En el patio del plantel Copol, la atmósfera es de fervor cívico. Ricardo, un estudiante de primero de bachillerato, lidera los ensayos de una dramatización que ha tomado dos semanas de preparación coordinada con su maestra de Historia. El escenario está adornado con telas que representan los colores de la bandera del Ecuador, mientras sus compañeros sostienen cartones pintados de negro para simular el armamento del ejército patriota que combatió en la Batalla del Pichincha el 24 de mayo de 1822.
El entusiasmo de los jóvenes actores ha logrado captar la atención de todo el plantel. Incluso aquellos estudiantes que se encontraban practicando para las olimpiadas deportivas se detuvieron para observar los ensayos, llenando el espacio con aplausos y gritos de “¡Viva la libertad!”. Esta escena, aunque tradicional, es solo una parte de cómo las instituciones educativas se preparan para los homenajes del viernes, fecha en la que se recuerda oficialmente la gesta libertaria.
Históricamente, las conmemoraciones estudiantiles de mayo han estado marcadas por poemas, recitales y la elaboración de carteles. Sin embargo, el avance tecnológico ha comenzado a transformar estas actividades. En el colegio Copol, se implementa por primera vez el uso de la inteligencia artificial (IA) para profundizar en el estudio de la historia. María Fernanda Rada, docente de Historia y jefa del Área de Individuos y Sociedades, explicó que el propósito es acercar a los alumnos a las diversas perspectivas de los protagonistas del proceso independentista.
A través de herramientas de IA, los estudiantes mantienen conversaciones simuladas con figuras representativas como Antonio José de Sucre, Abdón Calderón y el general español Melchor Aymerich. Para garantizar la veracidad de la información, los docentes alimentaron estas herramientas con fuentes históricas seleccionadas y revisadas previamente. Según Rada, la intención no es presentar una narrativa simplista de “buenos y malos”, sino permitir que los estudiantes comprendan el contexto y el punto de vista de cada personaje, conocimientos que luego integrarán en sus dramatizaciones.
Además, el proyecto ha incorporado el análisis del papel de la mujer durante el proceso de independencia, con estudiantes dedicadas a investigar cómo participaron y apoyaron en la batalla. La docente destacó que la IA sirve como un recurso para acceder a información de diversos países y comparar perspectivas, fomentando que el alumno analice, contraste y desarrolle un pensamiento crítico.
Este salto tecnológico es respaldado por la administración del plantel. El rector de Copol, Rodolfo Chang, afirmó que la IA ya es parte de la transformación educativa y que los colegios tienen la responsabilidad de preparar a los jóvenes para convivir con estas tecnologías de manera eficaz y ética. Chang subrayó que, si bien la IA facilita la búsqueda de información, el análisis y la reflexión final deben ocurrir necesariamente dentro del aula. Para lograr esto, los docentes han recibido capacitación desde febrero, enfocándose especialmente en la redacción de prompts para optimizar los resultados de herramientas como ChatGPT y Gemini.
La innovación no se limita al bachillerato. En séptimo grado, los estudiantes también utilizan la IA para crear cuentos y canciones relacionados con el 24 de mayo. Bajo la guía de la profesora Cinthya Chactong, los alumnos proponen ideas creativas, como la sugerencia del estudiante Carlos de situar la canción desde la perspectiva de un ciudadano común de la época para retratar la vivencia de la población. El objetivo es que las letras se centren en valores como la soberanía, el patriotismo y la libertad, y serán interpretadas por los mismos alumnos el viernes con apoyo del área de música.
Otras instituciones también han innovado en sus enfoques. En la Academia Naval Guayaquil, Ismenia Castillo, jefa del Área de Estudios Sociales, lidera actividades donde los estudiantes asumen roles de reporteros y corresponsales de guerra. Mediante dramatizaciones que simulan reportajes televisados “en vivo”, los alumnos recrean escenas previas a la batalla, buscando desarrollar identidad y respeto por la historia nacional a través de experiencias dinámicas, que incluyen sketches y una entrada cívica naval.
Por su parte, el colegio Ecomundo ha apostado por la creación literaria mediante el concurso interno de verso y prosa titulado “Ecos de la Batalla del Pichincha”. En este certamen, quince estudiantes de octavo año presentan poemas originales centrados en la libertad y el heroísmo, buscando fortalecer la expresión oral y mantener viva la memoria histórica.
De esta manera, las unidades educativas combinan la tradición de los actos cívicos con herramientas digitales y enfoques periodísticos o literarios, asegurando que las nuevas generaciones conecten con la historia de su país.


