El Foro de Llao Llao, tradicional encuentro de las fortunas del país, se desarrolló este año con un enfoque deliberadamente alejado de la política, aunque la agenda electoral de 2027 ya comienza a ser tema de conversación. Si bien el presidente Javier Milei no asistió, sí lo hizo el ministro Luis Toto Caputo. Sin embargo, la intención predominante fue minimizar la presencia de figuras políticas.
Según revelan empresarios participantes, existe un clima de cansancio, prudencia y resignación respecto a la situación del país, a pesar del movimiento y las oportunidades que se vislumbran en áreas como la inteligencia artificial y la productividad. La grieta económica se profundiza, dependiendo del sector en el que se desenvuelvan los negocios.
El encuentro también evidenció un reacomodamiento de poder, con la emergencia de nuevos actores, como los hermanos Juan y Patricio Neuss, quienes en poco más de dos años pasaron a controlar la cadena energética argentina a través de Edison Energía. Su rápida expansión, facilitada por privatizaciones, ha generado interrogantes sobre la transparencia de los procesos licitatorios, como el de Transener.
Otros grupos, como Integra Capital, MSU y Ecogas-Central Puerto, compiten por la participación de YPF en Metrogas. Mientras tanto, las multinacionales se concentran en la minería y Vaca Muerta, aunque el gobierno de EE.UU. observa con interés las licitaciones de la Hidrovía y Belgrano Cargas.
En el frente económico, Chevron y YPF planean presentar proyectos bajo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), generando una puja entre estudios de abogados por los honorarios. A pesar de ello, Hacienda se muestra aliviada por los recientes números de recaudación y un leve repunte en la demanda de crédito. El Banco Nación se prepara para emitir bonos para mejorar su fondeo, y la Anses ha incrementado su participación en empresas clave como Galicia, Loma Negra y YPF, contradiciendo la retórica libertaria.
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