El Ministerio de Salud ha reportado avances significativos en el control del brote de sarampión que afecta al país, informando que se han administrado más de 740,000 vacunas desde que la emergencia sanitaria comenzó a manifestarse en el mes de enero. Esta cifra representa un esfuerzo coordinado de las autoridades sanitarias para contener la propagación del virus y proteger a la población vulnerable mediante una estrategia de inmunización intensiva.
El ministro de Salud, Joaquín Barnoya, brindó detalles sobre la evolución de la situación epidemiológica. Según el funcionario, el brote alcanzó su punto máximo de incidencia durante la semana 27 del año. No obstante, las cifras actuales indican que la tendencia de contagios ha comenzado a mostrar una trayectoria a la baja, lo que sugiere que las medidas de intervención implementadas están surtiendo efecto en la reducción de la transmisión del virus.
En cuanto al origen del brote, el ministro Barnoya precisó que el primer caso fue detectado en el departamento de Sololá. La introducción del virus en la zona se vinculó directamente con la visita de un ciudadano de nacionalidad salvadoreña. Este evento inicial activó inmediatamente los protocolos de emergencia del Ministerio de Salud, los cuales incluyeron la puesta en marcha de una búsqueda activa de casos y el rastreo exhaustivo de los contactos en la comunidad afectada para evitar que el foco infeccioso se expandiera a otras regiones.
Sobre las causas subyacentes que facilitaron la propagación del sarampión, el titular de la cartera de Salud señaló un factor crítico: el debilitamiento de las coberturas de vacunación ocurrido durante la pandemia. Esta caída en los niveles de inmunización creó las condiciones ambientales y sanitarias necesarias para que el brote se desarrollara. Asimismo, Barnoya subrayó que este problema no es un hecho aislado de Guatemala, sino que se trata de un fenómeno de carácter regional. En este sentido, recordó que los primeros casos relacionados con este patrón se habían reportado previamente en Estados Unidos, evidenciando la movilidad del virus a nivel continental.
Para enfrentar la emergencia, el Ministerio de Salud procedió a la adquisición de dosis adicionales de las dos vacunas disponibles contra el sarampión, asegurando así el suministro necesario para cubrir tanto la respuesta inmediata como el mantenimiento de los esquemas preventivos. El desglose de las más de 740,000 vacunas administradas revela que poco más de 500,000 dosis fueron aplicadas como parte de la respuesta directa y urgente al brote, mientras que 218,000 dosis correspondieron al esquema regular de vacunación que se aplica habitualmente a la población.
Una de las medidas más destacadas en esta estrategia de contención ha sido la implementación de la denominada «dosis cero». Esta táctica consiste en la administración de la vacuna a todos los bebés que tengan entre 6 y 11 meses de edad, independientemente del esquema de vacunación que hayan recibido previamente. Con esta medida, el Ministerio busca cerrar las brechas de susceptibilidad en la primera infancia y fortalecer la barrera inmunológica de los sectores más jóvenes de la población.
Finalmente, el ministro Joaquín Barnoya enfatizó la importancia de la transparencia y el acceso a la información para la ciudadanía. Para este fin, indicó que cualquier persona interesada en monitorear la evolución del brote, conocer las estadísticas actualizadas y seguir el progreso de la emergencia puede acceder al sitio web oficial juntos.gt. A través de este portal, el Gobierno mantiene la actualización de los datos para que la población esté informada sobre el estado de la salud pública en relación con el sarampión.


