Tres ciudadanos chilenos que integraban la misión civil Global Sumud Flotilla arribaron al país luego de haber sido retenidos por las fuerzas israelíes. Carolina Eltit, Claudio Caiozzi y Víctor Chanfreau llegaron al Aeropuerto Internacional de Santiago cerca de las 09.00 horas, donde fueron recibidos por sus familiares, adherentes a la causa palestina y representantes de organizaciones como la Comunidad Palestina de Chile y el Centro de Información Palestina.
La delegación chilena estaba compuesta originalmente por cuatro personas, incluyendo a Ignacio Ladrón de Guevara, quien, debido a que reside en España, fue trasladado a Madrid. Según informó el Centro de Información Palestina, los activistas fueron liberados por Israel y trasladados hacia Estambul en vuelos chárter coordinados por el gobierno turco antes de emprender el regreso a sus respectivos destinos.
Apenas pisaron suelo nacional, los tres regresos entregaron sus primeros testimonios, denunciando haber sido víctimas de un trato violento y deshumanizante durante el tiempo que permanecieron bajo custodia israelí. Carolina Eltit relató que hubo momentos de profunda incertidumbre en los que pensaron que no volverían a ver a sus familias, describiendo la estructura de retención como sumamente fuerte y precaria.
Eltit detalló que fueron mantenidos en condiciones insalubres, señalando que había un solo baño para 190 personas y que carecían de insumos básicos como papel higiénico. Asimismo, denunció que los detenidos fueron expuestos al sol durante varias horas, mantenidos con la cabeza gacha y amarrados de pies y manos, mientras se reproducía el himno de Israel de manera repetitiva.
La activista profundizó en la violencia física presenciada y sufrida. Según su relato, algunas personas eran retiradas del grupo y devueltas con fracturas y sangrando. En cuanto a su experiencia personal, Eltit afirmó haber sido agredida por efectivos israelíes en uno de los espacios de detención; describió que dos agentes la sujetaron y uno de ellos la golpeó en la boca del estómago, para luego patearla en el suelo hasta dejarla inconsciente durante un tiempo.
Respecto al inicio de la retención, Eltit aseguró que la interceptación ocurrió en aguas internacionales y que las fuerzas israelíes comenzaron a disparar antes de abordar las embarcaciones. Tras el abordaje, fueron trasladados a buques que calificó como "barcos cárceles", donde fueron obligados a permanecer en la proa para mojarse completamente y fueron despojados de sus pertenencias.
Por su parte, Claudio Caiozzi calificó el trato recibido como "deshumanizante" y afirmó que fueron tratados como si no fueran seres humanos. Caiozzi relató un encuentro directo con el ministro de Seguridad Nacional de Israel, Itamar Ben Gvir, quien se habría dirigido a los activistas asegurándoles que Israel les pertenece y que nadie evitaría ello, llegando a decirles que eran una "vergüenza". Además, Caiozzi testificó haber visto cómo una mujer que gritaba "Free Palestine" fue golpeada brutalmente por los efectivos.
El tono más crítico hacia las autoridades nacionales fue emitido por Víctor Chanfreau, quien cuestionó duramente la gestión de la Cancillería chilena. Chanfreau calificó el actuar del Gobierno como "pésimo" y "negligente", asegurando que el Estado no estuvo a la altura de las circunstancias mientras ellos permanecían retenidos. El activista señaló que sus familias no recibieron la información necesaria tras reunirse con las autoridades.
Chanfreau comparó la situación con un escenario hipotético donde cualquier otro país hubiera secuestrado a ciudadanos chilenos en aguas internacionales y los hubiera torturado durante más de 60 horas, afirmando que, en tal caso, las relaciones diplomáticas ya se habrían roto. Asimismo, acusó al Ejecutivo de priorizar el dinero por sobre la seguridad y bienestar de sus ciudadanos en el extranjero, punto que adelantó será parte de las denuncias legales que buscan levantar.
Finalmente, Chanfreau explicó que la misión, que había navegado por más de un mes por el Mediterráneo con el fin de llevar alimentos, insumos médicos y ayuda humanitaria a la Franja de Gaza, fue interrumpida por buques militares que utilizaron armas de guerra. Según el activista, el objetivo de Israel era impedir la concreción de estas misiones humanitarias.
En el aeropuerto también estuvieron presentes el exembajador Nelson Hadad, asesor legal de la delegación, y los senadores Sergio Gahona y Diego Ibáñez, quienes presiden y vicepresiden el Grupo Interparlamentario Chileno-Palestino del Senado. A pesar de las graves denuncias, los tres activistas coincidieron en que su sufrimiento fue menor comparado con la situación de los casi 9.000 presos palestinos, quienes, según sus palabras, viven situaciones similares o peores a diario.


