El presidente del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), Danilo Medina, manifestó este fin de semana su rechazo y desconfianza ante la reciente determinación tomada por la Junta Central Electoral (JCE). La medida, que consiste en eliminar el uso de encuestas en el marco del actual proceso político, fue calificada por el líder político como una acción "sumamente sospechosa".
Estas declaraciones fueron ofrecidas por Medina durante el desarrollo de una multitudinaria asamblea celebrada en la provincia Sánchez Ramírez. En su intervención, el exmandatario señaló que, si bien reconoce que la ley faculta a la JCE para tomar este tipo de decisiones administrativas y normativas, resulta profundamente cuestionable que se implemente precisamente en este momento del escenario electoral.
Medina profundizó en su crítica estableciendo una comparación directa con el año 2024. Según el presidente del PLD, en aquel periodo no se prohibieron las encuestas, sino que, por el contrario, fueron utilizadas frecuentemente para construir una percepción de invencibilidad en favor del Gobierno. El dirigente afirmó que, en aquel entonces, se publicaban dos o tres encuestas mensuales con el objetivo deliberado de presentar al oficialismo en una tendencia al alza, mientras que se posicionaba a la oposición en una situación de debilidad o "en el suelo".
Para el líder del PLD, existe una contradicción evidente entre la gestión de la información electoral de 2024 y la actual prohibición. En este sentido, sostuvo que la decisión de la JCE no responde a criterios técnicos o legales neutros, sino que es una respuesta al temor que siente el oficialismo. Medina aseguró que el Gobierno actual tiene miedo de que se revele la verdad sobre su situación electoral real y el estado actual de su apoyo popular.
En un tono crítico, el exmandatario añadió que el objetivo de prohibir las encuestas es evitar que la población general se entere de lo que él describió como el "descalabro que vive el partido de gobierno". Con estas palabras, Medina sugirió que la realidad electoral del oficialismo es desfavorable y que la medida de la JCE actuaría como un escudo para ocultar dicha situación ante la ciudadanía.
Más allá de la controversia con el organismo electoral, Danilo Medina aprovechó el espacio de la asamblea para detallar la hoja de ruta interna del Partido de la Liberación Dominicana. Explicó que la organización se encuentra en una fase de transición organizativa; una vez que se concluya el ciclo de asambleas nacionales, el protagonismo y la gestión política pasarán a manos de los precandidatos presidenciales.
Sobre este punto, Medina señaló que el escenario quedará abierto para que dichos aspirantes salgan a las calles a realizar sus campañas personales con el fin de conquistar la candidatura oficial del partido. El líder político aseguró que los precandidatos encontrarán un "terreno abonado", fundamentando su optimismo en la afirmación de que el PLD se encuentra hoy "de pie".
Asimismo, el dirigente abordó algunos comentarios sobre sus actividades cotidianas, específicamente sobre el espacio conocido como el "rinconcito" donde recibe a diversos dirigentes. Medina aclaró que dicho lugar no es más que su oficina de trabajo habitual. Explicó que es allí donde recibe a las personas y procede a juramentarlas, subrayando que este proceso ocurre diariamente. No obstante, enfatizó que él no "anda detrás de nadie", sino que los ciudadanos y dirigentes acuden a él de manera voluntaria para integrarse al proyecto político.
Durante la actividad en Sánchez Ramírez, Danilo Medina estuvo acompañado por una delegación de alto nivel de su organización, entre los que destacó la presencia del secretario general del PLD, Johnny Pujols. También participaron en la asamblea diversos vicepresidentes del partido, así como miembros activos de los comités Político y Central, reafirmando la estructura organizativa del partido en la zona.

