La Multigremial de La Araucanía ha hecho un llamado formal y urgente al Gobierno de Chile para que no se disminuya el despliegue militar actualmente establecido en la Macrozona Sur. Esta solicitud surge en el marco de la entrega de un nuevo informe detallado sobre los hechos de violencia que afectan a la región, donde la organización gremial enfatiza que es imperativo mejorar los trabajos de inteligencia policial y militar con el objetivo primordial de prevenir la ejecución de nuevos atentados.
De acuerdo con los datos presentados en el informe estadístico correspondiente al mes de mayo, la organización gremial ha contabilizado un total de seis acciones violentas. Estos incidentes, que incluyen tanto atentados incendiarios como ataques armados, se distribuyeron en diversas localidades, afectando específicamente a las comunas de Contulmo, Collipulli, Ercilla, Victoria, Curacautín y Lautaro. La persistencia de estos eventos en múltiples puntos geográficos ha llevado a los dirigentes a insistir en que la presencia de las fuerzas de seguridad debe permanecer intacta.
En relación con las modificaciones planteadas para el Estado de Emergencia, el presidente de la Multigremial, Patricio Santibáñez, fue enfático al señalar que, si bien existen espacios para optimizar el trabajo de los mandos operativos, dicha optimización no debe interpretarse ni traducirse en una reducción del contingente policial y, muy especialmente, del contingente militar desplegado en la zona. Para Santibáñez, la operatividad en el terreno es clave para mantener la estabilidad en la región.
Por su parte, el presidente de la Sociedad de Fomento Agrícola de Temuco (SOFO), Eduardo Renner, aportó una advertencia crítica sobre la dinámica de los grupos violentistas. Renner señaló que existe un fenómeno recurrente donde, cada vez que se logran detenciones de personas vinculadas a estos grupos, tienden a surgir nuevos líderes que asumen el mando de las organizaciones violentas. Esta observación subraya la complejidad del conflicto y la insuficiencia de basar la estrategia únicamente en capturas individuales.
En consonancia con lo anterior, Renner subrayó que la solución no radica solo en la reacción posterior al crimen, sino en la capacidad del Estado para actuar de manera preventiva. Para ello, señaló que es fundamental mejorar el trabajo de inteligencia, permitiendo que las fuerzas de seguridad puedan intervenir y actuar antes de que los atentados se lleguen a concretar, evitando así los daños materiales y el clima de inseguridad.
A pesar de las preocupaciones actuales, la Multigremial de La Araucanía reconoció que existen avances que deben ser valorados y, sobre todo, consolidados. Según las cifras entregadas por la organización, en el periodo comprendido entre enero y mayo se registró una disminución del 48% en los hechos de violencia vinculados al conflicto mapuche. Para los dirigentes gremiales, este descenso representa una oportunidad crítica para fortalecer las políticas de seguridad y asegurar que la tendencia a la baja se mantenga en el tiempo.
Finalmente, los dirigentes gremiales manifestaron que seguirán monitoreando con extrema atención el desarrollo de los acontecimientos a partir del próximo 20 de junio. Esta fecha es clave, ya que marcará el inicio de la operatividad de un mando militar unificado que coordinará las acciones en las cuatro provincias que se encuentran bajo estado de emergencia.
A partir de dicha fecha, el marco legal y operativo permitirá que el contingente de las Fuerzas Armadas cuente con facultades ampliadas. Entre las nuevas autorizaciones se encuentran la capacidad de registrar vehículos, realizar controles de identidad y efectuar la detención de personas, herramientas que la Multigremial considera esenciales para combatir la violencia en la zona.


