El presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, se enfrenta a una decisión crucial sobre su futuro en el banco central estadounidense, una vez que expire su mandato el 15 de mayo. Aunque su cargo como presidente concluye en esa fecha, su puesto como miembro de la Junta de Gobernadores se extiende hasta enero de 2028, lo que le abre la posibilidad de permanecer en la institución, una práctica inusual que ha generado especulaciones en Washington y Wall Street. La reciente conclusión de una investigación penal en su contra, archivada por el Departamento de Justicia, añade una capa adicional de complejidad a esta decisión.
La situación se complica por el contexto político y la histórica desconfianza del expresidente Donald Trump hacia Powell. Durante su mandato, Trump atacó repetidamente la independencia de la Fed, y la posibilidad de que Powell permanezca en la Junta, aunque sea en un rol secundario, podría interpretarse como una estrategia para proteger la institución de futuras injerencias políticas y evitar la designación de un sucesor más susceptible a presiones externas.
Varios observadores y antiguos colegas de Powell sugieren que podría romper con la tradición reciente y permanecer en la Fed, convirtiéndose en el primer presidente desde 1948 en continuar vinculado al banco central después de finalizar su mandato como presidente. Bill Dudley, exalto funcionario de la Fed, considera que Powell podría estar dividido entre su deseo personal de retirarse y su compromiso con la integridad de la institución. Mi mejor conjetura es que permanecerá en el cargo durante un tiempo, pero medido en meses, no en años , comentó a CNN.
En marzo, Powell admitió que aún no había tomado una decisión, pero enfatizó que se basaría en lo que considere mejor para las personas a las que servimos . Inicialmente, había condicionado su permanencia a la conclusión total y transparente de la investigación penal en su contra. Sin embargo, la reciente decisión de la fiscal federal Jeanine Pirro de cerrar la investigación, aunque ha allanado el camino para la confirmación de Kevin Warsh como nuevo presidente de la Fed, no parece cumplir con los estándares establecidos por Powell.
Narayana Kocherlakota, exfuncionario de la Fed, argumenta que el anuncio del Departamento de Justicia no es suficiente para justificar su permanencia, señalando que Powell elige sus palabras con cuidado y que la investigación aún podría ser reabierta por el inspector general de la Fed.
La amenaza de Trump de despedir a Powell en caso de que permanezca en la Fed añade otra dimensión a la situación. Aunque una medida de este tipo probablemente enfrentaría desafíos legales, subraya la hostilidad del expresidente hacia el actual líder de la Fed. Sin embargo, la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, ha adoptado un tono más conciliador, indicando que Trump estaría satisfecho con la confirmación de Warsh.
Jon Hilsenrath, conocido como el susurrador de la Fed , sugiere que Powell podría estar esperando a que el asunto legal se resuelva por completo antes de tomar una decisión. Mientras siga siendo gobernador de la Fed, conserva una posición de fuerza. Es la última carta que le queda a Powell para jugar contra un presidente que lleva muchos años teniéndole ojeriza , declaró a CNN.
A pesar de su compromiso con la Fed, Hilsenrath cree que Powell preferiría retirarse y comenzar un nuevo capítulo en su vida. Sin embargo, podría considerar que es su deber proteger la independencia de la institución y demostrar que no se dejará intimidar.
La decisión de Powell podría tener implicaciones significativas para la transición al nuevo liderazgo de la Fed. Su presencia en la Junta podría generar confusión entre los inversores y el público sobre quién realmente toma las decisiones, aunque algunos expertos, como Benson Durham, argumentan que Powell no sería un gobernador conflictivo y que su permanencia podría facilitar una transición sin problemas. Durham sugiere que Powell podría votar con Warsh en las primeras reuniones, lo que ayudaría a establecer una dirección clara para la política monetaria.
La última vez que un presidente de la Fed decidió permanecer en el cargo después de finalizar su mandato fue en 1948, cuando Marriner Eccles se mantuvo en la junta directiva durante tres años. La decisión de Powell, por lo tanto, podría marcar un precedente importante para el futuro de la Reserva Federal. En última instancia, su elección dependerá de una compleja evaluación de sus propios intereses personales, su compromiso con la independencia de la Fed y el panorama político en evolución. La reunión de la Fed y la conferencia de prensa de este miércoles podrían ofrecer algunas pistas sobre su futuro, aunque es probable que Powell mantenga la incertidumbre hasta que tenga una claridad total sobre el rumbo de los acontecimientos.











