella, puede dar fe por los 30 años de relación.
Asimismo, López vinculó su apoyo a la defensa de la Constitución de 1991, calificándola como el mayor orgullo de su vida política. La exalcaldesa recordó que su trayectoria como servidora pública, senadora y el hecho de haber sido la primera mujer elegida por voto popular como alcaldesa de Bogotá fueron posibles gracias al marco constitucional de 1991. Dirigiéndose directamente a Cepeda, sostuvo: “Es gracias a la Constitución del 91 que yo fui alcaldesa y que tú serás presidente”.
El respaldo de la exalcaldesa no es incondicional, sino que se fundamenta en tres garantías acordadas con Cepeda y su equipo de trabajo: la lucha contra la corrupción, la garantía de paz y seguridad para la ciudadanía, y la implementación de reformas sociales que no destruyan los elementos que actualmente funcionan en el Estado.
Respecto a la lucha contra la corrupción, López impulsó una propuesta de su movimiento 'Imparables', que consiste en la creación de una 'Fiscalía antimafia y anticorrupción'. Esta entidad contaría con autonomía, independencia y herramientas reales para perseguir la corrupción y las rentas criminales. En este sentido, defendió la trayectoria de Iván Cepeda, asegurando que su vida ética absoluta es el testimonio real de dicha lucha.
En cuanto a la seguridad, ambos líderes coincidieron en diferenciar la paz comunitaria del trato con el crimen organizado. Durante la lectura conjunta del acuerdo, señalaron que mientras la paz se construye con la gente, el sometimiento a la justicia es la medida aplicable a las organizaciones criminales.
Finalmente, en el ámbito de la salud, López coincidió en la necesidad de reformas profundas, pero insistió en preservar lo positivo del sistema actual. El acuerdo establece que un gobierno de Cepeda presentaría una nueva reforma a la salud basada en un sistema mixto, con inversión pública y privada, pero bajo una premisa fundamental: que no tenga ánimo de lucro. Adicionalmente, se incluyó la creación de un Sistema Nacional del Cuidado para atender a niños, niñas, adolescentes, adultos mayores, personas con discapacidad y cuidadoras, grupo compuesto mayoritariamente por mujeres.
Por su parte, Iván Cepeda agradeció el apoyo y resaltó la labor de Claudia López en la defensa de la Constitución, sus investigaciones sobre la parapolítica y su combate contra la corrupción, asegurando que su gobierno avanzaría en justicia, libertades públicas y derechos sociales.
El respaldo de Claudia López envía un mensaje doble: por un lado, posiciona a Cepeda ante el electorado de centro e independientes y, por otro, evidencia que su antigua coalición política se encuentra dividida, dada la postura opuesta de Leonardo Huerta. Así, López define su decisión no como una entrega total, sino como un voto condicionado por garantías democráticas, basado en la confianza y la concertación.


