En la ciudad de Tarija, un grupo conformado por hijos de excombatientes y diversos representantes cívicos ha elevado una propuesta formal para que el próximo 14 de junio sea instituido como feriado nacional. Esta fecha es de suma importancia para la memoria histórica del país, ya que marca el cese de hostilidades en la Guerra del Chaco, el conflicto bélico que enfrentó a Bolivia y Paraguay.
Los familiares de quienes participaron en la contienda sostienen que la declaración de un día no laborable representaría el mejor homenaje para los beneméritos. Según los proponentes, esta medida permitiría que la sociedad boliviana reflexione y recuerde a quienes ofrendaron sus vidas en defensa de la soberanía nacional.
Gandolfo Flores Vaca, oriundo de Caraparí, fue uno de los voceros principales de esta iniciativa. Flores Vaca enfatizó que los gobiernos debieron implementar esta medida hace mucho tiempo. El ciudadano expresó su postura crítica respecto a gestiones anteriores, señalando que el gobierno socialista anterior instituyó feriados frecuentemente sin otorgar el valor correspondiente a los veteranos de la Guerra del Chaco, advirtiendo que, en la actualidad, ya casi no quedan combatientes con vida. Es importante destacar que Flores Vaca es hijo del extinto benemérito Macedonio Flores Sanabria, quien vivió la experiencia de ser prisionero en el kilómetro 7 durante noviembre de 1932.
A esta petición se sumó Lourdes Centellas, nacida en Tarija e hija del excombatiente Alejandro Centellas Peña. Para Centellas, establecer un feriado nacional es la forma ideal de reconocer a quienes defendieron la patria en el territorio del Chaco boliviano. La solicitante fue enfática al señalar que, en caso de que la propuesta no se concrete a nivel nacional, buscarán alternativas locales. Específicamente, adelantó que solicitarán la declaratoria ante la Asamblea Legislativa Departamental o el Concejo Municipal de Tarija para que la fecha sea reconocida al menos en el ámbito regional.
Por su parte, Jesús Gira, presidente del Comité Pro Intereses de Tarija, respaldó plenamente la iniciativa. Gira manifestó que se está dejando de lado una fecha fundamental de la historia nacional. Desde su perspectiva, el actual Gobierno debería instituir el 14 de junio como feriado a partir del próximo año, con el objetivo de realzar la memoria de quienes calificó como los "verdaderos patriotas", aquellos que lucharon por defender el Gran Chaco y sus recursos naturales. Gira subrayó que ha llegado la hora de reconducir la importancia de esta fecha histórica en la que se conmemora el cese de las hostilidades.
Desde el municipio de Villa Montes, el alcalde Horacio Bass Werner compartió una reflexión sobre el significado de esta conmemoración. A 91 años del fin de las hostilidades, el burgomaestre señaló que se debe recordar con profundo respeto y gratitud a los hombres y mujeres que entregaron su valor, sacrificio y amor por la patria en uno de los capítulos más significativos de la historia boliviana. Bass Werner resaltó que el legado de los excombatientes permanece vivo en la memoria de las nuevas generaciones y sirve de inspiración para la construcción de un futuro basado en la paz, la unidad y el respeto entre los pueblos.
Para contextualizar la magnitud de esta petición, cabe recordar que Bolivia y Paraguay se enfrentaron entre los años 1932 y 1935 por el control del Chaco Boreal. Este conflicto resultó en una tragedia humana considerable, con estimaciones que indican que cerca de 100.000 soldados de ambos países perdieron la vida durante la guerra.
En el marco de este 91 aniversario del cese de hostilidades, el Ministerio de Defensa ha destacado que la paz es el mayor legado derivado de la Guerra del Chaco. Mientras las instituciones oficiales subrayan la concordia, los sectores cívicos y familiares en Tarija insisten en que el reconocimiento formal a través de un feriado es el paso necesario para honrar el sacrificio de los combatientes.


