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Cole Allen se declara no culpable por intento de asesinato contra Donald Trump

Cole Allen compareció este lunes ante el tribunal federal. No habló durante la audiencia pero uno de sus abogados presentó una declaración en su nombre

Cole Allen se declara no culpable por intento de asesinato contra Donald Trump

El hombre detenido tras irrumpir armado en la cena anual de corresponsales de la Casa Blanca el pasado 25 de abril ha comparecido ante la justicia federal para declararse no culpable de los cuatro cargos que pesan en su contra. Entre las acusaciones más graves se encuentra el intento de asesinato del presidente Donald Trump, un hecho que ha conmocionado el entorno político de Washington y ha puesto nuevamente sobre la mesa la discusión sobre la seguridad en los eventos institucionales de alta visibilidad.

Cole Tomas Allen, un ciudadano de 31 años oriundo de Torrance, California, fue presentado ante el tribunal federal el pasado lunes. Durante la audiencia, que fue descrita como breve, el acusado compareció esposado y encadenado, vistiendo el uniforme naranja reglamentario de la prisión. Allen mantuvo un silencio absoluto durante todo el proceso, dejando que su abogada, la defensora pública federal Tezira Abe, fuera la encargada de formalizar la declaración de no culpabilidad en su nombre.

Los hechos que originaron el proceso judicial se remontan al ataque ocurrido en el Washington Hilton, hotel donde se celebraba la cena de corresponsales. Según la acusación sostenida por fiscales y reportada por medios como Associated Press, Allen interrumpió abruptamente el evento y disparó un arma de fuego contra un agente del Servicio Secreto. El agente resultó herido por un impacto de bala en el pecho, aunque se informó que el chaleco antibalas evitó que la lesión fuera de gravedad. El oficial fue atendido en un centro hospitalario y dado de alta poco tiempo después.

La investigación detallada por The Hill reveló que Allen planificó su traslado desde Los Ángeles hacia la capital federal viajando en tren. Una vez en Washington, se alojó en el mismo hotel donde tendría lugar el evento político. Al momento de su detención, las autoridades encontraron en su poder un arsenal que incluía una escopeta Maverick calibre 12, adquirida en agosto de 2025, y una pistola Armscor Precision .38 semiautomática, comprada en octubre de 2023. Además de estas armas largas y cortas, el acusado portaba cuchillos, alicates y munición para ambos calibres.

La fiscalía ha presentado pruebas adicionales que sugieren una premeditación del acto. De acuerdo con los registros, poco antes de llevar a cabo la irrupción, Allen se tomó una fotografía tipo selfie en su habitación de hotel. En la imagen aparece vestido de negro, portando una pistolera, una navaja en el cinto y una pequeña bolsa de cuero que contenía municiones. Asimismo, fuentes judiciales citadas por CBS News indicaron que el detenido envió mensajes de disculpa a sus familiares. En dichas comunicaciones, Allen criticaba la figura de Trump, aunque no mencionaba su nombre explícitamente, y señalaba que ciertos funcionarios de la administración eran sus objetivos, con la excepción de un funcionario identificado por el apellido Patel.

El entorno familiar de Allen ha aportado datos relevantes para la investigación. Su hermana, Avriana Allen, declaró a las autoridades que el acusado solía emitir comentarios radicales y mencionaba frecuentemente planes para arreglar el mundo. Por su parte, sus padres afirmaron desconocer que su hijo tuviera armas en casa, aunque confirmaron que Allen frecuentaba campos de tiro. Tras su arresto, el propio Allen confesó al FBI que no esperaba sobrevivir al incidente, razón por la cual fue colocado bajo vigilancia suicida en el centro penitenciario de D.C., donde permanece recluido.

El acta de acusación incluye cuatro cargos federales: intento de asesinato del presidente, transporte de armas de fuego y municiones con la intención de cometer un delito, uso y disparo de un arma de fuego durante un acto violento, y un cargo posterior de agresión a un agente del Servicio Secreto con arma letal.

Actualmente, el proceso enfrenta un debate judicial complejo debido a una solicitud de la defensa para apartar a todos los fiscales de la oficina del fiscal general del Distrito de Columbia. Los abogados de Allen argumentan que existe un conflicto de interés inadmisible, ya que Jeanine Pirro y el fiscal general interino, Todd Blanche, estaban presentes en el salón del hotel durante el ataque y se han identificado públicamente como víctimas. Pirro, quien mantiene una amistad personal con Trump, describió la escena en medios de comunicación como una zona de combate.

El juez federal Trevor McFadden ha solicitado a la defensa que precise el alcance de este pedido de recusación. La fiscalía deberá responder a este requerimiento antes del 22 de junio, y la defensa dispondrá de cinco días adicionales para presentar sus contraargumentos. El magistrado expresó sorpresa ante la posibilidad de considerar a Pirro y Blanche como víctimas legales, aunque reconoció que ambos han hecho declaraciones públicas en ese sentido.

El ataque generó escenas de pánico masivo dentro del salón de la cena, obligando a los asistentes a lanzarse al suelo o esconderse bajo las mesas. Agentes de seguridad coordinaron la evacuación urgente de Donald Trump, junto a miembros clave de su gabinete y el Congreso. Este suceso provocó la suspensión inmediata del evento y ha consolidado la preocupación sobre los protocolos de seguridad en actos públicos de alto perfil. La próxima comparecencia de Cole Allen ante el tribunal está programada para el 29 de junio.

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