La Confederación Internacional de Fútbol Asociado, FIFA, ha emitido una resolución oficial que cambia el panorama deportivo para el guardameta Omar Carabalí, quien a partir de este momento queda plenamente habilitado para representar a la selección nacional de Ecuador. La notificación formal sobre este cambio de nacionalidad deportiva fue realizada este viernes 15 de mayo de 2026, marcando un paso definitivo en la trayectoria del arquero de 28 años, quien ahora ya aparece asociado a la Federación Ecuatoriana de Fútbol en los registros oficiales del organismo rector del fútbol mundial.
Este movimiento administrativo es de suma relevancia para el jugador y para el equipo nacional, ya que despeja cualquier duda o incertidumbre jurídica sobre la posibilidad de que el portero integre la nómina ecuatoriana para la próxima cita mundialista. Con esta aprobación oficial, Carabalí puede ser convocado sin restricciones por la Tri para disputar la Copa del Mundo 2026, evento que se llevará a cabo de manera conjunta en los Estados Unidos, México y Canadá.
El proceso para lograr este cambio de federación no fue inmediato, debido a que el futbolista había mantenido un vínculo previo con la selección de Chile. Durante algunos años, el guardameta había optado por representar a la Roja, llegando incluso a ser convocado en los procesos de preparación rumbo al Mundial de Qatar 2022. A pesar de haber estado vinculado a los ciclos de la selección chilena y de haber participado en las dinámicas de ese equipo, existe un detalle reglamentario fundamental que permitió el éxito de esta gestión: Carabalí nunca llegó a debutar oficialmente con la selección absoluta de Chile.
Precisamente esta condición es la que permitió que la solicitud de cambio de asociación ante la FIFA se gestionara sin inconvenientes reglamentarios. De acuerdo con las normativas vigentes del organismo, el hecho de no haber disputado encuentros oficiales con el equipo mayor de una selección nacional abre la posibilidad de que un jugador solicite el cambio de federación, siempre que se cumplan los requisitos de nacionalidad y vinculación correspondientes.
Al analizar la historia deportiva del arquero, se observa que su relación con el fútbol ecuatoriano es previa a su etapa con Chile. Años atrás, Carabalí ya había vestido la camiseta de Ecuador, aunque lo hizo exclusivamente en categorías juveniles. Posteriormente, su camino tomó un rumbo distinto cuando disputó el Preolímpico Sudamericano representando a la selección chilena sub-23, lo que consolidó su vínculo con el país austral antes de tomar la decisión actual de regresar a la selección de Ecuador.
En el ámbito profesional, Omar Carabalí atraviesa actualmente un periodo de buen momento deportivo. Se desempeña como portero en el Club Deportivo O’Higgins, equipo donde ha logrado destacar por sus intervenciones y seguridad bajo los tres palos. Sus actuaciones recientes han sido especialmente notables en la fase previa de la Copa Libertadores 2026, torneo donde el guardameta tuvo participaciones destacadas que han reafirmado su nivel competitivo actual.
Desde la perspectiva del cuerpo técnico de la selección de Ecuador, liderada por Sebastián Beccacece, la habilitación de Carabalí llega en un momento estratégico. Si bien la Federación Ecuatoriana de Fútbol ha decidido no hacer pública la prelista de los 55 jugadores que están siendo considerados para el Mundial, toda la información disponible apunta a que el nombre de Omar Carabalí ya está incluido dentro del grupo amplio que el cuerpo técnico analiza para la cita mundialista.
La resolución de la FIFA, notificada este 15 de mayo, cierra el ciclo de dudas administrativas y abre la posibilidad real de que el arquero de 28 años sea parte del proceso final de la Tri. La combinación de su habilitación legal, su buen presente en el Club Deportivo O’Higgins y el interés del cuerpo técnico de Beccacece posicionan a Carabalí como una opción viable para reforzar la portería ecuatoriana en el Mundial 2026.

