La Ciudad de Buenos Aires se ha convertido en la sede del encuentro anual de la Global Stroke Alliance (GSA), una iniciativa internacional que reúne a especialistas en prevención y tratamiento del accidente cerebrovascular (ACV) junto a autoridades sanitarias de Latinoamérica. El evento, que se desarrolla durante dos jornadas en el Hotel Sheraton, se lleva a cabo este año bajo el lema “Argentina previene el ACV”, marcando la primera vez que el país organiza esta cita estratégica.
La Global Stroke Alliance fue creada en el año 2020 en Brasil con el propósito fundamental de impulsar mejoras que sean concretas y sostenibles en las etapas de prevención, diagnóstico, tratamiento y rehabilitación del ACV a nivel global. Según explicó la doctora Julieta Rosales, neuróloga vascular y coordinadora de la unidad de stroke de la Clínica Sagrada Familia, este encuentro constituye un espacio de intercambio científico y político estratégico, orientado a fortalecer los sistemas de atención y promover políticas públicas que resulten eficientes, sustentables y escalables.
Uno de los componentes más destacados de estos congresos es la Reunión Ministerial. En este espacio, representantes de diversos Ministerios de Salud y especialistas en la materia analizan las brechas existentes en la atención sanitaria, comparten experiencias que han resultado exitosas y desarrollan propuestas para mejorar la equidad, la calidad y el acceso al tratamiento de los pacientes. El objetivo final de estas deliberaciones es la creación de planes de acción concretos que optimicen la respuesta ante el ACV en diversas regiones del mundo.
En la edición actual, la organización contó con la participación del Ministro de Salud de la Nación, Mario Lugones, quien aprovechó el marco del encuentro para presentar el Plan Nacional de ACV. Como parte de esta estrategia, se dio a conocer una aplicación (APP) diseñada específicamente para optimizar el abordaje y la atención de los pacientes que sufren un ACV en territorio argentino.
Respecto a los resultados esperados de estas jornadas, la doctora Rosales señaló que el objetivo principal es generar un diálogo fluido entre la comunidad médica, los científicos y los tomadores de decisiones gubernamentales. A través de este trabajo coordinado, se busca delinear programas de cuidado integral, identificar las prioridades de salud pública y fortalecer los planes nacionales para mejorar cada etapa del proceso asistencial, desde la prevención primaria hasta la rehabilitación final. Estas reuniones permiten, además, asumir compromisos institucionales que se adapten a las realidades y necesidades específicas de cada país.
En cuanto a los avances médicos, la especialista destacó que existe un cambio de paradigma necesario en la terminología: dado que cerca del 90% de los ACV son prevenibles, resulta más apropiado hablar de “ataque cerebrovascular” en lugar de “accidente”. Esta distinción se basa en que, en la gran mayoría de los casos, existen factores de riesgo identificables y controlables. Para combatir esto, se dispone de un arsenal farmacológico eficaz y de bajo costo, como las estatinas, las drogas antihipertensivas y la aspirina, que reducen significativamente el riesgo de recurrencia. Asimismo, se enfatiza el control de la hipertensión arterial, la diabetes, la obesidad, el sedentarismo y el tabaquismo.
Sobre el tratamiento agudo, se informó que en los casos de ACV isquémico es posible tratar a los pacientes incluso hasta un día después de que hayan comenzado los síntomas. Por otro lado, la rehabilitación post ACV ha evolucionado hacia un abordaje integral y personalizado que incluye apoyo psicológico y rehabilitación del lenguaje, cognitiva y motora, coordinada por equipos multidisciplinarios. En este ámbito, la telemedicina, la rehabilitación remota y el uso de herramientas robóticas y digitales están optimizando la recuperación y la calidad de vida de los pacientes.
Finalmente, el encuentro abordó datos epidemiológicos relevantes. Según un estudio publicado en The Lancet Regional Health - Americas, al comparar los datos de 2015 con los de 2021, se observa que en Argentina los hombres presentan tasas más altas de incidencia, prevalencia, discapacidad y mortalidad por ACV. No obstante, existe una tendencia preocupante a nivel mundial y regional: el incremento de casos en personas jóvenes, un fenómeno especialmente pronunciado en las mujeres. Esta situación se vincula a la aparición temprana de factores de riesgo vascular y cambios en los hábitos de vida, lo que refuerza la urgencia de implementar estrategias de educación y prevención desde edades tempranas.


