El general retirado Romeo Vásquez Velásquez reveló su delicado estado de salud y solicitó apoyo para acceder a servicios médicos plenos, así como la eliminación de la orden de captura vigente en su contra, durante una entrevista exclusiva con el noticiero TN5 Matutino de Canal 5 este sábado. Vásquez Velásquez atribuyó el deterioro de su salud a la persecución que ha enfrentado en los últimos meses, vinculada a acciones que, según él, realizó en defensa de la patria.
El exjerarca militar detalló que padece problemas cardíacos y otras enfermedades preexistentes que requieren seguimiento médico constante. Recientemente, se sometió a un cateterismo en una clínica privada y necesita controles permanentes para monitorear su condición. Yo he tenido problemas del corazón, me han tratado del corazón, me hicieron un cateterismo tengo que estar en observación permanente , explicó.
Vásquez Velásquez enfatizó que su solicitud no busca privilegios, sino el acceso a la justicia y la recuperación de sus derechos como ciudadano. No estamos pidiendo ningún favor, ni ninguna ayuda, sino justicia, porque tenemos que recuperar la condición de ciudadanos normales , afirmó. La orden de captura, según el exgeneral, le impide acceder a atención médica adecuada, incluso en el Hospital Militar.
El exmilitar se encuentra actualmente en Honduras, moviéndose por diferentes sectores del país para evadir la persecución. Yo no estoy fuera del territorio nacional, he estado en Honduras, moviéndome por diferentes sectores por la persecución tan fuerte , aseguró, indicando que se encuentra resguardado en una aldea. Denunció haber enfrentado una feroz persecución durante el gobierno anterior, que incluyó su inclusión en listas de búsqueda y el ofrecimiento de recompensas por su captura.
Romeo Vásquez Velásquez está imputado por su presunta vinculación en la muerte de Isis Obed Murillo y las lesiones a Alex Zavala durante las protestas de julio de 2009, en el contexto de la crisis política que siguió a la salida del expresidente Manuel Zelaya. El exgeneral no ha especificado detalles sobre su participación en estos eventos, pero ha mantenido su inocencia en reiteradas ocasiones.
La situación de Vásquez Velásquez ha generado debate en el país, con sectores que lo consideran un perseguido político y otros que exigen que se enfrente a la justicia por los cargos que se le imputan. La solicitud de atención médica y la eliminación de la orden de captura han reabierto el debate sobre la necesidad de garantizar los derechos de los acusados, incluso en casos de presuntos delitos graves.
El exgeneral reiteró su deseo de colaborar con las autoridades para esclarecer los hechos relacionados con el caso Murillo y Zavala, pero insistió en que necesita garantías legales y acceso a una defensa adecuada. Considera que la orden de captura vigente dificulta su capacidad para presentarse ante la justicia y defenderse de las acusaciones en su contra.
La entrevista en TN5 Matutino ha puesto de relieve la difícil situación que enfrentan algunos exfuncionarios y militares acusados de delitos durante gobiernos anteriores. La falta de acceso a servicios médicos y la persecución judicial, según Vásquez Velásquez, son obstáculos para su reintegración a la vida civil y para el ejercicio de sus derechos fundamentales.
El caso de Vásquez Velásquez también plantea interrogantes sobre la independencia del sistema judicial y la necesidad de garantizar un debido proceso para todos los ciudadanos, independientemente de su posición política o militar. La eliminación de la orden de captura, según el exgeneral, permitiría que se someta a la justicia sin restricciones y que pueda recibir la atención médica que necesita para preservar su salud.
La solicitud de apoyo del exgeneral ha generado reacciones diversas en la opinión pública. Algunos sectores han expresado su solidaridad con Vásquez Velásquez y han pedido a las autoridades que reconsideren su situación judicial. Otros han manifestado su rechazo a cualquier medida que pueda interpretarse como un privilegio para un acusado de delitos graves.
El futuro de Romeo Vásquez Velásquez sigue siendo incierto. La decisión de eliminar o no la orden de captura y de garantizar su acceso a servicios médicos depende de las autoridades judiciales y del gobierno. Mientras tanto, el exgeneral continúa buscando justicia y atención médica en medio de una situación de persecución y incertidumbre. Su caso se ha convertido en un símbolo de la polarización política y de las dificultades que enfrentan algunos exfuncionarios y militares acusados de delitos durante gobiernos anteriores.







