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La Gazeta de Buenos Aires: el periódico que nació para fiscalizar al poder y definió el debate periodístico

Fue idea de Mariano Moreno y producto de la Primera Junta. A lo largo de su existencia, fueron varias las figuras que allí escribieron y que polemizaron a través de sus páginas, que revelaban distintas miradas de la potente efervescencia de luchar por la libertad

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La Gazeta de Buenos Aires: el periódico que nació para fiscalizar al poder y definió el debate periodístico
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La Gazeta de Buenos Aires nació el 7 de junio de 1810 bajo la visión de Mariano Moreno, quien buscaba garantizar el derecho del pueblo a conocer la gestión de sus representantes. Este semanario no solo difundió los ideales revolucionarios de la Primera Junta, sino que sentó las bases de la transparencia gubernamental y la formación de la conciencia ciudadana en el Río de la Plata. A lo largo de su trayectoria, la publicación evolucionó desde un discurso oficialista hacia un espacio de intenso debate político. La rivalidad editorial entre Vicente Pazos Silva y Bernardo de Monteagudo marcó el inicio del periodismo militante en la región, reflejando las tensiones entre las facciones conservadoras y las voces que exigían la independencia inmediata. El legado de la Gazeta culminó con el decreto de libertad de imprenta de 1811, permitiendo la libre expresión de ideas sin censura previa. En honor a este hito fundacional y su lucha por la verdad, cada 7 de junio se celebra el Día del Periodista.

La configuración del periodismo en el Río de la Plata tuvo un punto de inflexión el 7 de junio de 1810, con la aparición del primer número de la Gazeta de Buenos Aires. Esta publicación fue fruto de la inspiración de Mariano Moreno, quien se desempeñaba como secretario de la Primera Junta, establecida el 25 de mayo de ese mismo año. Moreno, un hombre cuya infancia estuvo marcada por el reumatismo y la viruela, y que fue formado bajo la disciplina de un padre estricto, regresó de Chuquisaca con una preparación diversa: doctor en teología y abogado, además de estar casado y ser padre.

La creación de este semanario respondió a una convicción profunda de Moreno: el derecho del pueblo a conocer la conducta de sus representantes. Bajo esta premisa, el 2 de junio de 1810 se dio a conocer la decisión de fundar la Gazeta. El primer número contó con una tirada de 500 ejemplares y, aunque su frecuencia era semanal, el diario recurría a ediciones extraordinarias para abordar temas de urgencia, como sucedió el 9 de junio. El argumento central de Moreno era que las acciones del gobierno no debían ocultarse, asegurando que la población no debía permanecer ignorante de las noticias, fueran estas prósperas o adversas, y defendiendo que el funcionario público debía temer la censura de la ciudadanía.

La producción material del diario dependió de la imprenta de los Niños Expósitos, ubicada en la calle San José —posteriormente llamada De la Imprenta—, que era la única que operaba sin interrupciones en la ciudad. Para renovar los desgastados tipos de imprenta, fue fundamental el cargamento confiscado a los ingleses tras su derrota en la segunda invasión de 1807. Entre los bienes abandonados se hallaron resmas de papel y juegos completos de tipos, insumos que resultaron esenciales para la operatividad del periódico.

En términos organizativos, el presbítero Manuel Alberti, vocal de la Junta, se encargaba de recibir las opiniones e informaciones de quienes deseaban colaborar. Se estableció que el contenido de la Gazeta no se superpondría con el Correo de Comercio, fundado por Manuel Belgrano el 3 de marzo de ese año. El diario adoptó una cita del pensador romano Tácito que reflejaba su espíritu: “Rara felicidad la de los tiempos en que pensar lo que se quiere y decir lo que se siente, está permitido”.

La Gazeta no fue la primera publicación en la ciudad. Previamente existió el Telégrafo Mercantil, Rural, Político-Económico e Historiógrafo del Río de la Plata, fundado por Francisco Cabello y Mesa. También destacó el Semanario de Agricultura, Industria y Comercio de Juan Hipólito Vieytes, iniciado en septiembre de 1802, y la Gazeta del Gobierno, lanzada por el virrey Baltasar Hidalgo de Cisneros entre 1809 y 1810, la cual se limitaba a reproducir noticias españolas. A pesar de la oposición del obispo Benito Lué y Riega, partidario del virrey, este debió autorizar que la Gazeta se leyera algunos domingos al finalizar la misa.

El contenido del diario abarcaba decretos, disposiciones gubernamentales y noticias tanto locales como extranjeras, funcionando como un vehículo para difundir ideales revolucionarios y formar la conciencia ciudadana. Sin embargo, con el alejamiento de Moreno y sus aliados, la dirección pasó al Deán Gregorio Funes, seguidor de Cornelio Saavedra, quien moderó el discurso encendido de la etapa anterior. Posteriormente, Pedro J. Agrelo asumió el cargo, renunciando cuando el gobierno decidió convertir la Gazeta en un papel particular.

El 26 de octubre de 1811 se promulgó el decreto de libertad de imprenta, permitiendo que cualquier hombre publicara sus ideas sin censura previa. Bajo este marco, Vicente Pazos Silva, de ascendencia aymará, asumió la dirección. Su gestión estuvo marcada por una fuerte polémica con Bernardo de Monteagudo, quien criticó a Pazos Silva en una carta titulada “El vasallo de la ley al editor” tras las críticas del editor al ejército derrotado en Huaqui.

Esta disputa llevó a que Bernardino Rivadavia contratara a Monteagudo, estableciendo una dinámica donde Pazos Silva escribía el editorial de los martes y Monteagudo el de los viernes. Los martes se defendía a Saavedra y a la Primera Junta, mientras que los viernes se publicaban artículos a favor de Juan José Castelli y de la independencia. Este contrapunto, descrito por Ricardo Rojas como un factor que hacía temblar a los sectores conservadores, representó los inicios del debate periodístico y del periodismo militante en el país.

La convivencia entre ambos editores terminó a comienzos de 1812. Pazos Silva fundó El Censor y Monteagudo lanzó Mártir o Libre, donde continuó abogando por una constitución y la declaración de la independencia. La Gazeta de Buenos Aires continuó su trayectoria con diversos nombres y directores hasta el 12 de septiembre de 1821. En memoria de su nacimiento y su propósito de transparencia gubernamental, desde 1938 se celebra el Día del Periodista cada 7 de junio.

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