A menos de un mes del inicio de la Copa del Mundo 2026, cuya apertura está programada para el próximo 11 de junio, el sector comercial ya se prepara para uno de los periodos de mayor dinamismo en las ventas del primer semestre. La expectativa es alta, basándose en la tendencia de los consumidores de integrar la pasión deportiva con el consumo de productos y servicios específicos para el evento.
De acuerdo con una investigación realizada por la Confederación Nacional de Dirigentes Lojistas (CNDL) y el Servicio de Protección al Crédito (SPC Brasil), en colaboración con Offerwise Pesquisas y divulgada este lunes 18, se estima que aproximadamente 99,2 millones de brasileños tienen la intención de realizar compras relacionadas con el torneo mundialista. El estudio detalla que el gasto promedio estimado por consumidor es de 619 reales, una cifra que se eleva significativamente a 784 reales cuando se analiza específicamente a los consumidores pertenecientes a las clases sociales A y B.
En términos generales, la encuesta revela que el 60% de los brasileños afirma que deberá adquirir productos o servicios para poder seguir la competición. Esta tendencia nacional tiene reflejos directos en localidades como Petrópolis, donde se proyectan impactos positivos para diversos sectores, incluyendo supermercados, bares, restaurantes, tiendas de ropa, artículos de decoración y el comercio de barrio. Este crecimiento está impulsado primordialmente por el hábito arraigado en la cultura brasileña de convertir los partidos de fútbol en momentos de confraternización y consumo colectivo.
Desde la Cámara de Dirigentes Lojistas de Petrópolis, se ha enfatizado la importancia de que el sector minorista local realice una preparación anticipada. Cláudio Mohammad, presidente de la entidad, señaló que los eventos de gran movilización popular suelen repercutir directamente en el comercio de la ciudad. Según Mohammad, la Copa del Mundo genera una movimentación relevante en el comercio porque altera el comportamiento del consumidor: las personas tienden a reunirse más, reciben amigos en sus hogares, acuden a bares y adquieren artículos temáticos, lo que beneficia a una amplia gama de negocios, desde supermercados hasta tiendas de electrónicos y el sector de alimentación.
El estudio subraya que asistir a los juegos sigue siendo una experiencia profundamente social para la población brasileña. El 97% de los entrevistados manifestó su intención de seguir los encuentros en grupo, siendo los familiares el grupo principal (77%), seguidos por los amigos (60%). En contraste, solo un 3% de los consultados indicó que probablemente verá los juegos en soledad.
En cuanto a los lugares de encuentro, el hogar se mantiene como el punto principal, con un 86% de los encuestados planeando seguir la Copa en sus casas. No obstante, un 46% también prevé asistir a los partidos fuera de su residencia, distribuyéndose principalmente en casas de amigos o parientes (40%), bares y restaurantes (32%), o a través de telones instalados en las calles (11%).
Respecto a los productos más demandados, la encuesta identifica una preferencia marcada por las bebidas no alcohólicas (68%), los aperitivos o petiscos (62%), las carnes para barbacoa o churrasco (60%) y las cervezas (59%). Asimismo, el entusiasmo por apoyar a la selección impulsa la venta de camisetas oficiales y temáticas, mencionadas por el 61% de los consumidores, además de banderas y otros accesorios, citados por el 42%.
Para el comercio de Petrópolis, Cláudio Mohammad prevé que se seguirá el movimiento nacional, especialmente en los barrios con mayor concentración de locales gastronómicos y tiendas de calle. Mohammad comparó el impacto de la Copa con un "segundo Navidad" para diversos sectores comerciales, destacando que se genera una atmósfera distinta en la ciudad, especialmente durante los partidos de la selección brasileña. Por ello, instó a los comerciantes a invertir en inventarios, decoración temática y experiencias que atraigan al cliente.
Finalmente, la investigación revela la persistencia del comercio físico, el cual sigue siendo la preferencia para el 89% de los consumidores, destacando los supermercados (70%) y las tiendas de barrio (33%). A pesar de esto, el comercio digital continúa ganando terreno: el 67% de los encuestados planea realizar compras por internet, desglosándose en un 51% a través de aplicaciones de entrega y un 42% mediante tiendas online.

