El presidente de la República, José Antonio Kast, presentó este lunes las indicaciones al proyecto de ley de Sala Cuna Universal, una iniciativa que busca transformar el sistema de cuidados infantiles en el país. Según detalló el jefe de Estado, el objetivo central de esta propuesta es ampliar el acceso a este beneficio de manera gradual y financieramente sostenible, eliminando lo que calificó como una "barrera histórica" que durante más de un siglo ha dificultado la incorporación de las mujeres al mercado laboral.
Esta medida busca reemplazar las limitaciones establecidas en el actual artículo 203 del Código del Trabajo, el cual se mantiene vigente desde el año 1917. A través de estas indicaciones, el Ejecutivo pretende avanzar hacia un sistema de cobertura universal que no dependa del tamaño de la empresa ni de la condición contractual del trabajador, permitiendo que miles de familias en todo el territorio nacional accedan a este derecho fundamental.
En cuanto al financiamiento del proyecto, el Gobierno propuso la creación de un Fondo de Sala Cuna. Para alimentar este fondo, se incorporaría una cotización adicional del 0,35%. Para evitar que esto represente un aumento en los costos operativos de los empleadores, dicha cotización sería compensada con una disminución equivalente, es decir, un 0,35%, en las cotizaciones que el empleador paga actualmente al Seguro de Cesantía.
En términos operativos, el modelo establece que, para los trabajadores dependientes, el financiamiento recaerá en el empleador mediante la cotización mencionada. Por su parte, los trabajadores independientes deberán realizar este aporte de la misma manera en que se gestionan los demás seguros sociales. Adicionalmente, el Estado dispondrá de un aporte fiscal de 11.631 UTM, cifra que equivale aproximadamente a 10 mil millones de pesos, durante los dos primeros años posteriores a la publicación de la ley. El Ejecutivo ha asegurado que, en caso de que los recursos del Fondo sean insuficientes, la diferencia será cubierta con cargo al presupuesto fiscal.
El diseño de estas indicaciones fue el resultado de un trabajo coordinado en una mesa interministerial liderada por el Ministerio del Trabajo y Previsión Social. Para garantizar que el sistema sea viable a largo plazo, el proyecto contempla la creación de una Comisión Técnica de Financiamiento y Sustentabilidad, encargada de evaluar permanentemente la sostenibilidad del modelo. Asimismo, la Superintendencia de Pensiones será el organismo responsable de la fiscalización y el control, asegurando que los recursos se utilicen correctamente.
Uno de los puntos más destacados de la reforma es la eliminación del límite de 20 trabajadoras. Bajo la normativa actual, solo las empresas con 20 o más trabajadoras están obligadas a contar con sala cuna, lo que representa un obstáculo para la contratación de mujeres en pequeñas y medianas empresas. Con el nuevo proyecto, desde la primera contratación, el empleador deberá garantizar el acceso a este beneficio. Además, la cobertura se expande para incluir no solo a las madres, sino también a los padres y a quienes posean el cuidado personal legal de un niño o niña, promoviendo una responsabilidad compartida en la crianza.
El proyecto también integra a grupos que históricamente han quedado fuera, como los trabajadores independientes que coticen y las trabajadoras de casa particular. La implementación de este sistema se realizará de forma gradual en cuatro etapas:
En el primer año, el beneficio alcanzará a los hijos de mujeres trabajadoras dependientes regidas por el Código del Trabajo, incluyendo aquellas en Pymes con menos de 20 mujeres, así como a los hijos de padres o cuidadores con acreditación legal. El segundo año incorporará a los hijos de mujeres independientes y trabajadoras de casa particular.
Para el tercer año, se sumarán los hijos de padres trabajadores (dependientes e independientes) siempre que la madre esté desempleada buscando trabajo o se encuentre cursando estudios regulares en instituciones reconocidas por el Estado. Finalmente, en el cuarto año, se incluirá a los hijos de padres trabajadores cuyos madres no estudien ni busquen trabajo, además de incorporar a los padres trabajadores del sector público pertenecientes a instituciones del Gobierno Central.
Durante su intervención, el presidente Kast vinculó esta medida con lo que denominó una "crisis silenciosa": la baja tasa de natalidad en Chile, una de las más bajas del mundo. El mandatario señaló que muchas familias no se atreven a tener hijos debido a la falta de empleo, la inseguridad, el alto costo de la vivienda, la complejidad del sistema educativo y la violencia actual. El presidente expresó su esperanza de que la Sala Cuna Universal, junto con otras políticas, ayude a revertir esta tendencia. Finalmente, hizo un llamado a la unidad entre parlamentarios y autoridades para superar la emergencia laboral y social del país.


