ÚLTIMA HORA

Cobertura global las 24 hs. • domingo, 26 de julio de 2026 • Noticias actualizadas al minuto.

Menú

Venció el cáncer de cuello uterino y logró cumplir su sueño de ser madre

La maternidad después de haber padecido cáncer no solo representa un avance de la medicina moderna, sino también la lucha de muchas mujeres por cumplir el sueño de dar vida pese a los diagnósticos más difíciles.

Venció el cáncer de cuello uterino y logró cumplir su sueño de ser madre

La maternidad, cuando ocurre después de haber enfrentado una batalla contra el cáncer, se convierte en un testimonio vivo de los avances de la medicina contemporánea y, sobre todo, de la inquebrantable voluntad humana. Para muchas mujeres, el diagnóstico de una enfermedad neoplásica no solo representa una amenaza a su salud, sino también el temor a perder la posibilidad de dar vida. En este contexto, el Instituto Nacional de Enfermedades Neoplásicas (INEN) ha sido el escenario de historias donde la esperanza y la fortaleza médica convergen para hacer posible lo que parecía inalcanzable.

Uno de los casos más emblemáticos es el de Araceli, quien a los 25 años de edad recibió una noticia que cambiaría su vida: el diagnóstico de cáncer de cuello uterino. En aquel momento, la joven se encontraba en el estadio 1B3 de la enfermedad, una situación compleja que requería una intervención inmediata. Sin embargo, Araceli tenía una determinación clara que iba más allá de la supervivencia; ella anhelaba que su futuro incluyera la oportunidad de ser madre, un sueño que mantuvo firme a pesar de la gravedad de su condición y los pronósticos difíciles.

El doctor Aldo López, director ejecutivo de Cirugía Ginecológica del INEN, recordó que, al momento de ingresar al instituto, Araceli llegaba sumida en la desesperanza. Esta actitud era el resultado probable de diversas opiniones médicas previas que había recibido antes de acudir al centro especializado, las cuales posiblemente habían sido desalentadoras respecto a sus posibilidades de fertilidad. No obstante, la estrategia médica adoptada en el INEN fue distinta, priorizando no solo la erradicación del tumor, sino la preservación de su capacidad reproductiva.

La decisión médica fue fundamental para el desenlace de esta historia. Debido a la juventud de la paciente y al hecho de que no tenía hijos ni familia previa, el equipo médico decidió no realizar una histerectomía total. En lugar de extraer todo el útero, se optó por reservarlo. El doctor López explicó que el procedimiento estándar para este tipo de casos suele incluir radioterapia en la zona pélvica, pero advirtió que este tratamiento reduce a una posibilidad casi nula la oportunidad de concebir en el futuro. Para evitar este desenlace, se implementó un tratamiento alternativo basado en la quimioterapia.

El proceso no estuvo exento de incertidumbre. Araceli pasó meses navegando por los pasillos del INEN, enfrentando la duda y el miedo. El tratamiento consistió en sesiones de quimioterapia que eran evaluadas meticulosamente después de cada aplicación. Afortunadamente, el tumor respondió favorablemente al tratamiento y comenzó a reducir su tamaño. Posteriormente, se procedió a una cirugía donde se retiró el cuello del útero, lugar donde se había originado el cáncer, junto con el tejido comprometido circundante, logrando conservar la mayor parte del cuerpo uterino para permitir un futuro embarazo.

Tres años después de haber vencido la enfermedad, el sueño de Araceli se materializó. Logró quedar embarazada, aunque el proceso culminó con un nacimiento prematuro a las 28 semanas de gestación. Su hijo nació con un peso de un kilo 208 gramos y una longitud de 37 centímetros, siendo un bebé extremadamente pequeño que requirió cuidados intensivos. Hoy, Araceli tiene 38 años y su hijo ya cuenta con 8 años de edad, representando el fruto de una decisión médica valiente y una lucha personal incansable.

El caso de Araceli no es un evento aislado, aunque muchos de estos procesos permanezcan en el anonimato. El especialista destacó que existen numerosas mujeres que, tras ganar la batalla contra el cáncer, logran sobrevivir y alcanzar una vida plena que incluye la maternidad. Sin embargo, la realidad epidemiológica en el Perú sigue siendo preocupante. El cáncer de mama se mantiene como el más frecuente, con aproximadamente 7,800 nuevos casos anuales, seguido muy de cerca por el cáncer de cuello uterino, lo que subraya la importancia de diagnósticos precisos y tratamientos personalizados.

Mientras algunas celebran la victoria, otras continúan en la lucha diaria. Es el caso de Maritza, una paciente proveniente de Loreto que se encuentra actualmente en el INEN. Para ella, las celebraciones del Día de la Madre transcurren en una habitación de hospital, lejos de sus hijos y de su tierra natal, donde el año anterior había festejado con normalidad. A pesar de la distancia y la enfermedad, Maritza mantiene la fortaleza y la esperanza de completar su tratamiento para regresar con su familia. Estas historias, entrelazadas entre el dolor y la resiliencia, reflejan la complejidad y la humanidad de quienes enfrentan el cáncer en el sistema de salud peruano.

Cobertura en Video