ÚLTIMA HORA

Cobertura global las 24 hs. • martes, 21 de julio de 2026 • Noticias actualizadas al minuto.

Menú

Estados Unidos proponen nuevos aranceles a Brasil que podrían alcanzar el 37,5%

Combinação de duas taxas distintas pode elevar encargos sobre exportações brasileiras; de acordo com Lucinda Pinto, setores como máquinas e têxteis são os mais expostos

Audionoticia

Escucha el reporte completo

Estados Unidos proponen nuevos aranceles a Brasil que podrían alcanzar el 37,5%
Puntos clave

Estados Unidos propone imponer aranceles a productos brasileños que podrían alcanzar un 37.5 por ciento, resultado de la suma de un cargo del 25 por ciento por prácticas comerciales y otro del 12.5 por ciento relacionado con el trabajo forzado. Esta medida surge tras el vencimiento de una tasa previa del 10 por ciento programado para julio. A pesar de la cifra, el impacto global será limitado ya que más de la mitad de las exportaciones brasileñas, incluyendo el jugo de naranja, los aviones y la carne bovina, gozarán de exenciones. Brasil cuenta además con la capacidad de redirigir sus flujos comerciales hacia Europa, Asia y América Latina para mitigar las pérdidas. El riesgo crítico se concentra en la industria de maquinaria, equipos, textiles y armamento. Especialmente el sector de máquinas enfrenta un escenario complejo, pues sus productos siguen estándares técnicos estadounidenses y cuentan con contratos a largo plazo, lo que impide trasladar rápidamente sus ventas a otros mercados internacionales.

El gobierno de los Estados Unidos ha presentado una propuesta de nuevas tarifas arancelarias aplicables a los productos provenientes de Brasil, una medida que podría elevar la carga impositiva total hasta un 37,5% sobre diversos artículos brasileños. Esta situación fue analizada detalladamente por Lucinda Pinto, analista de economía, durante su intervención en el programa Hora H este miércoles 3, donde explicó la mecánica detrás de este porcentaje y cómo se acumulan dos cobranzas distintas para llegar a dicha cifra.

Para comprender el escenario actual, es necesario revisar el contexto de las tasas previas. Según explicó Pinto, Brasil operaba anteriormente bajo una sobretasa del 10% tras la caída de una imposición anterior. Sin embargo, este gravamen del 10% dejará de tener vigencia en el mes de julio. El gobierno estadounidense intentó gestionar la renovación de esta alíquota, pero los esfuerzos no resultaron exitosos, dejando el camino abierto para la implementación de un nuevo esquema tarifario.

El nuevo panorama propuesto no se basa en un único impuesto, sino en la combinación de dos cargos independientes. El primero es una tarifa del 25% vinculada a prácticas comerciales. El segundo es un recargo adicional del 12,5% relacionado específicamente con la cuestión del trabajo forzado. De acuerdo con el análisis de Lucinda Pinto, la superposición de ambas medidas resultaría en una tarifa combinada del 37,5% para los productos que no gocen de exenciones.

No obstante, la analista subrayó que, a pesar de la magnitud del porcentaje total, existe un conjunto considerable de isencciones que mitigan el impacto global sobre la economía brasileña. Basándose en cálculos técnicos, Pinto señaló que el 56,5% del total de la pauta comercial de Brasil estaría exento de pagar la tarifa del 25%. De manera similar, el 52,3% de las exportaciones quedaría libre de la cobranza del 12,5% ligada al trabajo forzado.

En términos prácticos, esto significa que más de la mitad de todos los productos que Brasil exporta hacia el mercado estadounidense no pagarían ninguna de las dos tarifas mencionadas. Entre los rubros que no se verían afectados por ninguna de estas taxaciones se encuentran productos estratégicos y de alto volumen, tales como el jugo de naranja, los aviones y la carne bovina, sectores que mantienen una posición de relativa seguridad frente a estas propuestas.

Ante este escenario, Lucinda Pinto resaltó la capacidad de adaptación que Brasil ha demostrado históricamente en situaciones comerciales adversas. La analista indicó que, cuando las condiciones para exportar hacia los Estados Unidos se vuelven difíciles o restrictivas, Brasil posee la habilidad de redirigir sus flujos comerciales hacia mercados alternativos. Entre los destinos potenciales para diversificar las exportaciones se encuentran Europa, Asia y otros países de América Latina. Debido a esta flexibilidad logística y comercial, se prevé que el impacto general de las medidas sea limitado, aunque no inexistente.

Sin embargo, el análisis advierte que existen segmentos específicos que se encuentran altamente expuestos y que sí estarían sujetos a la doble tarifación del 37,5%. Los sectores más vulnerables incluyen la industria de máquinas y equipos, la agroindustria, así como los rubros de armas, municiones y textiles. Esta distribución de las cargas impositivas refuerza la percepción de que la estrategia del gobierno estadounidense está más enfocada en presionar a la industria brasileña que al sector del agronegocio.

El caso del segmento de máquinas y equipos es el que genera mayor preocupación adicional. Esto se debe a que muchos de estos productos son fabricados siguiendo estrictamente la legislación y las especificaciones técnicas estadounidenses, lo que dificulta significativamente que las empresas brasileñas puedan desviar su comercio hacia otros mercados internacionales que requieran estándares diferentes.

A esta complejidad técnica se suma la naturaleza de los negocios en este sector, donde los contratos suelen ser de largo plazo y las encomendas se realizan con meses de antelación a la entrega final. Por estas razones, Lucinda Pinto concluyó que, mientras que el impacto general puede ser controlado, para estos sectores industriales el efecto de los aranceles es considerablemente más relevante y problemático.

Cobertura en Video