El Ministerio de Salud (Minsa) ha implementado protocolos estrictos de vigilancia epidemiológica en todos los puntos de entrada al territorio nacional, incluyendo puertos y aeropuertos, como respuesta a una emergencia sanitaria internacional. Esta decisión fue tomada tras la confirmación de cinco casos de hantavirus detectados en un crucero, identificado como el MV Hondius, que navegaba por las aguas del Atlántico Sur. La activación de estas medidas busca contener cualquier riesgo de ingreso del virus al país y garantizar la protección de la salud de los viajeros y de la población local.
El operativo de vigilancia ha sido desplegado en puntos estratégicos, destacando la intervención en el Aeropuerto Internacional Jorge Chávez. En este recinto, se han establecido procedimientos rigurosos para actuar ante la eventual llegada de pasajeros que presenten síntomas compatibles con la infección por hantavirus. Siguiendo estrictamente las directrices del Reglamento Sanitario Internacional de la Organización Mundial de la Salud (OMS), las autoridades sanitarias han instruido a sus equipos para proceder al aislamiento inmediato y la atención prioritaria de cualquier persona sospechosa de portar el virus.
El protocolo de actuación detallado establece que, en caso de detectarse un posible caso a bordo de un vuelo o una embarcación, el capitán tiene la obligación de informar inmediatamente a la torre de control. Esta última se encarga de alertar al personal de sanidad correspondiente. Una vez coordinada la acción, el avión o el barco es dirigido hacia una zona remota, donde un equipo médico especializado, integrado por médicos, enfermeras y técnicos, procede a la identificación del paciente. Como medida de seguridad adicional, el equipo también identifica y monitorea a los pasajeros que se encontraban sentados en los seis asientos más cercanos al caso sospechoso.
Durante una visita técnica al aeropuerto, el director ejecutivo de Sanidades Internacionales del Callao, Walter Portugal, brindó detalles sobre el flujo de atención. Tras la detección inicial, las personas identificadas en situación de riesgo son derivadas a un módulo de atención especializado para someterse a una evaluación clínica y a la toma de muestras. Portugal precisó que, en este espacio, se aplican pruebas rápidas y se recopilan datos médicos detallados para definir si el paciente requiere un traslado inmediato a un hospital de referencia.
Para asegurar una atención de alta complejidad, el Hospital Barton, ubicado en el Callao, ha sido designado como el centro oficial de aislamiento y tratamiento para eventuales pacientes. Este establecimiento fue seleccionado debido a que cuenta con una sala especializada y posee la certificación internacional necesaria para el manejo de enfermedades infecciosas. El director Portugal remarcó que el hospital ya ha realizado simulacros previos y dispone de un equipo humano plenamente preparado para responder a emergencias de este tipo.
Por su parte, el titular del sector Salud, Juan Velasco Guerrero, informó que, hasta el momento, el Perú no ha reportado casos de hantavirus en su territorio. El ministro dio a conocer esta información durante la inauguración de un nuevo hospital en la región de Ayacucho, donde explicó que el país mantiene una vigilancia epidemiológica activa en todos los puertos y aeropuertos. A pesar de que no hay evidencia de casos nacionales, Velasco Guerrero subrayó que la alerta se mantiene y que se realizan inspecciones regulares para monitorear la posible presencia de vectores y roedores que puedan transmitir el virus.
A nivel global, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha evaluado el riesgo actual para la población mundial como bajo, argumentando que el brote se encuentra circunscrito al crucero y que se han aplicado las medidas de control necesarias para evitar su propagación. El Minsa recordó que, ante cualquier sospecha de un caso, el reporte se realizará de forma inmediata a través del Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica.
Finalmente, es importante señalar que el hantavirus es un grupo de virus zoonóticos transmitidos principalmente por ciertos roedores. La infección en los seres humanos ocurre generalmente por el contacto con la orina, las heces o la saliva de animales infectados, especialmente al respirar partículas virales en ambientes cerrados o poco ventilados. Aunque en el brote internacional se detectó la variante andina, la cual permite una transmisión limitada entre personas, las autoridades peruanas aseguraron que en el país no se ha identificado la presencia del roedor transmisor de dicha variante.


