El pasado sábado 9 de mayo, el Prudential Center de Newark, Nueva Jersey, fue el escenario de uno de los enfrentamientos más esperados en la división de peso medio de la UFC. En el evento principal de UFC 328, Sean Strickland y Khamzat Chimaev se midieron en un combate donde estaba en juego el título de peso medio, cerrando un capítulo de intensa rivalidad que había escalado significativamente antes de que ambos subieran al octágono.
La tensión entre Strickland y Chimaev no fue algo nuevo, ya que ambos luchadores habían manifestado un odio mutuo prolongado mucho antes de la semana de la pelea. Esta enemistad alcanzó un punto crítico durante la conferencia de prensa previa al evento, donde la situación se tornó violenta cuando Chimaev pateó a Strickland, un acto que estuvo a punto de desencadenar una pelea física inmediata entre los dos atletas. A pesar de este incidente y de la hostilidad previa, ambos competidores lograron llegar al día del combate ilesos, permitiendo que la pelea se desarrollara según lo planificado.
El combate resultó ser, como se esperaba de dos peleadores de élite en la categoría de peso medio, una increíble guerra de desgaste. La batalla se extendió durante los 25 minutos completos, obligando a ambos guerreros a luchar durante cinco asaltos llenos de intensidad. Al finalizar el tiempo reglamentario, la situación era tan equilibrada que el resultado era incierto y cualquiera de los dos podría haber sido declarado ganador. Finalmente, la decisión quedó en manos de los jueces, quienes se inclinaron a favor de Sean Strickland.
Strickland se coronó como dos veces campeón de peso medio de la UFC tras obtener una victoria por decisión dividida. Las tarjetas de puntuación reflejaron la estrechez del combate, con marcadores de 47-48, 48-47 y 48-47. Debido a que dos de los tres jueces consideraron que Strickland había hecho más que su rival, el estadounidense se llevó el cinturón a casa.
Dada la naturaleza tan reñida de la pelea, las redes sociales y diversos foros de internet se llenaron de opiniones divididas sobre quién merecía la victoria. Sin embargo, en el deporte de las artes marciales mixtas, las únicas puntuaciones que determinan el resultado oficial son las de los jueces sentados junto a la jaula, quienes en este caso validaron el triunfo de Strickland.
Tras el evento, el presidente de la UFC, Dana White, compartió su perspectiva sobre el combate al ser consultado por los periodistas. White reveló que él también había puntuado la pelea y admitió que su tarjeta coincidió con el resultado oficial, otorgando la victoria a Sean Strickland con una puntuación de 48-47. Según explicó el jefe de la organización, la pelea se encontraba empatada 2-2 al entrar en el quinto y último asalto. En su análisis, White consideró que Strickland ganó ese asalto final, lo que le dio la ventaja definitiva en su tarjeta personal.
El análisis externo también mostró la polarización del combate. El portal Heavy.com, por ejemplo, inclinó su puntuación en vivo ligeramente a favor de Chimaev con un 48-47. Al igual que White, el medio consideraba que la pelea estaba 2-2 después de cuatro asaltos, pero llegaron a la conclusión de que Chimaev hizo lo suficiente en el último round para ganar, aunque aclararon que no tenían inconvenientes con la decisión de los jueces a favor de Strickland.
Por otro lado, el sitio MMADecisions.com recopiló las tarjetas de 24 miembros de la prensa especializada en MMA, evidenciando la paridad del encuentro: 11 medios puntuaron la pelea para Strickland y 13 para Chimaev. La opinión de los aficionados fue distinta, ya que de las 500 tarjetas enviadas al sitio, el 67% se decantó por Strickland, mientras que solo el 33% consideró que Chimaev fue el ganador.
A pesar de que una pelea tan cerrada suele sugerir una revancha inmediata, el futuro cercano de los combatientes parece tomar caminos distintos. Dana White confirmó que Khamzat Chimaev subirá a la categoría de las 205 libras para su próximo combate, debido a un duro proceso de recorte de peso. Esto implica que Sean Strickland defenderá su título de peso medio contra un oponente diferente en su primera defensa como campeón.


