La Subcomisión de Acusaciones Constitucionales del Congreso de la República aprobó el archivo de dos denuncias constitucionales presentadas contra la expresidenta Dina Boluarte y varios de sus exministros. La decisión, tomada en una sesión virtual, contó con nueve votos a favor y tres en contra, marcando un nuevo capítulo en las controversias legales que rodean al gobierno anterior.
Una de las denuncias archivadas, la número 516, fue presentada por el congresista Juan Burgos e incluía también al ex premier Gustavo Adrianzén. La acusación se centraba en presuntas infracciones a la Constitución relacionadas con el ejercicio de la función pública y el respeto al marco constitucional, específicamente en lo que respecta a los derechos laborales del sector público. Los argumentos presentados por el congresista Burgos no fueron considerados suficientes por la subcomisión para justificar una investigación más profunda.
La segunda denuncia, identificada como la número 657 y promovida por el legislador Edwin Martínez, alcanzaba a los exministros Raúl Pérez-Reyes y César Sandoval. En este caso, se investigaban presuntas infracciones constitucionales, así como posibles delitos de colusión y negociación incompatible, presuntamente vinculados a decisiones tomadas en el sector Transportes. La subcomisión evaluó cuidadosamente los cargos presentados por el congresista Martínez, pero finalmente determinó que no existían elementos probatorios suficientes para continuar con el proceso.
Tras una revisión exhaustiva de los informes de calificación, la Subcomisión de Acusaciones Constitucionales concluyó que ambas denuncias no cumplían con los requisitos establecidos para su trámite. En consecuencia, fueron declaradas improcedentes y enviadas al archivo, poniendo fin a la posibilidad de una investigación parlamentaria en este momento.
La sesión de la subcomisión no se limitó al archivo de las denuncias contra Boluarte y sus exministros. También se resolvió archivar otras denuncias constitucionales, incluyendo un proceso contra el fiscal supremo Juan Carlos Villena y una denuncia presentada por el expresidente Pedro Castillo contra un grupo de congresistas. Esta decisión demuestra la amplitud de la revisión de casos que está llevando a cabo la subcomisión, buscando asegurar que solo las denuncias con fundamentos sólidos avancen en el proceso parlamentario.
El archivo de denuncias constitucionales es una de las atribuciones fundamentales de la Subcomisión de Acusaciones Constitucionales, la cual tiene la responsabilidad de evaluar la procedencia de este tipo de procesos contra altos funcionarios del Estado. La subcomisión actúa como un filtro inicial, determinando si existen elementos suficientes para justificar una investigación más exhaustiva por parte de la Comisión Permanente y, eventualmente, del Pleno del Congreso.
Es importante recordar que este no es el primer caso en el que la Subcomisión de Acusaciones Constitucionales ha resuelto archivar denuncias contra la exmandataria Dina Boluarte. En ocasiones anteriores, se han tomado decisiones similares al considerar que no existían elementos suficientes para sustentar una investigación en sede parlamentaria. Estas decisiones han generado debate y controversia, con algunos sectores criticando la falta de rigor en la evaluación de las denuncias y otros defendiendo la necesidad de evitar investigaciones infundadas.
Con el archivo de estos expedientes, las denuncias quedan concluidas en esta instancia del Congreso. Para que un caso pueda avanzar, es necesario que la subcomisión declare su procedencia y continúe el proceso hacia la Comisión Permanente y, finalmente, el Pleno del Congreso. Hasta el momento, ninguna de las denuncias presentadas contra Dina Boluarte y sus exministros ha superado esta etapa inicial.
La decisión de la Subcomisión de Acusaciones Constitucionales ha generado reacciones encontradas en el ámbito político. Algunos congresistas han expresado su satisfacción por el archivo de las denuncias, argumentando que se trata de decisiones justas y basadas en el derecho. Otros, en cambio, han manifestado su preocupación por la falta de transparencia en el proceso y han cuestionado la independencia de la subcomisión.
La situación legal de Dina Boluarte y sus exministros sigue siendo compleja. Además de las denuncias constitucionales archivadas en el Congreso, existen otras investigaciones en curso en la Fiscalía de la Nación, relacionadas con los sucesos ocurridos durante las protestas sociales de diciembre de 2022 y enero de 2023. Estas investigaciones podrían tener consecuencias legales para la exmandataria y sus colaboradores en el futuro.
El Congreso de la República continúa siendo el escenario de intensos debates políticos y legislativos. La Subcomisión de Acusaciones Constitucionales seguirá desempeñando un papel crucial en la evaluación de las denuncias contra altos funcionarios del Estado, buscando garantizar el cumplimiento de la Constitución y el Estado de Derecho. La transparencia y la imparcialidad en este proceso son fundamentales para fortalecer la confianza de la ciudadanía en las instituciones democráticas.










