En el marco del Día Mundial del Reciclaje, el departamento San Justo se posiciona como uno de los territorios más activos de la provincia de Córdoba en la implementación de estrategias para transformar los residuos en recursos. A través de la gestión de seis localidades —La Tordilla, Miramar de Ansenuza, El Tío, Freyre, La Francia y Marull—, se está construyendo un modelo de economía circular que no solo busca reducir el impacto ambiental, sino también generar empleo y devolver materiales útiles a la comunidad.
La transición hacia un sistema de separación de residuos ha requerido un trabajo profundo de concientización ciudadana. En Miramar de Ansenuza, el arquitecto Mirko Gijón, encargado del Área de Ambiente, destaca que el cambio de hábitos no se logra únicamente con publicidad, sino a través de los niños. Los menores actúan como multiplicadores de la información, llevando el mensaje del reciclaje a sus hogares. Esta estrategia se complementa con iniciativas como la Pascua y Navidad Sustentable, donde los niños recolectan y pesan materiales reciclables a cambio de premios. Actualmente, la localidad procesa sus reciclables secos en una planta local y proyecta derivar los húmedos al sistema regional de Porteña, con el objetivo de cerrar su basural a cielo abierto antes de finalizar el año.
Por su parte, La Tordilla ha implementado una metodología de recolección directa. Celia Ivana Prialis, coordinadora del Parque Sustentable, detalla que se realizó un despliegue puerta a puerta donde bomberos, estudiantes y personal municipal entregaron baldes para residuos húmedos. Con una frecuencia de retiro los lunes, miércoles y viernes, el municipio ha logrado que cerca del 75 % de los hogares participen del circuito de húmedos, mientras que un 10 o 15 % realiza compostaje propio. El resultado es concreto: en casi seis años, se han evitado el envío de casi 80.000 kilos de residuos al basural.
En La Francia, la gestión ha alcanzado un nivel de eficiencia notable. Vanesa Gastaldello, responsable del área de Medio Ambiente, informó que la localidad logró erradicar el basural a cielo abierto, logrando que el 100 % de los residuos domiciliarios ingresen al Parque Ambiental para su clasificación y tratamiento. Un avance significativo en este municipio fue la creación de una trituradora de telgopor fabricada por los propios empleados del corralón municipal. Este dispositivo permitió dar salida a un material que antes era problemático: una parte se utiliza como relleno en obras municipales y la otra se vende a la empresa local Superblock.
En Marull, la perspectiva es pragmática respecto al concepto de "residuo cero". El secretario de Desarrollo Económico, Nahuel Nuñez, define este ideal como una utopía, pero sostiene que es posible alcanzar metas concretas mediante la sectorización y la separación en origen. Las cifras respaldan el progreso: la recolección de reciclables pasó de 5.000 kilos en 2020 a más de 28.000 kilos en 2025. Además, la localidad ha cerrado ciclos económicos produciendo desengrasante y jabón a base de aceite de cocina usado. Actualmente, el municipio gestiona apoyo provincial para modernizar su flota de camiones y optimizar la logística.
La innovación también llega desde el aprovechamiento biológico en El Tío. Susi Mariela Gallegos, directora de Desarrollo Social y referente ambiental, explica que el chip de poda y la borra de café recolectada en cafeterías locales se utilizan ahora para producir hongos comestibles (gírgolas) en el vivero municipal. Asimismo, la poda más gruesa se procesa para producir leña comercializada entre vecinos y comercios. Desde agosto de 2025, la localidad ha recuperado más de 10.000 kilos de residuos orgánicos y, en el primer trimestre de 2026, recolectó más de 2.200 kilos de reciclables.
Finalmente, en Freyre, la ingeniera Ángela de Carli, directora de Servicios y Ambiente, enfatiza la importancia de la "Responsabilidad" como una cuarta R fundamental para el proceso. La localidad trabaja integrada al Ente Intermunicipal de Residuos del Noreste Cordobés, lo que facilita el acceso a maquinaria provincial. En Freyre, la economía circular se manifiesta en cooperativas textiles que recuperan materiales, la creación de productos a partir de pallets y la producción de abono orgánico.
Esta transformación regional se alinea con el espíritu del Día Mundial del Reciclaje, fecha proclamada por la Unesco en 2005 y originada en Texas en 1994. El objetivo global de reducir la huella de carbono y promover el reciclaje encuentra en el departamento San Justo un ejemplo de aplicación práctica, donde el residuo ha dejado de ser un descarte para convertirse en un activo económico y social.


