El presidente ejecutivo de Grupo Cox, Enrique Riquelme, ha trazado una nueva hoja de ruta para la compañía, centrada en un proceso de transformación profunda que prioriza la integración en mercados seleccionados sobre la mera expansión. Durante su intervención en el 'VII Foro Internacional' organizado por 'Expansión', Riquelme comunicó que el objetivo primordial de la firma es evolucionar su modelo de negocio para alcanzar una situación financiera que calificó como "tremendamente óptima" hacia finales del año 2026.
Este cambio de paradigma supone un giro estratégico respecto a la etapa anterior de la empresa. Según ha explicado el directivo, la compañía transita ahora desde un plan cuyo eje era "ser rentables y ganar dinero" hacia una fase de "transformación". Esta nueva etapa implica poner el foco en "muy pocos mercados", pero asegurando que estos estén "muy integrados". La meta final es que la multinacional española logre una posición de relevancia y peso significativo en cada uno de los países donde decida operar.
Para materializar esta visión, Riquelme ha subrayado la necesidad de aplicar una "disciplina financiera total". En este contexto, ha adelantado que el siguiente paso fundamental para Grupo Cox será la ejecución de un plan de desinversiones que afectará tanto a activos específicos como a mercados completos. Este saneamiento y reestructuración de la cartera de activos es lo que permitirá a la compañía cerrar el ciclo en 2026 con una salud financiera robusta, sentando así las bases para arrancar posteriormente un nuevo plan estratégico y un programa de inversiones renovado.
En cuanto al mapa geográfico de esta estrategia, el presidente ejecutivo ha sido claro al señalar que México será "sin duda" uno de los mercados clave para el grupo. En el país latinoamericano, Cox implementará un plan de crecimiento y desarrollará operaciones corporativas enfocadas específicamente en los sectores de agua y energía. Junto a México, Chile, el sur de Estados Unidos y España se consolidan como los territorios prioritarios donde la compañía buscará fortalecer su presencia.
Respecto a la situación en España, Riquelme ha indicado que la compañía mantendrá una actitud expectante. La firma evaluará la continuidad y el volumen de sus inversiones en agua y energía una vez que se observe la evolución del plan nacional hídrico, analizando si existen oportunidades reales para realizar inversiones a largo plazo. Asimismo, el grupo seguirá "muy de cerca" el segmento del almacenamiento para centros de datos, un área que, según el directivo, presenta actualmente una demanda creciente y problemas importantes que suponen un "reto" operativo y estratégico.
Un elemento determinante en este nuevo rumbo ha sido la adquisición del negocio de Iberdrola en México, operación que se cerró el pasado 24 de abril por un importe de 4.000 millones de dólares (aproximadamente 3.414 millones de euros). Riquelme ha calificado esta compra como un "catalizador" fundamental, afirmando que la operación ha permitido adelantar a valor presente objetivos que la empresa esperaba alcanzar dentro de unos años. Esta inversión, descrita como "exitosa", surgió como una oportunidad que el grupo decidió afrontar para adquirir una compañía líder en un mercado que conocen profundamente y en el cual confían plenamente.
Finalmente, el presidente de Grupo Cox reflexionó sobre los desafíos técnicos del sector energético. Señaló que la gestión y el almacenamiento son los principales obstáculos para las energías renovables en la actualidad. En este sentido, destacó que el autoconsumo y las comunidades energéticas representan soluciones clave para abaratar costes y mejorar la calidad de la energía, elementos que serán determinantes para todas las compañías del sector en los próximos años.
En paralelo, Riquelme subrayó el valor estratégico del agua, definiéndola como una "herramienta clave" en la que operan pocos jugadores que posean tecnología propia. Para la 'utility', este sector constituye un "nicho importante" donde identifican claras oportunidades de crecimiento y desarrollo tecnológico.


