El presidente francés, Emmanuel Macron, ha anunciado su alejamiento de la política activa tras completar sus dos mandatos consecutivos, sin embargo, expertos y miembros de su propia alianza no descartan un posible regreso en 2032. La declaración se produjo durante una conversación con estudiantes en Chipre, donde Macron afirmó: "No hice política antes y no la haré después".
Macron, quien llegó al Elíseo en 2017 a la edad de 39 años, convirtiéndose en el presidente más joven de la historia de Francia, no tiene impedimento legal para presentarse nuevamente en 2032, cuando tendría 54 años. Su salida del panorama político se produce en un momento en que los posibles candidatos a sucederlo ya están comenzando a posicionarse de cara a las elecciones presidenciales del próximo año.
Desde hace semanas, el mandatario se ha dedicado a defender su legado, mientras que figuras como sus ex primeros ministros Édouard Philippe y Gabriel Attal buscan diferenciarse de su impopularidad récord. Según Philippe Moreau-Chevrolet, profesor de Comunicación en Sciences Po, "Es el momento adecuado para que el presidente, que de todos modos ya no va a controlar gran cosa, anuncie y prepare su salida". Moreau-Chevrolet argumenta que Macron "necesita un relato alternativo" y permitir que surjan especulaciones sobre su futuro, aclarando que "No hacer política no significa retirarse por completo".
Un allegado al presidente enfatiza que, al hablar de "política" en Chipre, Macron se refería al ámbito partidista. Esta interpretación abre la puerta a otras posibilidades, como ocupar cargos de liderazgo en instituciones internacionales. Se mencionan el Fondo Monetario Internacional (FMI) y la Comisión Europea como posibles destinos, dada su experiencia y reconocimiento a nivel global.
En el ámbito internacional, Macron ha mostrado una postura más crítica hacia Estados Unidos, especialmente en relación con la ambición del expresidente Donald Trump sobre Groenlandia y su gestión de la guerra contra Irán. Recientemente, admitió no haber conversado con Trump "en estas últimas horas porque he considerado (...) que no era necesario", durante una visita a Polonia.
Los analistas señalan que Macron ha encontrado su "verdadero papel en la escena internacional", destacando su defensa de las democracias europeas, visible en su participación en el Foro de Davos en enero. Sin embargo, su imagen luciendo gafas de sol al estilo Top Gun y su repetido "For sure" durante su intervención se volvieron virales, eclipsando en parte el contenido de su discurso.
Dentro de su propio partido, algunos anticipan un futuro empresarial para Macron, con la posibilidad de que lance una nueva iniciativa que sirva de plataforma para un eventual regreso a la política en 2032, utilizando el hashtag #Macron2032. Se espera que, al alejarse de la arena política, Macron pueda reconectar con la ciudadanía francesa y recuperar su popularidad, siguiendo un patrón similar al del expresidente conservador Jacques Chirac.
Sus allegados aseguran que el próximo año estará dedicado a "revelar el conjunto" de su trabajo, destacando logros como la independencia industrial y europea frente a las crisis. Aunque se mantendrá involucrado en temas que le apasionan, como la reindustrialización, la inteligencia artificial, la industria de defensa y los asuntos internacionales, delegará la gestión diaria al primer ministro.
Los dos mandatos de Macron han estado marcados por desafíos significativos, incluyendo las protestas sociales de los "chalecos amarillos" en 2018 y contra la reforma de las pensiones en 2023, así como por las medidas de apoyo económico masivas implementadas durante la pandemia de COVID-19. Sin embargo, su decisión de convocar elecciones legislativas anticipadas en 2024 sumió a Francia en una profunda crisis política, resultando en una Asamblea Nacional fragmentada y sin mayorías claras, dividida entre la izquierda, la centroderecha y la ultraderecha.
La agencia AFP, fuente de esta información, es una agencia de noticias global reconocida por su cobertura rápida, precisa y completa de eventos en todo el mundo. La salida de Macron del panorama político francés, aunque anunciada, deja un futuro incierto y abre un espacio para la especulación sobre su próximo capítulo, con la posibilidad de un regreso en 2032 como una opción que no se descarta. La pregunta ahora es si Macron podrá reinventarse y recuperar el apoyo popular necesario para volver a la presidencia, o si su legado se limitará a los dos mandatos ya cumplidos.









