Con fecha del 24 de mayo de 2026, se ha reportado un incremento significativo en la ola de indignación y condena, tanto dentro de Cuba como en el exterior, ante las acusaciones formuladas por el gobierno de Estados Unidos contra el General de Ejército Raúl Castro. Esta respuesta masiva es interpretada por diversos sectores como una manifestación de apoyo a quienes defienden la Revolución cubana y a su líder, basándose en lo que describen como un prestigio incuestionable, moral y nobles ideales.
Según los reportes, existe un esfuerzo por parte de los grandes medios de comunicación alineados con los intereses estadounidenses y de sectores anticubanos en las redes sociales para silenciar, minimizar o desvirtuar la reacción de la mayoría de la población de la isla. No obstante, el consenso general sostiene que la verdad prevalece a través de reflexiones y argumentos sólidos, respaldados no solo por la ciudadanía, sino también por organismos, instituciones, gobiernos y personalidades de diversas naciones.
El malestar general se enmarca en lo que se describe como una peligrosa escalada agresiva por parte de la administración de Donald Trump hacia Cuba. Esta estrategia incluiría la condena calificada como espuria contra el General Raúl Castro, sumada a declaraciones cínicas, amenazas recientes por parte de voceros del gobierno estadounidense y el despliegue de naves de guerra en aguas del mar Caribe. Ante este panorama, se han reiterado los llamados a la paz y al respeto absoluto de la soberanía de la mayor de las Antillas y del Derecho Internacional, advirtiendo que cualquier escenario de guerra o invasión resultaría en destrucción y muerte para miles de personas, tanto cubanas como norteamericanas.
En este contexto, la Asociación Nacional de Economistas y Contadores de Cuba (ANEC) emitió una declaración contundente en la que cuestiona el cinismo del gobierno de Estados Unidos. La organización señala que el gobierno estadounidense es responsable de crímenes y ejecuciones extrajudiciales en aguas internacionales, lo que contrastaría con la figura de Raúl Castro, a quien describen como un ejemplo de dignidad y lealtad hacia su pueblo. Respecto al incidente de las avionetas de «Hermanos al Rescate», la ANEC recordó que Cuba ya había aclarado los hechos en su momento, denunciando que dichas aeronaves violaron reiteradamente el espacio aéreo cubano, situación que fue reportada tanto a las autoridades de Estados Unidos como a diversos organismos internacionales, calificando la acusación actual como una nueva infamia.
Por su parte, dirigentes de la Central de Trabajadores de Cuba (CTC) han subrayado que estas acciones evidencian la impotencia del imperialismo para derrocar la Revolución. Según la CTC, el gobierno estadounidense recurre a mentiras y argumentos sin fundamento con el objetivo de tergiversar los hechos ante la comunidad internacional y justificar una posible agresión contra el territorio insular.
En sintonía con esto, el Secretariado Nacional de los Comités de Defensa de la Revolución (CDR) señaló en un comunicado que Estados Unidos no posee legitimidad para lanzar acusaciones, dada su participación directa o indirecta en guerras, invasiones y diversas formas de desestabilización en otros países. Para la organización de masas, el General de Ejército encarna la esencia más genuina de la Revolución, destacando su capacidad de liderazgo basada en la modestia y el ejemplo personal, habiendo dedicado su vida entera a la defensa de la soberanía de Cuba, la dignidad del pueblo y la paz entre las naciones.
Asimismo, la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños (ANAP) manifestó que el campesinado reconoce ampliamente la obra emancipadora de Raúl Castro. En su declaración, destacaron su trayectoria como Comandante del Ejército Rebelde y fundador del Segundo Frente Oriental, así como su rol en la organización del Congreso Campesino en armas y su labor junto a Fidel Castro en la defensa de la reforma agraria y la dignificación del campo cubano.
Finalmente, la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) calificó la situación como una puesta en escena. En su declaración de principios, compararon el proceso con un escenario teatral donde un grupo de jueces imperiales, políticos, mercenarios y actores prepotentes escenifican una obra mediocre. Según la UNEAC, esta acción busca servir de pretexto para un ataque, intentando condenar a un Héroe nacional y a uno de los grandes líderes históricos de una Revolución que, según afirman, jamás ha podido ser doblegada.


