El acceso a servicios vitales en las zonas más remotas del Plan Turquino, en el municipio de Yaguajay, continúa representando uno de los desafíos más significativos para el desarrollo del territorio. La necesidad de que la población residente en estas áreas pueda contar con atención y servicios básicos sin verse obligada a trasladarse constantemente hacia los centros urbanos es una prioridad persistente. En respuesta a esta problemática, se ha puesto en marcha un proceso de reanimación que, siguiendo una periodicidad de cinco años, busca intervenir y mejorar las condiciones de vida de las comunidades montañosas.
Para el año 2026, las acciones de remozamiento se han focalizado en tres asentamientos específicos. Dentro de la zona del Turquino yaguajayense, las localidades seleccionadas para recibir estas intervenciones son Caliene y Alunao. De manera complementaria, el plan de mejoras se extiende hacia la zona rural del municipio, donde la localidad de Centeno figura como una de las principales beneficiadas por estas labores de resarcimiento.
Esta planificación fue detallada por Antonio Baños Gazalvo, quien se desempeña como secretario de la Comisión del Plan Turquino y Ruralidad en el norte espirituano. Según explicó la fuente a Escambray, el objetivo central de estas acciones es la ejecución de labores de resarcimiento tanto en instalaciones estatales como privadas. El propósito final es optimizar la prestación de los servicios disponibles en estas zonas y, por ende, elevar la calidad de vida de los habitantes que hacen su vida en el entorno rural y montañoso.
La ejecución de estas obras no depende de una sola entidad, sino que requiere de un esfuerzo coordinado. Baños Gazalvo señaló que diversas empresas y organismos del territorio serán los encargados de impulsar las faenas de reparación y mejora en sus respectivos centros, los cuales se encuentran enclavados en las profundidades de la montaña. Para solventar estas necesidades de infraestructura, el municipio ha destinado una partida presupuestaria de 64 751 pesos en moneda nacional, destinada específicamente a las labores de reanimación de los centros.
No obstante, el remozamiento de los edificios es solo una parte de la estrategia de mejora. El secretario de la Comisión destacó que una de las problemáticas con mayor incidencia en la rutina diaria de los pobladores es el estado de las vías de acceso. Para hacer frente a esta situación, el norte espirituano dispone de una inversión cercana a los 5 millones de pesos, monto destinado exclusivamente al arreglo de los viales del Turquino. La optimización de los caminos es fundamental para garantizar la conectividad y el flujo de suministros hacia los parajes más aislados.
En cuanto al avance de las obras, se informó que ya se han iniciado los trabajos en la comunidad de Caliene. En este asentamiento, los esfuerzos se han centrado primordialmente en el arreglo de la biblioteca local, un espacio clave para el desarrollo cultural y educativo de la zona.
A pesar de la planificación y la disponibilidad de recursos, el proceso ha enfrentado obstáculos logísticos. Baños Gazalvo refirió que el déficit de combustible ha limitado la capacidad de llegar con regularidad a estos lugares. Sin embargo, enfatizó que el municipio cuenta con los medios y los recursos técnicos necesarios para efectuar el remozamiento previsto. La fuente confirmó que, en la medida en que se disponga de combustible, se estará en condiciones de avanzar con mayor celeridad en la reanimación de estas comunidades, asegurando que todas las acciones se ejecutarán en el transcurso del año presente.
Se estima que estas intervenciones beneficiarán directamente a más de 1 000 habitantes de las localidades mencionadas. El impacto de cada mejora, ya sea en la infraestructura de un centro de servicios o en la transitabilidad de un camino, repercute positivamente en la cotidianidad de la población. Es importante señalar que la zona del Plan Turquino en la geografía de Yaguajay abarca la atención de un total de 32 comunidades. Todas ellas precisan de este tipo de transformaciones, no solo para renovar la imagen visual de sus centros, sino fundamentalmente para aliviar la rutina diaria de los hombres y mujeres que trabajan y construyen su futuro en medio de las montañas.


