El presidente de la República, José Antonio Kast, llevó a cabo su primera Cuenta Pública ante el Congreso Nacional, en una instancia marcada por el anuncio de diversas medidas gubernamentales y una recepción crítica por parte de los sectores de oposición, quienes cuestionaron tanto el fondo como la forma del mensaje presidencial.
En un discurso que se extendió por casi dos horas y media, el mandatario centró su exposición en tres ejes principales: seguridad, vivienda y educación. Entre las propuestas más destacadas, el jefe de Estado anunció la creación del Registro de Vándalos e Incivilidades, la fusión de diversos ministerios y la implementación de intervenciones en barrios críticos. En el ámbito social, el presidente destacó la entrega de un bono por hijo destinado a familias en situación de vulnerabilidad que tengan niños menores de 13 años.
La respuesta de la oposición fue inmediata y severa. El diputado Daniel Manouchehri, del Partido Socialista (PS), señaló que el presidente parece no haber superado la etapa de candidato, lamentando la ausencia de autocrítica y el uso excesivo de metáforas en lugar de medidas concretas. Manouchehri advirtió que, mientras el mandatario habla de una emergencia fiscal, impulsa medidas que, a su juicio, aumentarán la deuda pública, el déficit fiscal y provocarán recortes sociales, concluyendo que el mensaje dejó más dudas que certezas.
En la misma línea, la senadora y timonel del PS, Paulina Vodanovic, calificó la cuenta como un ejercicio de "marketing legislativo". La parlamentaria manifestó su preocupación por la falta de una visión clara en los planes de seguridad, asegurando que la propuesta de intervenir 50 barrios carece de sustancia y detalles específicos. Asimismo, criticó el proyecto referido a la extensión de la carrera de Carabineros, viéndolo como una iniciativa de marketing más que una propuesta innovadora, y denunció una falta de coherencia y diálogo del Gobierno con diversos sectores del país.
Por su parte, la Democracia Cristiana (DC) también expresó sus reparos. El jefe de bancada, Jorge Díaz, alertó sobre la complejidad de cumplir los compromisos gubernamentales en un escenario de menor recaudación fiscal. Díaz enfatizó que el discurso omitió soluciones concretas para enfrentar el alza del costo de la vida, haciendo especial hincapié en el incremento de los precios de los combustibles, situación que afecta a todo el territorio nacional. A esto se sumaron las palabras de la senadora Yasna Provoste (DC), quien acusó que el presidente mantiene un discurso de campaña basado en frases sin métricas ni datos evaluables, evidenciando una desconexión entre el relato oficial y los problemas reales de la ciudadanía.
Desde el PPD, Raúl Soto calificó los anuncios de seguridad como "interesantes", aunque criticó que el discurso estuviera cargado de promesas, hipérboles y metáforas. En el plano económico, Soto señaló que esperaba una apertura real del presidente Kast hacia modificaciones en su megarreforma, argumentando que una reforma tributaria no puede basarse en mayorías circunstanciales o un solo voto.
El senador Diego Ibáñez, del Frente Amplio (FA), fue tajante al señalar que no hubo propuestas robustas para aliviar el bolsillo de las familias afectadas por el alza de los arriendos, la bencina y la canasta básica. Ibáñez calificó el bono anunciado como un "parche" para cubrir malas decisiones políticas, mientras se recortan los presupuestos de los hospitales públicos. Además, criticó la megarreforma, asegurando que beneficia a millonarios y grandes empresas mediante perdonazos tributarios, mientras impone sacrificios a la clase media y no ofrece apoyos a los emprendedores.
Frente a estas críticas, el titular de Hacienda defendió las medidas económicas, calificándolas como responsables y necesarias para asegurar que el Estado cumpla sus obligaciones, normalizar la situación financiera heredada y dar certeza al financiamiento del ejercicio fiscal 2026.
Respecto al Registro de Vándalos, se reconocieron complejidades técnicas que deberán resolverse con rigor, especialmente en lo relativo a las garantías del debido proceso, la proporcionalidad de las sanciones y los mecanismos de rehabilitación. El propio presidente Kast admitió que todas las personas tienen derecho a rehabilitarse, aunque subrayó que esto debe ocurrir mediante hechos concretos, matiz que deberá quedar reflejado en la ley.
En el plano anecdótico, la jornada coincidió con la presencia de dos animales que pernoctan en el Congreso, los cuales fueron vestidos con corbata para la ceremonia formal.
Finalmente, el presidente Kast reconoció que algunas de sus decisiones pudieron haber sido comunicadas con mayor cercanía y admitió que su gobierno termina con una aprobación aceptable, pero con un índice de desaprobación mayor. Pese a esto, su equipo de asesores evitó referirse al flanco de seguridad abierto tras la salida de Steinert y las controversias relacionadas con el plan nacional de seguridad comprometido durante su campaña.


