La final de ida del Apertura 2026 no se desarrolló según los planes diseñados por el cuerpo técnico y los jugadores de Atlético Nacional. El equipo antioqueño, que llegaba a Barranquilla con la ilusión de obtener un resultado favorable para manejar la serie con comodidad en Medellín, terminó sufriendo una dura derrota por 3-0 frente a Junior. Este resultado obliga al cuadro verde a buscar una remontada obligatoria en el partido de vuelta, programado para el próximo lunes a las 5:00 p.m. en el estadio Atanasio Girardot.
El encuentro se inclinó a favor de los barranquilleros desde los primeros instantes del juego. La estabilidad del equipo local se vio reforzada apenas a los siete minutos de haber iniciado el encuentro, cuando Brayan Castrillón marcó el primer tanto del partido. Este gol temprano alteró significativamente la dinámica del duelo, permitiendo que Junior ganara seguridad y aprovechara su condición de local para presionar al rival. Por el contrario, los jugadores de Atlético Nacional se vieron superados por los nervios y mostraron una falta de resolución en el campo de juego que les impidió reaccionar a tiempo.
La situación se complicó aún más para los antioqueños antes de finalizar la primera mitad. Luis Muriel anotó el segundo gol para Junior pocos minutos antes del descanso, consolidando una ventaja que dejó al equipo de Medellín en una posición crítica. Con este resultado, Junior se posiciona con fuerza para intentar convertirse en el primer equipo bicampeón de la liga colombiana desde el año 2020, logro que en aquel entonces fue alcanzado por el América de Cali.
Tras el pitazo final, el entrenador de Atlético Nacional, Diego Arias, se mostró crítico con el desempeño de sus dirigidos. El técnico analizó que el equipo sabía que el rival atacaría con rapidez en las pérdidas de balón, pero admitió que les costó reaccionar adecuadamente. Arias señaló que el primer gol llegó demasiado rápido y que el segundo fue producto de una desatención defensiva, lo que dificultó cualquier intento de darle la vuelta al marcador durante el encuentro. Según el entrenador, el partido se desarrolló de una manera que benefició totalmente a Junior, especialmente durante el primer tiempo. No obstante, Arias enfatizó la necesidad de crecer, aprender de los errores y recuperarse rápidamente para el duelo del lunes.
Por su parte, William Tesillo, capitán del cuadro verde, coincidió en que el inicio del partido no fue el adecuado para una final. A pesar de la adversidad, Tesillo manifestó que la ilusión del grupo permanece alta y expresó su confianza en que, con el apoyo de la hinchada en el Atanasio Girardot, el equipo podrá remontar la serie, aunque reconoció que existen aspectos tácticos y actitudinales que deben corregirse urgentemente.
La jornada no estuvo exenta de incidentes fuera de la cancha. Se reportó que el bus en el que se trasladaban los jugadores de Atlético Nacional hacia el aeropuerto de Barranquilla fue atacado por hinchas del equipo local, sumando tensión al ambiente ya caldeado por la final.
A pesar del marcador adverso, Atlético Nacional se apoya en su historia para mantener la esperanza. El club posee un registro de remontadas en series que parecía perdidas, incluyendo enfrentamientos previos contra el mismo Junior. En el Clausura del 2004, Nacional vivió una situación similar: perdió el partido de ida en Barranquilla por 3-0. En el duelo de vuelta en el Atanasio Girardot, el equipo verde logró imponerse 5-2 en el tiempo reglamentario, dejando la serie 5-5. Aunque el título se definió en penaltis a favor de Junior con un marcador de 5-4, el precedente demuestra la capacidad del equipo para revertir resultados profundos en su estadio.
Otro ejemplo ocurrió en el Clausura 2015, donde Junior ganó la ida 2-1 en Barranquilla. En la vuelta, Nacional ganó 1-0 en Medellín y terminó alzándose con el título tras imponerse 4-2 en la tanda de penaltis. Diego Arias, quien fue campeón como jugador con Nacional precisamente en 2015, ahora busca obtener su primer campeonato como entrenador. El técnico concluyó que el respaldo del público será fundamental el lunes, esperando mostrar una versión del equipo más acorde a sus objetivos y aprovechando un estadio lleno para acercarse nuevamente al título.


