En la mañana del 16 de mayo de 2026, la zona norte de la ciudad de Quito fue escenario de un accidente de tránsito que involucró a dos vehículos livianos, resultando en varias personas heridas y afectaciones a la movilidad vehicular en el sector. El siniestro se registró específicamente en la intersección de la avenida Diego Robles y la calle Ulloa, donde el impacto entre los automóviles fue lo suficientemente fuerte como para provocar que uno de los vehículos implicados terminara volcado sobre la vía.
El evento fue reportado a través del Servicio Integrado de Seguridad ECU911, entidad que coordinó la respuesta inmediata de los cuerpos de emergencia. Al lugar acudió el personal del Cuerpo de Bomberos, quienes asumieron la responsabilidad de atender la emergencia y gestionar el rescate de las personas afectadas. Según los informes preliminares, tres individuos resultaron heridos como consecuencia del choque y el posterior vuelco del automóvil.
Los uniformados del Cuerpo de Bomberos procedieron a realizar las maniobras de rescate necesarias para extraer a las tres víctimas de los vehículos. De acuerdo con la información proporcionada por las autoridades, ninguna de las personas involucradas quedó atrapada entre los metales retorcidos de los automóviles, lo que facilitó su extracción inmediata. No obstante, los afectados presentaban diversas policontusiones derivadas del fuerte impacto y el movimiento brusco del vuelco.
Una vez rescatadas, las víctimas fueron atendidas en el sitio por paramédicos especializados, quienes se encargaron de estabilizarlas antes de su traslado. El grupo de lesionados estaba compuesto por dos hombres y una mujer. Tras recibir los primeros auxilios y la estabilización inicial, las ambulancias trasladaron a los tres pacientes a casas de salud cercanas. Esta medida fue tomada con el objetivo de que los heridos recibieran una valoración médica completa, asegurando así que cualquier lesión interna o fractura no detectada inicialmente fuera tratada a tiempo para evitar que su estado de salud se agravara.
En cuanto a la movilidad en el sector, el accidente generó complicaciones en el flujo vehicular. Para facilitar las labores de rescate y permitir que los peritos trabajaran en la zona, se procedió al cierre de un carril de la calle Ulloa, así como de la intersección con la avenida Diego Robles. Estas vías permanecieron cerradas al paso de los automóviles mientras agentes de la Policía Nacional realizaban las investigaciones pertinentes. El objetivo de la intervención policial fue analizar la escena del siniestro para determinar cuáles fueron las causas exactas que provocaron la colisión y el posterior vuelco de uno de los vehículos livianos.
Paralelamente a este accidente vial, las autoridades informaron que durante la madrugada de este sábado 16 de mayo se han producido y atendido diversas emergencias en distintos puntos de la ciudad. El personal de seguridad ha estado desplegado para responder a múltiples llamados de auxilio, manteniendo la operatividad en las zonas afectadas.
Entre estas incidencias destacada la madrugada de este sábado, se registró un incendio estructural en un local comercial. El incidente tuvo lugar en la intersección de la avenida Venezuela y la calle Buenos Aires. En este evento, un hombre de 42 años resultó herido mientras se encontraba en el local donde se originó el fuego. Las unidades de seguridad y emergencia intervinieron para controlar el incendio y brindar la asistencia médica necesaria al ciudadano afectado. Ambos hechos, el choque en el norte y el incendio estructural, subrayan una jornada de alta actividad para los servicios de emergencia y seguridad de la ciudad.


