El Gobierno de Panamá ha manifestado de manera oficial su decisión de no restablecer las relaciones diplomáticas con la administración venezolana encabezada por Delcy Rodríguez. Esta postura fue confirmada por el canciller panameño, Javier Martínez-Acha, quien aseguró que el país centroamericano continuará reconociendo a Edmundo González como el presidente electo de Venezuela hasta que se lleven a cabo nuevas elecciones en dicha nación.
En una entrevista concedida este martes a la agencia EFE, el ministro Martínez-Acha detalló los fundamentos que sustentan esta decisión. El canciller subrayó que Panamá posee y custodia las actas que certifican la victoria de Edmundo González en los comicios celebrados el pasado 28 de julio de 2024. Según explicó el funcionario, dichos documentos se encuentran resguardados en las bóvedas del Banco Nacional, lo que sirve como respaldo material a la postura del Estado panameño. En sus declaraciones, Martínez-Acha enfatizó la importancia de mantener una línea de coherencia con las decisiones tomadas previamente, razón por la cual el reconocimiento a González se mantiene vigente.
El canciller panameño emitió estas declaraciones mientras se encuentra realizando una visita oficial en la India. Durante su intervención, fue enfático al señalar que el restablecimiento de los vínculos diplomáticos con el Gobierno de Delcy Rodríguez no forma parte de la agenda panameña en el corto plazo. Esta determinación se mantiene firme incluso ante el contexto actual donde Estados Unidos ha brindado su respaldo a la presidencia interina de Rodríguez.
Respecto a las aspiraciones de Panamá para el futuro de Venezuela, Martínez-Acha expresó el deseo de que, en un periodo breve de tiempo, el país sudamericano pueda organizar elecciones democráticas que cuenten con todas las garantías necesarias. El objetivo, según el ministro, es que se elija un gobierno representativo de los venezolanos a través de un proceso transparente, lo cual permitiría que Venezuela se incorpore nuevamente de manera plena a la comunidad de naciones de Latinoamérica y del resto del mundo.
La postura de Panamá se alinea en parte con el contexto internacional, específicamente con los recientes anuncios provenientes de Estados Unidos. El pasado lunes, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, informó que los procesos destinados a la transición democrática en Venezuela comenzarían en agosto, considerando que su país ejerce el control sobre la situación venezolana desde enero.
Sobre este punto, el canciller de Panamá señaló que la solución democrática que buscan implementar Estados Unidos y el secretario Rubio requiere necesariamente del acompañamiento y apoyo de otros países democráticos de la región. Martínez-Acha argumentó que el respaldo regional es fundamental para que los actores internos en Venezuela recuperen la confianza. Para el funcionario, la construcción de este camino hacia la democracia debe basarse en peticiones electorales sólidas y en una transformación impulsada por diversas entidades y actores internos de la nación venezolana.
Es importante recordar que este acercamiento a la oposición venezolana no es un hecho aislado. A finales de mayo, el presidente de Panamá, José Raúl Mulino, mantuvo una reunión en territorio panameño con la líder opositora María Corina Machado. En dicho encuentro, ambos líderes discutieron la posibilidad y la necesidad de celebrar nuevas elecciones en Venezuela para resolver la crisis política.
No obstante, el canciller Martínez-Acha aclaró que, si bien no se reconoce al Gobierno de Delcy Rodríguez en el plano político-diplomático, Panamá no ha roto totalmente los vínculos operativos. El ministro aseguró que el país mantiene activas las relaciones consulares con Venezuela. Como prueba de este enfoque pragmático y humanitario, recordó que Panamá fue una de las primeras naciones en enviar ayuda humanitaria a Venezuela tras el doble terremoto que afectó al país el pasado 24 de junio, demostrando que la asistencia humanitaria prevalece sobre las diferencias en el reconocimiento gubernamental.

