El Gobierno de Venezuela ha formalizado un acuerdo estratégico con la corporación estadounidense General Electric con el objetivo primordial de iniciar la recuperación del Sistema Eléctrico Nacional (SEN), el cual presenta un estado de deterioro avanzado. El anuncio fue realizado el pasado lunes por la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, durante un acto oficial llevado a cabo en el palacio presidencial de Miraflores.
Rodríguez, quien ejerce la presidencia de manera temporal tras la caída de Nicolás Maduro en enero, luego de una incursión estadounidense, había mantenido una serie de diálogos con la multinacional desde el pasado mes de abril para buscar soluciones concretas a los problemas energéticos que afectan la estabilidad del país.
Según los detalles revelados por la mandataria encargada, el acuerdo establece un cronograma de recuperación progresiva de la capacidad energética. En una primera fase, se prevé recuperar 1.000 megavatios durante los primeros 24 meses de ejecución. A largo plazo, la meta fijada es alcanzar la recuperación de más de 5.000 megavatios en un periodo total de cuatro años. Durante el evento televisado, en el que participaron directivos de la empresa estadounidense, Rodríguez calificó la firma de este convenio como "un paso histórico" para restablecer un servicio esencial para la población y la industria.
La urgencia de este acuerdo se sustenta en el crítico déficit energético que atraviesa la nación. El diputado opositor Ezio Angelini, en declaraciones brindadas a la AFP durante una sesión parlamentaria, proporcionó datos comparativos que ilustran la magnitud de la crisis. Angelini señaló que, antes de la llegada del chavismo al poder en 1999, Venezuela contaba con una capacidad de producción de 20.000 megavatios diarios, mientras que el consumo se situaba en torno a los 12.000 megavatios.
En contraste, la situación actual refleja una inversión de estas cifras y un déficit operativo considerable. De acuerdo con el parlamentario, el país produce actualmente 12.000 megavatios, pero el consumo diario asciende a 14.000 megavatios. Esta brecha se ha vuelto aún más evidente en fechas recientes; el gobierno informó que el pasado 7 de mayo se registró una demanda de 15.579 megavatios, marcando la jornada de mayor consumo en los últimos nueve años.
El impacto de este colapso eléctrico se manifiesta en apagones diarios que, en diversas zonas del país, se prolongan hasta por diez horas. Esta crisis ha alcanzado incluso a la ciudad de Caracas, que durante años se mantuvo exceptuada de los cortes prolongados que afectaban al interior del territorio.
El origen del deterioro se vincula, en parte, con la política de nacionalización implementada en el año 2007, proceso que resultó en la salida de 14 empresas eléctricas, algunas de las cuales operaban con capital extranjero. Ante este escenario, el Parlamento venezolano ha iniciado este mes la discusión de una reforma legislativa que permitiría la entrada de capital privado para la recuperación del sistema eléctrico, el cual permanece bajo control estatal.
Para llegar a este acuerdo, General Electric desplegó un equipo técnico en Venezuela durante seis semanas. Según explicó Delcy Rodríguez, la empresa realizó un levantamiento "muy preciso y muy minucioso" sobre la infraestructura del Sistema Eléctrico Nacional, evaluando detalladamente tanto la generación hídrica como la generación térmica. Por su parte, Roger Martella, director corporativo de General Electric, expresó optimismo sobre el futuro del proyecto, asegurando que en los próximos 12 meses y en adelante se fortalecerá el SEN "de manera maravillosa".
Además de la crisis residencial y comercial, expertos han subrayado que la normalización del suministro eléctrico es un requisito indispensable para reflotar la industria petrolera, el pilar económico del país. En este sentido, la presidenta encargada confirmó que también se están firmando avances en materia de generación eléctrica específicamente para Petróleos de Venezuela (Pdvsa), reconociendo que la industria petrolera requiere obligatoriamente de un servicio eléctrico estable para operar.
Finalmente, el esfuerzo de recuperación eléctrica no se limita a la alianza con General Electric. La semana pasada, el gobierno venezolano firmó un acuerdo con la firma argentina Impsa para culminar la represa de Tocoma, un proyecto hidroeléctrico clave ubicado en el estado Bolívar. Este proyecto, que Rodríguez reafirmó el lunes que finalmente se construirá, permitirá sumar 2.640 megavatios adicionales al Sistema Eléctrico Nacional.


