Los vecinos del barrio Alur, en Canelones, reiteraron su reclamo al Municipio por la construcción de un cordón cuneta que, según denuncian, es la única solución para poner fin a la problemática de higiene y las inundaciones que afectan a la zona. A un mes de las tareas de limpieza realizadas por el Gobierno Local, los residentes se sienten desatendidos y aseguran que la medida paliativa no resuelve el problema de fondo.
Rubén Ramírez, vecino referente del barrio, visitó la redacción de HOY CANELONES para expresar la frustración de los habitantes. Hace varios gobiernos de venimos reclamando atención para el barrio y no hemos sido contemplado en ningún proyecto , afirmó. Ramírez explicó que las cunetas actuales son foco de acumulación de residuos y pastizales, lo que provoca desbordes ante lluvias intensas y genera un constante problema de aguas servidas durante todo el año. No queremos que corten el pasto de la cuneta. Queremos que se solucione el problema del agua servida que hay durante todo el año, el mal olor que genera y que se eliminen definitivamente mediante la construcción de cordón cuneta. Son tres cuadras , expresó.
La problemática se agudiza por la falta de infraestructura adecuada para el manejo de las aguas pluviales y cloacales. Los vecinos denuncian que las cunetas se convierten en un depósito de desechos, lo que genera un riesgo para la salud pública y afecta la calidad de vida de los residentes. La acumulación de agua estancada también favorece la proliferación de mosquitos y otros vectores de enfermedades.
En una carta entregada recientemente al alcalde Américo Puga, los vecinos resumen sus demandas: buscan eliminar las cunetas existentes y reemplazarlas por un cordón cuneta que permita una mejor circulación del agua y evite la acumulación de residuos. En la misiva, los firmantes reconocen que la alcaldía ha solicitado obras para otras zonas, como Paso Espinosa, pero enfatizan que su barrio también merece ser atendido.
El alcalde Puga, consultado anteriormente sobre el tema, reconoció la solicitud de los vecinos y se comprometió a evaluar la posibilidad de concretar la obra en el transcurso de su mandato. Sin embargo, también señaló que la zona presenta un desnivel importante que no fue tenido en cuenta por las gestiones anteriores, lo que complica la situación.
Los vecinos cuestionan la respuesta del alcalde y argumentan que el problema es conocido desde hace años. Consideran que la falta de planificación y la ausencia de inversiones en infraestructura han agravado la situación y han convertido al barrio Alur en una zona olvidada por las autoridades.
Hemos presentado notas y realizado planteos en distintas oportunidades, pero no hemos sido contemplados , lamentó Ramírez. La limpieza que se realizó es una medida superficial que no soluciona el problema de fondo. Necesitamos una solución definitiva que nos permita vivir de manera más digna y con mayor higiene , añadió.
La situación en Alur es un reflejo de las dificultades que enfrentan muchos barrios periféricos de Canelones, donde la falta de infraestructura básica y la ausencia de políticas públicas adecuadas generan problemas de salubridad y afectan la calidad de vida de los residentes. Los vecinos de Alur esperan que sus demandas sean escuchadas y que el Municipio concrete la construcción del cordón cuneta, una obra que consideran esencial para solucionar la problemática de higiene y las inundaciones que azotan a la zona.
La persistencia de los vecinos en sus reclamos demuestra su compromiso con la mejora de su barrio y su determinación para lograr una solución definitiva a los problemas que enfrentan. La construcción del cordón cuneta no solo mejoraría la higiene y la salubridad de la zona, sino que también contribuiría a mejorar la calidad de vida de los residentes y a promover el desarrollo del barrio Alur.
La falta de respuesta por parte del gobierno local ha generado un clima de desconfianza entre los vecinos, quienes temen que sus demandas sean ignoradas una vez más. La construcción del cordón cuneta se ha convertido en un símbolo de la lucha de los vecinos por obtener una mejor calidad de vida y por ser escuchados por las autoridades.
La situación en Alur también plantea interrogantes sobre la planificación urbana y la inversión en infraestructura en los barrios periféricos de Canelones. Es necesario que el Municipio priorice la atención de estas zonas y que destine recursos suficientes para mejorar la calidad de vida de sus habitantes. La construcción del cordón cuneta en Alur podría ser un primer paso para abordar los problemas de infraestructura y salubridad que afectan a muchos barrios de la ciudad.












