El partido político Juntos por el Perú, organización liderada por Roberto Sánchez, ha iniciado una campaña de recaudación de fondos dirigida a sus simpatizantes. Este llamado, realizado el sábado 13 de junio de 2026, tiene como objetivo principal obtener el capital necesario para proceder con la anulación de 1.700 mesas de votación que, según la organización izquierdista, han beneficiado a su contrincante en la contienda presidencial.
La situación electoral en el país se mantiene en un estado de extrema competitividad. De acuerdo con la información proporcionada por el sitio oficial de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), tras haberse computado el 100 % de las actas, la diferencia entre los dos candidatos es mínima. Keiko Fujimori, representante de la derecha y candidata por el partido Fuerza Popular, encabeza la segunda vuelta presidencial con el 50,055 % del sufragio. Por su parte, Roberto Sánchez ha obtenido el 49,949 % de los votos. Esta estrecha diferencia se traduce en un margen de apenas 18.488 votos que separan a ambos aspirantes a la Presidencia de la República.
En cuanto al estado del proceso electoral, la ONPE informó que finalizó la jornada anterior el conteo de las actas que se encontraban pendientes. No obstante, el proceso administrativo y legal aún no ha concluido totalmente, ya que los ciudadanos y los actores políticos permanecen a la espera de que los jurados especiales electorales (JEE) terminen de analizar y resolver la observación de 1.495 actas que han sido impugnadas.
En este contexto, Juntos por el Perú ha presentado formalmente un recurso legal con el fin de invalidar un total de 1.751 mesas de sufragio. Estas mesas se encuentran distribuidas geográficamente en la capital, Lima, así como en diversas localidades de las regiones norteñas, específicamente en Lambayeque, Amazonas y Áncash. La organización política sostiene que en dichas zonas se han producido presuntas irregularidades y una supuesta manipulación de las actas electorales, acciones que, según su postura, habrían favorecido los resultados de Fuerza Popular.
Para sustentar su solicitud, el partido ha presentado un documento en el que afirma haber identificado "indicios graves, concordantes y sistemáticos". Según la argumentación de Juntos por el Perú, se han detectado patrones repetitivos de votación en diversos distritos de los departamentos mencionados, los cuales habrían beneficiado de manera directa a la candidatura de Keiko Fujimori.
Sin embargo, el camino legal para lograr la anulación de estas mesas conlleva un costo financiero significativo. De acuerdo con la normativa vigente en Perú, el procedimiento para anular una sola mesa electoral tiene un costo de 1.375 soles, lo que equivale aproximadamente a 404 dólares. Debido a la cantidad de mesas que el partido pretende invalidar, el monto total requerido para completar el trámite asciende a 2,4 millones de soles, cifra que representa unos 705.000 dólares.
Esta barrera económica ya ha tenido un impacto directo en el proceso. El pasado viernes, el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) emitió una resolución rechazando el pedido de anulación presentado por Juntos por el Perú. El motivo del rechazo fue la falta de pago de la tasa correspondiente, ya que la organización política no había completado el desembolso de los 2,4 millones de soles exigidos por la autoridad electoral.
Ante este rechazo administrativo, Juntos por el Perú ha recurrido a sus redes sociales este sábado para solicitar la solidaridad económica de sus seguidores. A través de diversas plataformas digitales, el partido ha hecho un llamado abierto a sus simpatizantes para que realicen donaciones económicas voluntarias. Estos fondos serán destinados exclusivamente a financiar el pago necesario para que el JNE pueda procesar la solicitud de anulación de las mesas donde denuncian las irregularidades.

