Martha Hutton ha iniciado un proceso legal contra diversas entidades gubernamentales y un centro de cuidado especializado tras el fallecimiento de su hijo, Lee Massie-Hardy. El joven, de 31 años, padecía el Síndrome de Prader-Willi, una condición genética poco común que se caracteriza por una sensación constante de hambre y conductas compulsivas relacionadas con la ingesta de alimentos.
Los hechos que motivan esta acción legal fueron detallados en documentos judiciales radicados el 13 de mayo de 2026. En la querella, la madre sostiene que hubo una negligencia grave por parte de los responsables de supervisar la salud y la alimentación de su hijo mientras este residía en un hogar de cuidado para adultos vulnerables. Según el relato de la demanda, Massie-Hardy falleció el 14 de mayo de 2023, como consecuencia de haber consumido alimentos que presuntamente se encontraban descompuestos y que el joven mantenía ocultos dentro de su habitación.
La demanda pone de relieve el complejo estado de salud de Lee Massie-Hardy. Además del Síndrome de Prader-Willi, el hombre enfrentaba un historial médico crítico que incluía obesidad mórbida, insuficiencia cardíaca, apnea del sueño, escoliosis, asma y diversos trastornos del estado de ánimo. Debido a este cuadro clínico, el documento judicial enfatiza que era estrictamente indispensable mantener un control permanente sobre su dieta y aplicar restricciones severas para evitar que tuviera un acceso desmedido a la comida.
Para contextualizar la gravedad de la condición del fallecido, la querella hace referencia a instituciones especializadas como la Mayo Clinic, que definen el Síndrome de Prader-Willi como un trastorno que altera la sensación de saciedad. Quienes viven con esta condición suelen experimentar hiperfagia, un apetito persistente que puede desencadenar episodios de alimentación compulsiva y complicaciones médicas severas. En el caso de Massie-Hardy, la familia explicó que el joven tenía dificultades severas para identificar cuándo estaba satisfecho, señalando textualmente en el documento judicial que “su cuerpo no podía decir si estaba lleno o no”.
Para mitigar estos riesgos, Massie-Hardy contaba con un plan de atención individualizado. Este protocolo incluía medidas preventivas específicas, tales como mantener el refrigerador bajo llave, controlar estrictamente el acceso a cualquier tipo de alimento y asegurar que el paciente no acudiera solo a lugares donde pudiera obtener comida sin la debida supervisión. No obstante, Martha Hutton sostiene que estas medidas fundamentales no fueron implementadas adecuadamente por el personal encargado de su cuidado.
Como evidencia de esta falta de supervisión, la demanda detalla un incidente ocurrido el 12 de abril de 2023, fecha en la que Massie-Hardy fue descubierto con alimentos robados durante una actividad de un programa diurno. A pesar de este antecedente, la querella asegura que el joven continuó acumulando productos perecederos en su habitación. Según la madre, se le permitía salir sin acompañamiento y regresar con comida, la cual almacenaba sin que el personal realizara inspecciones posteriores, lo que representó un incumplimiento directo de las medidas preventivas de su tratamiento.
El deterioro de la salud de Massie-Hardy se hizo evidente semanas después. El 1 de mayo de 2023, el joven fue llevado a una sala de urgencias presentando náuseas, vómitos y dolor abdominal. Al día siguiente, debió regresar al hospital debido a que su estado de salud continuaba empeorando. En el expediente médico, se registraron diagnósticos relacionados con gastroenteritis viral y la posibilidad de enfermedades transmitidas por alimentos contaminados.
La situación alcanzó un punto crítico el 13 de mayo, cuando Massie-Hardy fue hospitalizado nuevamente, esta vez por insuficiencia cardíaca, retención de líquidos y dificultades respiratorias. El paciente falleció al día siguiente, el 14 de mayo de 2023. La acción legal argumenta que el acceso sin restricciones a alimentos inseguros, a pesar de los riesgos conocidos y las salvaguardas requeridas, fue el detonante de la crisis médica fatal.
Finalmente, Martha Hutton ha dirigido su demanda contra la empresa Duressa Teshite Adult Foster Home LLC, el Departamento de Servicios Humanos de Oregon y la Oficina de Servicios para Discapacidades del Desarrollo. Las acusaciones incluyen negligencia, muerte injusta, vulneración de derechos civiles y abuso físico contra una persona vulnerable, bajo el argumento de que el plan de cuidado diseñado para proteger la vida de su hijo nunca se cumplió correctamente.


