El Censo Nacional de Hogares, Población y Vivienda 2022 ha revelado una transformación significativa en la estructura habitacional de la ciudad de Rosario. Según un informe elaborado por la Usina de Datos de la Universidad Nacional de Rosario (UNR), se evidencia un cambio profundo en el régimen de tenencia de las viviendas, donde la propiedad privada ha cedido terreno frente al alquiler y otras formas de ocupación.
Los datos estadísticos muestran que la población de la ciudad creció un 8,6% desde el año 2010, alcanzando un total de 1.030.035 habitantes. Sin embargo, el crecimiento de la cantidad de hogares fue considerablemente mayor, registrando un aumento del 25,4%. Este fenómeno sugiere un incremento en la formación de viviendas unipersonales y una transición marcada hacia un modelo donde hay más inquilinos que propietarios.
En términos concretos, el porcentaje de hogares propietarios en Rosario descendió del 71,3% en 2010 al 60,5% en 2022. En contrapartida, los hogares que alquilan sus viviendas aumentaron del 18,8% al 26,7%. Asimismo, aquellos que ocupan inmuebles bajo otros regímenes —que podrían incluir acuerdos no registrados o situaciones de ocupación informal— pasaron del 9,9% al 12,7%. Esta tendencia refleja la creciente dificultad económica para acceder a la vivienda propia en un contexto caracterizado por el aumento sostenido de los precios inmobiliarios y los costos de los alquileres.
Ante este escenario, ha resurgido el interés por los créditos hipotecarios. Desde el mes de marzo, se ha registrado un incremento en las consultas debido a la baja en las tasas de interés, lo que ha impulsado a diversas entidades bancarias, tanto estatales como privadas, a lanzar líneas específicas para la vivienda.
Entre las opciones disponibles destaca la línea NIDO, impulsada por el Gobierno provincial y el Banco Municipal de Rosario. Este crédito está destinado a ciudadanos santafesinos que no posean otras propiedades y demuestren residencia permanente en la provincia. El sistema ofrece cuatro líneas: para construcción o adquisición, terminación de viviendas, gestión colectiva y adquisición por cesión de derechos. Estos créditos son actualizables por UVA con una tasa de interés del 4,2%. Los montos máximos alcanzan los 100 millones de pesos para acceso a la vivienda y 25 millones para terminación, con plazos de hasta 20 y 5 años, respectivamente.
Por su parte, el Banco Nación Argentina (BNA) ofrece la línea +Hogares, permitiendo hasta dos titulares y dos codeudores familiares directos. Se trata de préstamos en UVA con amortización por sistema francés. Para quienes perciben haberes en el BNA y buscan vivienda única de ocupación permanente (con valor igual o inferior a 210.000 UVAs), la tasa es del 6,00% TNA fija. Para el resto de los casos o segundas viviendas, la tasa asciende al 12,00% TNA fija.
El Banco Santa Fe ha implementado una gestión 100% digital para sus préstamos hipotecarios UVA, ofreciendo montos de hasta 367.292.000 pesos (o 200.000 UVAs), financiando hasta el 75% del menor valor entre la compra y la tasación. El plazo es de hasta 20 años y ofrece una tasa preferencial de UVA + 12% para clientes que acreditan sus haberes.
El Banco Hipotecario presenta cuatro líneas (construcción, adquisición, terminación y ampliación) con un monto máximo de 250 millones de pesos y plazos de hasta 180 meses. La tasa nominal anual para el plan sueldo es del 10,5% ajustable por UVA. Esta entidad también ha innovado con una línea para casas industrializadas o modulares, con una tasa de UVA + 15% y plazos de 72 meses.
En el sector de la banca privada, el ICBC ofrece créditos UVA para compra o refacción con una tasa fija del 9,90%, que baja al 6,90% para quienes depositan su sueldo en la entidad. Requiere ingresos mínimos de 1.400.000 pesos y financia hasta el 80% en viviendas permanentes. Finalmente, el Banco Macro dispone de líneas UVA hasta 20 años, financiando el 70% de la propiedad si el valor es hasta 350 millones de pesos, y el 60% si el valor es superior.


