En el marco de la recta final de la campaña presidencial, el candidato Abelardo de la Espriella utilizó sus redes sociales para realizar una transmisión en vivo en la que abordó diversos temas críticos referentes al proceso electoral. El aspirante recordó que el ciclo de campañas culminará el próximo 21 de junio, fecha en la que los ciudadanos colombianos acudirán a las urnas para definir la presidencia en la segunda vuelta electoral.
Durante su intervención, De la Espriella centró gran parte de su discurso en señalar la campaña de Iván Cepeda, asegurando que su contraparte está implementando una estrategia que "combina todas las formas de lucha". Según el candidato, el objetivo de estas acciones sería la invención de temas específicos destinados a desprestigiar su imagen ante la opinión pública y el electorado colombiano. Ante estas acusaciones, el aspirante procedió a desmentir punto por punto las afirmaciones emitidas por quienes calificó como "petristas".
Uno de los ejes centrales de la transmisión fue la denuncia sobre presuntas irregularidades en la región Caribe. De la Espriella afirmó que en dicha zona se está llevando a cabo una operación de compra de votos para beneficiar la candidatura de Iván Cepeda. El candidato contrastó la situación de distintas zonas del país, señalando que mientras en el suroccidente colombiano se presentan amenazas, en la región Caribe predomina la corrupción. En este sentido, manifestó su tristeza al sostener que la compra de sufragios impidió que un candidato costeño lograra la victoria en la primera vuelta, resaltando su afecto y defensa por dicha región.
El candidato presidencial denunció la existencia de una alianza con "politiqueros corruptos de siempre" para ejecutar estas compras de votos, haciendo un llamado a no traicionar a la patria ni vender el honor en esta segunda vuelta electoral. Para dar sustento a sus palabras, De la Espriella decidió hacer pública una lista de personas que, según sus declaraciones, estarían involucradas en estas maniobras para favorecer a Cepeda.
Dirigiéndose directamente al gobierno de Estados Unidos y mencionando específicamente al subsecretario Christopher Landau, De la Espriella solicitó que dicha nación verifique la información suministrada. El candidato aseguró que el gobierno estadounidense ya mantiene una vigilancia estrecha sobre los hechos que ocurren en Colombia y que tiene "los ojos puestos sobre los corruptos", agradeciendo al subsecretario Landau por la protección de la democracia.
En un acto detallado durante la transmisión, el aspirante presidencial mencionó los nombres de quienes considera que deben estar en el radar de las autoridades estadounidenses: Carlos Caicedo, Patricia Caicedo, Felipe Hernández, Rafael Martínez, Antonio Correa, Fernando Niño, Iván Vargas, Andrea Vargas, Eduardo Pulgar, Euclides Torres, Agmeth Escaf, Juan Carlos Muñiz, Pedro Flórez, el clan de los hermanos Calle, Mario Fernández Alcocer, Karime Cotes, Rafael Macea, Luis Ramiro Ricardo, Carlos Felipe Quintero, Martha Peralta, Johan Osorio, Musa Besaile y Luis Fernando Lobo.
La petición formal al gobierno de Donald Trump no se limitó a la vigilancia, sino que De la Espriella solicitó medidas concretas. El candidato pidió que, tras revisar la información, se proceda a la cancelación de las visas de las personas mencionadas y de sus respectivos familiares. Asimismo, solicitó que estos individuos sean incluidos en la denominada Lista Clinton.
Profundizando en la operatividad de estas presuntas redes, De la Espriella afirmó que, tras los resultados del pasado domingo, se buscaría activar la compra del electorado en varios departamentos del Caribe. Señaló específicamente a uno de los clanes involucrados, asegurando que los hermanos Torres contarían con 60.000 millones de pesos para financiar la compra de votos en la región. El candidato comparó esta situación con lo ocurrido hace cuatro años, alegando que ese mismo mecanismo fue el que otorgó el triunfo a Gustavo Petro.
Finalmente, el candidato presidencial hizo un llamado a las entidades financieras, sosteniendo que los bancos no deben prestarse para el movimiento de grandes sumas de efectivo en la región Caribe durante el periodo electoral. De la Espriella advirtió que cualquier retiro masivo de dinero en esta zona tiene como objetivo la compra de votos, instando a las instituciones bancarias a mantener un control estricto para evitar que se facilite este tipo de actividades.


