ÚLTIMA HORA

Cobertura global las 24 hs. • domingo, 26 de julio de 2026 • Noticias actualizadas al minuto.

Menú

Ethel Pozo responde a Magaly Medina y denuncia violencia tras críticas a su cuerpo

Ethel Pozo se defendió tras las duras críticas de Magaly Medina por su apariencia física.

Ethel Pozo responde a Magaly Medina y denuncia violencia tras críticas a su cuerpo

En un nuevo episodio de tensiones dentro del mundo del espectáculo peruano, la conductora Ethel Pozo ha decidido romper el silencio y pronunciarse públicamente luego de que su imagen se convirtiera en el centro de un intenso debate mediático. El conflicto se originó a raíz de las declaraciones emitidas por la periodista Magaly Medina durante la emisión de su programa el pasado 4 de mayo, donde la conductora de espectáculos lanzó una serie de comentarios directos sobre la apariencia física de Pozo.

La controversia comenzó cuando Medina, conocida por su estilo frontal y crítico, cuestionó el aspecto físico de la presentadora de ‘La Granja VIP’. A través de frases que generaron inmediata incomodidad entre la audiencia y los seguidores de la conductora, la periodista sugirió que Pozo había experimentado un cambio en su peso. En concreto, Medina expresó: “Bueno, oye, esta chica… ¿ha estado de vacaciones o algo? Está bien taipá, ¿no? (…) parece que hay temporadas en que le da a la cuchara y al tenedor más que yo cuando estoy de vacaciones”.

Estas palabras no quedaron en una simple observación superficial. La periodista profundizó en su crítica haciendo referencia a los hábitos alimenticios y a los cambios corporales de la presentadora, cuestionando la veracidad de sus declaraciones previas sobre la salud y el bienestar. Magaly Medina añadió que existen contradicciones en el discurso de Pozo respecto a sus procesos de adelgazamiento, señalando: “A veces se la ve muy delgada y todavía va y cuenta (…) que esta dieta sí me funciona, pero luego vuelve a lo mismo”.

Ante este escenario, Ethel Pozo no dejó pasar los comentarios y optó por utilizar sus redes sociales como plataforma para expresar su malestar y dejar sentada su postura. La conductora, quien es hija de la reconocida personalidad 'Señito', no se limitó a una respuesta evasiva, sino que lanzó un mensaje directo y contundente hacia Magaly Medina. Para Pozo, este tipo de expresiones no deben ser vistas como simples bromas o parte de la dinámica del entretenimiento, sino que deben dejar de normalizarse en la sociedad actual.

La reacción de la presentadora puso el foco en la ética de opinar sobre el cuerpo ajeno, independientemente de la fama de la persona involucrada. En su publicación, Pozo cuestionó la actitud de la periodista, resaltando que el hecho de ser mujer no justifica el ataque hacia otra mujer. “¡Lo de toda la vida! 30 años me dice lo mismo. ¿Nadie nunca le dijo que eso es violencia? Que no se habla del cuerpo ajeno. Que ella también es mujer…”, escribió la conductora, revelando así que esta situación no es un hecho aislado, sino que forma parte de un patrón de conducta que se ha extendido por tres décadas.

El planteamiento de Ethel Pozo trasciende el conflicto personal, ya que introduce el concepto de violencia psicológica y verbal ligada a la imagen corporal. Al calificar los comentarios de Medina como "violencia", Pozo invita a la reflexión sobre los límites del periodismo de espectáculos y el impacto que tienen las críticas sobre el físico en la salud mental de las personas. La conductora enfatizó que el cuerpo de los demás no debe ser objeto de debate ni de burla pública, especialmente cuando se trata de cuestionar dietas o cambios naturales del organismo.

Este enfrentamiento vuelve a poner sobre la mesa el debate sobre la responsabilidad de los comunicadores y la línea delgada entre la crítica profesional y el ataque personal. Mientras que Magaly Medina mantiene su estilo disruptivo, figuras como Ethel Pozo comienzan a marcar un límite claro, exigiendo respeto y el fin de la normalización de comentarios despectivos sobre la apariencia física. La firmeza con la que Pozo respondió demuestra un cambio en la manera en que las figuras públicas enfrentan el escrutinio mediático, priorizando la dignidad personal sobre el silencio.

Cobertura en Video