La líder opositora venezolana y galardonada con el Premio Nobel de la Paz 2025, María Corina Machado, expresó este sábado su agradecimiento al presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, debido a las acciones emprendidas contra diversas organizaciones criminales, grupos armados y mafias que operaban en territorio venezolano, destacando específicamente el golpe asestado al Tren de Aragua.
Este agradecimiento surge tras la muerte del máximo líder de dicha organización, Héctor Guerrero, conocido como ‘Niño Guerrero’, quien falleció en un operativo militar ejecutado en la víspera. La operación tuvo lugar en una región minera ubicada al sureste de Venezuela, específicamente en el estado Bolívar, y fue coordinada conjuntamente entre los gobiernos de Estados Unidos y Venezuela.
El anuncio oficial fue realizado el pasado viernes por el presidente Donald Trump, quien informó que el Comando Sur de EE.UU. llevó a cabo un ataque descrito como «enérgico, rápido y letal». El objetivo primordial de esta acción era ejecutar con éxito a Guerrero, líder de la banda de origen venezolano que Washington ha calificado formalmente como una organización terrorista. Posteriormente, las autoridades en Caracas confirmaron la veracidad del operativo.
A través de un mensaje publicado en la red social X, María Corina Machado señaló que en los últimos días se ha puesto en marcha un proceso de «desmantelamiento de grupos armados, organizaciones criminales y mafias». Según la dirigente, estas estructuras habían operado durante mucho tiempo con una «absoluta impunidad» dentro de Venezuela, extendiendo posteriormente su radio de acción hacia otras naciones, siendo el Tren de Aragua uno de los ejemplos más prominentes.
Machado fue enfática al señalar el origen de estas organizaciones, asegurando que el daño humano, social, económico y ecológico causado por estos grupos es «inconmensurable». En su declaración, afirmó que estas mafias «nacieron al amparo del chavismo y actúan en complicidad con la tiranía», vinculando directamente la operatividad criminal con la gestión del gobierno anterior.
La excandidata presidencial recordó que el punto de inflexión en este proceso ocurrió el pasado 3 de enero, fecha en la que el presidente Nicolás Maduro fue capturado y depuesto por fuerzas estadounidenses en Caracas. Para Machado, este evento marcó el inicio de una «nueva etapa» en lo que denominó la «larga marcha hacia la libertad de Venezuela», proceso que atribuyó a la «acción decisiva del presidente Trump y su Administración».
Desde la caída de Maduro, la líder opositora ha resaltado la consecución de diversos hitos que anteriormente parecían inalcanzables. Entre ellos, destacó la salida de Maduro para que este rinda cuentas ante la Justicia y el desmantelamiento progresivo de las alianzas estratégicas y estructuras que Venezuela mantenía con potencias como Rusia, Irán, China y Cuba, factores que, a juicio de Machado, contribuyeron al saqueo y la destrucción del país.
En el ámbito interno, la Nobel de la Paz indicó que Venezuela avanza en la recuperación de las libertades ciudadanas fundamentales. En este sentido, mencionó la excarcelación de presos políticos y una ampliación progresiva del espacio cívico, permitiendo que los ciudadanos venezolanos puedan expresarse con una mayor libertad. Asimismo, resaltó que la ciudadanía, la sociedad civil y los medios de comunicación están comenzando a recuperar los espacios que les fueron arrebatados durante años.
«Todos estos logros eran impensables hace seis meses y, por ello, reconocemos y agradecemos al presidente Trump y a su Administración», reiteró Machado en su mensaje. No obstante, advirtió que aún queda «mucho por recorrer en este largo camino a la libertad». En este sentido, instó a cada ciudadano a asumir un rol irremplazable, organizándose en sus comunidades, defendiendo la verdad, denunciando la persistencia de estructuras criminales y sosteniendo las instituciones que se recuperan paulatinamente.
Por su parte, el presidente Donald Trump aseguró el viernes que el ataque contra el líder criminal fue coordinado con sus «amigos de Venezuela», con quienes afirmó colaborar de «manera excelente».
Finalmente, el Gobierno de la presidenta encargada, Delcy Rodríguez —quien asumió el cargo tras la captura de Maduro—, informó que la operación militar se desarrolló mediante el uso de apoyo tecnológico especializado y mecanismos de cooperación e intercambio de información de inteligencia entre ambos países. Este nivel de colaboración es el resultado del restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre Estados Unidos y Venezuela en marzo, poniendo fin a una ruptura que se había prolongado durante siete años.


