El procurador general de la nación, Gregorio Eljach Pacheco, se pronunció este domingo para emitir un balance detallado sobre el desarrollo de la primera vuelta de las elecciones presidenciales. En su intervención, el jefe del Ministerio Público manifestó su satisfacción ante los resultados de la jornada, calificando el balance como positivo y destacando la estabilidad del proceso electoral.
Dentro de los puntos más relevantes de su declaración, Eljach subrayó dos logros que calificó como históricos para el país. En primer lugar, señaló que se ha logrado derrotar, por segunda ocasión en el transcurso del presente año, el llamado "fantasma del fraude electoral". Este énfasis en la transparencia del proceso busca brindar certeza sobre la legitimidad de los resultados obtenidos en las urnas.
Asimismo, el procurador destacó la lucha contra la apatía ciudadana, asegurando que se derrotó la abstención, no solo en esta primera vuelta presidencial, sino también en las elecciones legislativas previas. Para la entidad, el aumento en la participación ciudadana representa un fortalecimiento del sistema democrático y un compromiso renovado de los electores con el destino del país.
En cuanto a la seguridad y el orden público durante la jornada, el jefe del Ministerio Público informó que el balance es favorable, resaltando que no se registró ningún acto de violencia que haya puesto en riesgo extremo el desarrollo del proceso electoral. Este ambiente de tranquilidad permitió que los ciudadanos ejercieran su derecho al voto sin coacciones ni incidentes graves que alteraran la normalidad de la jornada.
Eljach aprovechó el espacio para expresar su gratitud hacia diversas instituciones y sectores de la sociedad que colaboraron en lo que denominó como una "cruzada por la defensa de nuestras instituciones". Entre los agradecimientos específicos, mencionó la labor coordinada de la Contraloría General de la República, la Registraduría Nacional del Estado Civil y los servidores adscritos al Ministerio Público.
Además de los entes estatales, el procurador extendió su reconocimiento a la Iglesia Católica, a los empresarios, a los gremios, a los personeros y a los medios de comunicación. Según el funcionario, la convergencia de estos actores fue fundamental para blindar la institucionalidad y garantizar que el proceso se llevara a cabo bajo los principios de legalidad y transparencia.
Respecto a la gestión de su despacho, el procurador reveló que ha liderado una labor constante en favor de la Paz Electoral durante los últimos 351 días. Eljach aseguró que este esfuerzo no ha terminado y que el trabajo de vigilancia y acompañamiento continuará activamente hasta el próximo 21 de junio, fecha señalada en su intervención como el momento en que se elegirá al nuevo presidente de la República.
No obstante, el tono del pronunciamiento cambió hacia una postura más severa al dirigirse a los funcionarios del Estado. De cara a la segunda vuelta electoral, programada para el 28 de junio, el procurador lanzó una advertencia directa y enérgica a todos los servidores públicos. Eljach fue tajante al afirmar que sus despachos los están observando y que les exige una imparcialidad total frente al debate electoral en curso.
El jefe del Ministerio Público fue claro al señalar que el Estado será implacable en la exigencia de que los funcionarios se abstengan de incurrir indebidamente en política. Esta advertencia busca evitar que el aparato estatal sea utilizado para favorecer a candidatos específicos o para influir en la voluntad del electorado mediante el uso de cargos públicos.
Finalmente, el procurador recordó la existencia de un mandato emitido por el Consejo de Estado, el cual prohíbe estrictamente al presidente de la República difundir propaganda, ya sea a favor o en contra, de cualquier partido o movimiento político. Eljach aseguró que vigilará rigurosamente el cumplimiento de esta prohibición para garantizar la equidad en la contienda electoral.
El cierre de su intervención estuvo marcado por un mensaje de serenidad dirigido a la población. El procurador concluyó sus palabras asegurando a los colombianos que, tras el análisis de la jornada y la solidez de las instituciones, la democracia del país se encuentra a salvo.


