El Grupo Boldt ha logrado expandir significativamente su influencia en el sector del juego en la provincia de Buenos Aires al ganar la concesión por 20 años para la explotación de las tragamonedas del Casino del Mar, ubicado en el Hotel Hermitage de Mar del Plata. La adjudicación no se limita únicamente a la ciudad balnearia, sino que incluye también la explotación de otros dos casinos bonaerenses. Para obtener este contrato, la empresa se impuso a la oferta presentada por Daniel Mautone, socio de Daniel Angelici, en una disputa que pone de relieve la competencia actual entre los principales actores del mercado de las apuestas presenciales y digitales.
La decisión fue comunicada por el Instituto Provincial de Lotería y Casinos (IPLyC), organismo dependiente de la gestión de Axel Kicillof. La propuesta ganadora de Boldt establece el pago al Estado provincial basado en la rentabilidad de los casinos, fijando porcentajes específicos: un 42% para Mar del Plata, un 41% en Tandil y un 40,2% en Miramar. De acuerdo con los términos del contrato, el Estado se reserva la totalidad de lo recaudado en el "paño" —que incluye la ruleta y el blackjack— además del porcentaje de las tragamonedas calculado sobre el monto de las apuestas menos el pago de premios, concepto técnicamente denominado "net win".
Con este nuevo movimiento, Boldt, empresa fundada por Angel Tabanelli y actualmente dirigida por sus hijos Rosana y Antonio, consolida un poder predominante en el sector, controlando ahora cinco de los diez casinos oficiales de la provincia. Esta posición le permite capturar aproximadamente el 70% de las apuestas realizadas en las salas bonaerenses. Más allá del juego, Boldt opera como un conglomerado diversificado con 24 unidades de negocio. Entre ellas se destacan Orbit, de servicio de internet satelital —donde compite con Starlink—; TresT, dedicada a la cría de ganado angus; B-Gaming, que provee servicios informáticos para loterías provinciales; además de servicios de estacionamiento medido municipal y Boldt Tech, enfocada en fotomultas, sector en el que disputa espacios con Leandro Camani de Secutrans y la Cámara de Empresas de Control y Administración de Infracciones de Tránsito de la República Argentina (Cecaitra).
El panorama en Mar del Plata presenta una distribución fragmentada. Mientras Boldt toma el control del Casino del Mar en el Hotel Hermitage —propiedad del empresario Aldrey Iglesias—, el Casino Central permanece bajo la gestión de Daniel Mautone desde 2018, quien obtuvo la licitación durante la gestión de María Eugenia Vidal, desplazando en aquel entonces a Boldt. Por su parte, la administración de las máquinas en el Hotel Sasso se encamina hacia el Sindicato de Hoteleros y Gastronómicos (Uthgra), liderado por Luis Barrionuevo.
Esta disputa por las salas físicas ocurre en un contexto de transformación del hábito de consumo. Guillermo Gabella, director de Asuntos Públicos de Boldt, señaló que la asistencia a los casinos físicos y los hipódromos está en descenso. Según Gabella, los jóvenes optan por el juego virtual y el público mayor, que mantenía el hábito, no regresó a las salas con la misma frecuencia tras la pandemia.
En respuesta a esta tendencia, el foco de rentabilidad se ha desplazado hacia el mercado de las apuestas online, que ha crecido un 50% anual en el último trienio. Boldt es propietario de Bplay, plataforma que ostenta el 12% del mercado nacional de apuestas deportivas y casino online. Bplay ha reportado ganancias de 20,4 millones de dólares antes de impuestos, triplicando sus objetivos operativos gracias al aumento de usuarios y el volumen de apuestas. Aunque es predominantemente nacional, Bplay cuenta con una participación minoritaria de Cassava Enterprises, firma de origen israelí.
La batalla digital también se libra en el terreno del marketing. Mientras competidores como Betano han firmado acuerdos con la AFA, patrocinan la camiseta de River y mantienen alianzas con la FIFA, Bplay ha apostado por una estrategia de "argentinidad". Para ello, han contratado a figuras como Guillermo Francella, Susana Giménez y el futbolista Dibu Martínez, además de patrocinar el Turismo Carretera y financiar la serie "Intuiciones". En términos de deportes, Bplay mantiene acuerdos con Talleres de Córdoba y presencia en el Estadio de Estudiantes de La Plata.
El ecosistema del juego en Argentina cuenta con otros actores relevantes. A nivel de juego electrónico presencial, el grupo español Codere domina con más de 6000 máquinas en 13 bingos de la provincia de Buenos Aires. También destaca el Grupo Casino Club de Ricardo Benedicto, quien adquirió los activos de Cristóbal López y opera el barco Casino de Buenos Aires y otras 20 salas. En Córdoba, el Grupo Roggio opera a través de CET S.A. junto a Miguel Ángel Caruso. En el ámbito digital, operan firmas como Sportsbet (asociada a Argenbingo de Nazareno Lacquanti) y Bet365 (asociada a Gastón Stefani).
Finalmente, la infraestructura de Boldt es vasta, gestionando unas 3800 máquinas entre Buenos Aires y Santa Fe. Sus operaciones incluyen el casino Trilenium en Tigre, además de las salas de Mar del Plata, Tandil, Miramar y Pinamar —donde el contrato se extiende hasta 2039—. En Santa Fe, opera en Melincué y Puerto Santa Fe, complementando su expansión con inversiones hoteleras y salas de juego en Chile, Paraguay y Uruguay.


