La operadora hotelera canadiense Blue Diamond Resorts, que se ha consolidado como uno de los principales actores extranjeros en el sector turístico de Cuba durante la última década, ha anunciado el cese inmediato de sus operaciones en la isla. La noticia fue difundida este sábado a través de un comunicado oficial emitido por el touroperador mayorista Sudameria Travel.
Según el documento, a partir del 30 de mayo, todas las consultas, coordinaciones y futuras reservas no serán gestionadas por la firma canadiense, sino que pasarán a ser responsabilidad directa de los propietarios de los hoteles o de las entidades operativas locales correspondientes. Este movimiento implica que las instalaciones anteriormente administradas por Blue Diamond regresan a la gestión de Gaviota, una empresa perteneciente al Grupo de Administración Empresarial S.A. (Gaesa), el conglomerado controlado por las Fuerzas Armadas cubanas.
La salida de la empresa afecta a una amplia gama de marcas asociadas, incluyendo Blue Diamond Resorts Cuba, Blue Diamond Cuba, Royalton, Memories, Starfish, Mystique y Resonance. Todas ellas dejan de estar vinculadas a la comercialización y gestión de establecimientos en el destino. Como reflejo de esta ruptura, las páginas web oficiales de Royalton Resorts, Memories Resorts y Blue Diamond Resorts en Cuba han dejado de estar accesibles.
En La Habana, la medida impacta directamente en hoteles emblemáticos como el Royalton Habana Paseo del Prado, el hotel Inglaterra y el Regis Mystique. En el caso de este último, el personal del establecimiento no ha podido confirmar si el hotel permanecerá abierto al público tras el cambio de administración.
La compañía canadiense ha justificado su retirada basándose en las "actuales condiciones del mercado turístico cubano" y en "persistentes limitaciones operativas". Entre los factores señalados se encuentran los desafíos logísticos, los problemas de infraestructura y las dificultades de abastecimiento que afectan al destino en general.
Si bien el comunicado oficial no hace referencia explícita a la política exterior, la decisión ocurre tres semanas después de que el Gobierno de Estados Unidos incluyera al conglomerado militar Gaesa en una nueva ronda de sanciones económicas. Desde Washington, el Departamento de Estado había advertido que cualquier compañía extranjera que mantuviera vínculos comerciales con entidades sancionadas podría verse expuesta a medidas restrictivas. En este contexto, también se reporta que la cadena española Iberostar estaría enfrentando fuertes presiones por parte de EE. UU. para suspender sus actividades en la isla y evitar posibles sanciones.
La salida de Blue Diamond resulta contradictoria con los planes recientes de expansión. Este mes se había anunciado la reapertura de tres hoteles en Varadero: el Royalton Hicacos Resort, el Resonance Musique y el Resonance Blue Varadero. Aunque estas instalaciones mantienen sus ofertas abiertas para la temporada de verano con el objetivo de captar el mercado nacional y a residentes en el exterior, ya no cuentan con la gestión de la empresa canadiense.
Este retroceso se suma a las medidas tomadas por Sunwing Vacations Group, propietario de la cadena hotelera. El pasado 15 de abril, Sunwing anunció la suspensión de sus programas vacacionales hacia Cuba para la temporada de verano de 2026, específicamente entre el 20 de junio y el 9 de octubre, afectando vuelos desde Canadá hacia Varadero y Cayo Coco. Esta decisión fue motivada por la falta de queroseno en la isla y la consecuente anulación de vuelos.
El contexto general del turismo en Cuba muestra un deterioro significativo. Canadá, que es el principal mercado emisor, registró una caída en la llegada de visitantes: en 2025 llegaron 754.000 turistas, un 12,4% menos que el año previo. Esta tendencia se ha acelerado en 2026, con una caída del 55,8% en la llegada de visitantes extranjeros entre enero y abril. Factores como la crisis energética, los apagones constantes, la escasez de suministros y la reducción de conectividad aérea han forzado a diversas cadenas a cerrar hoteles o reducir sus operaciones.
Hasta hace poco, Blue Diamond era una excepción a esta tendencia, habiendo ampliado su presencia mediante acuerdos con Cubanacán, Gran Caribe y Gaviota. La empresa había logrado incluso la gestión exclusiva de Cayo Largo del Sur, una posición descrita como sin precedentes para una firma extranjera en Cuba. La compañía se encontraba en negociaciones para gestionar más instalaciones, buscando superar a Meliá, que actualmente gestiona 34 alojamientos de lujo y 14.000 habitaciones en la isla.
Hasta el momento, Blue Diamond Resorts no ha emitido un comunicado oficial directo a sus clientes o a los medios de comunicación para confirmar la decisión.


