El Ministerio de Seguridad del Estado, la principal agencia de inteligencia de China, ha emitido una advertencia pública asegurando que fuerzas extranjeras están manipulando a la juventud del país. Según el organismo, estas potencias externas buscan engañar a los jóvenes para que eviten el esfuerzo laboral y prioricen sus emociones individuales, una tendencia que, según el gobierno, ocurre en detrimento del desarrollo nacional y la estabilidad social.
Esta alerta fue difundida a través de un video publicado la semana pasada en la cuenta oficial del ministerio, en el cual un joven vestido con uniforme militar sostiene que la juventud china se ha convertido en un objetivo primordial para la infiltración ideológica de fuerzas hostiles antichinas. En el material audiovisual, se insta a las nuevas generaciones a mantenerse alerta ante lo que el ministerio denomina trampas de opinión complejas y narrativas simplistas que sugieren que el trabajo duro es inútil.
El mensaje del gobierno parece responder al auge de una corriente de pensamiento conocida como quedarse tumbado. Esta filosofía, que ha ganado terreno en los últimos años, sugiere que el esfuerzo extremo en una economía cada vez más despiadada no garantiza recompensas reales. Se cree que el origen de esta tendencia se remonta a una publicación de 2021 en un foro en línea administrado por Baidu, el gigante de las búsquedas en China. En dicho texto, ahora eliminado, el autor proponía que las personas deberían optar por una vida sencilla en lugar de dedicar su existencia a trabajar incansablemente para adquirir un apartamento o adherirse a los valores familiares tradicionales.
El contexto económico de China juega un papel fundamental en la propagación de esta mentalidad. A pesar de ser un centro neurálgico de avances tecnológicos de vanguardia y desarrollo en inteligencia artificial, el país ha enfrentado severos desafíos. La economía se ha visto afectada por las consecuencias de la pandemia de covid-19, una crisis profunda en el mercado inmobiliario y las tensiones derivadas de la guerra comercial con Estados Unidos. Debido a esto, en marzo, Beijing estableció su objetivo de crecimiento más bajo en décadas, mientras intenta combatir una débil demanda interna y un panorama global incierto.
En su comunicado, el Ministerio de Seguridad del Estado fue más allá y afirmó haber descubierto casos en los que gobiernos y organizaciones extranjeras financiaban a personas influyentes dentro de China. Según la agencia, estas entidades utilizan plataformas digitales para amplificar la ansiedad social entre los jóvenes. El objetivo, según el ministerio, es generar emociones negativas para convertir las dificultades individuales en antagonismos grupales más amplios, engañando sutilmente a la juventud para erosionar el espíritu de trabajo duro y socavar los cimientos de los valores sociales del país.
Sin embargo, la reacción en internet ha sido mayoritariamente negativa y sarcástica. Tras volverse viral, la publicación generó comentarios donde los usuarios cuestionaban la falta de especificidad de la agencia. Algunos internautas bromearon preguntando qué países estaban pagando ese dinero para intentar ponerse en contacto con ellos. Otros usuarios señalaron la ironía de la situación, afirmando que incluso las fuerzas extranjeras parecen saber que se debe pagar a la gente por su trabajo, haciendo referencia a los reportes sobre empresas chinas que han retrasado el pago de salarios durante la recesión económica.
Ruby Osman, asesora política sénior especializada en China en el Instituto Tony Blair para el Cambio Global, señaló que existe una gran discrepancia entre la visión de las autoridades y la de los jóvenes. Según Osman, para la mayoría de los usuarios de redes sociales, quedarse tumbado es en parte una broma y un mecanismo para sobrellevar el estrés cotidiano, y no un asunto que deba ser elevado a la categoría de seguridad nacional.
Este episodio es parte de una estrategia de mayor visibilidad del Ministerio de Seguridad del Estado, que utiliza regularmente WeChat para advertir sobre el espionaje extranjero. La agencia ha denunciado que espías se infiltran en aplicaciones de mapas y estaciones meteorológicas, además de afirmar que la CIA ha reclutado a ciudadanos chinos que estudian o trabajan en el exterior.


