Un dramático suceso ha conmocionado a la ciudad de Santa Rosa, en el departamento de Misiones, donde un recién nacido de apenas 11 días de vida se encuentra luchando por su supervivencia en una unidad de terapia intensiva. El menor es víctima de un presunto intento de homicidio, según los informes preliminares proporcionados por la Fiscalía, que ha puesto en marcha todas las acciones legales correspondientes para esclarecer los hechos y sancionar a los responsables.
El principal sospechoso de este crimen es el padrastro del bebé, un hombre de 48 años de edad. De acuerdo con el proceso judicial, el imputado ha sido formalmente acusado de homicidio doloso en grado de tentativa y violencia familiar. El hombre, quien ya contaba con antecedentes previos de conductas agresivas, se encuentra ahora bajo la mira de la justicia tras revelarse la gravedad de las lesiones sufridas por el neonato.
El relato de la madre del menor es estremecedor y describe una situación de peligro que comenzó casi inmediatamente después de que ella y el bebé abandonaran el hospital tras el parto. Según su testimonio, las amenazas contra la vida del niño fueron recurrentes y explícitas. La mujer afirmó que el ahora imputado le manifestaba abiertamente que tenía la intención de "matar" al recién nacido, creando un entorno de terror dentro del hogar familiar.
Entre los actos de crueldad denunciados, la madre señaló que, en una ocasión, el hombre le quitó la frazada al bebé. Esta acción no fue vista como un descuido, sino como una tentativa deliberada de provocar que el menor muriera a causa de la hipotermia, exponiéndolo al frío extremo dada la vulnerabilidad de su edad.
La violencia no se limitó únicamente al niño. La madre explicó que el hombre también se volvió violento con ella. Al profundizar en el historial del agresor, la mujer reveló que ya existía un antecedente de violencia familiar ocurrido hace seis años, momento en el cual ella ya lo había denunciado y había decidido dejarlo. Sin embargo, el hombre logró regresar a su vida asegurándole que había cambiado sus conductas, afirmando: “Él me dijo que iba a cambiar”.
La situación alcanzó su punto más crítico cuando el hombre presuntamente intentó estrangular al recién nacido dentro de la vivienda. A pesar de la gravedad de este ataque, la madre confesó que no realizó la denuncia de manera inmediata. Esta omisión estuvo motivada por el profundo temor que sentía hacia el agresor y la posibilidad de sufrir represalias violentas si intentaba buscar ayuda legal.
El caso salió a la luz cuando la madre notó que el bebé presentaba un comportamiento anormal, llorando de manera constante y desesperada. Al examinarlo, observó que el niño presentaba lesiones visibles en la zona del cuello. Ante la alarma, trasladó urgentemente al menor al hospital de Santa Rosa. Una vez que los profesionales de la salud constataron la gravedad de las lesiones y la naturaleza del caso, procedieron a dar aviso inmediato a la Policía Nacional y activaron los protocolos de protección infantil correspondientes.
La madre, visiblemente afectada, expresó la gravedad del estado de su hijo: “Recién nacido es, mi bebé está muy grave, ahora acudió a cirugía y me van a avisar cómo reacciona”. Debido a la complejidad de las lesiones y la necesidad de cuidados especializados, el menor fue trasladado de urgencia al Hospital Acosta Ñu, ubicado en la ciudad de San Lorenzo. Allí fue sometido a una intervención quirúrgica y permanece internado con pronóstico reservado, bajo el seguimiento constante de un equipo médico especializado.
Actualmente, la investigación formal del caso está siendo conducida por la Fiscalía de la Unidad N.° 2 de Santa Rosa. Mientras el proceso judicial avanza contra el padrastro, la madre permanece acompañando a su hijo en el hospital, aguardando noticias sobre la evolución de su estado de salud.


