La Brigada de Homicidios de la Policía de Investigaciones (PDI) está investigando la muerte de Esteban Andrés Jeria Soza, el joven de 24 años detenido como presunto responsable del doble parricidio ocurrido en San Antonio, región de Valparaíso. Jeria fue encontrado sin vida en el Centro Penitenciario de la comuna puerto, apenas horas antes de su formalización judicial.
El hecho se descubrió anoche, alrededor de las 23 horas, cuando personal de Gendarmería reportó el fallecimiento del imputado a la Fiscalía Regional de Valparaíso. Jeria se encontraba en una celda de aislamiento preventivo.
La Fiscalía, según un comunicado oficial, instruyó de inmediato el aislamiento del lugar y solicitó la realización de una autopsia con Protocolo de Minnesota, procedimiento estándar en casos de muertes sospechosas en establecimientos penitenciarios. Además, se dispuso la concurrencia de personal de la Brigada de Homicidios de San Antonio para colaborar con la investigación.
Las primeras conclusiones de la PDI apuntan a que la causa de muerte fue asfixia por ahorcamiento, presuntamente un suicidio. Sin embargo, la Fiscalía enfatiza que la investigación está en curso y que se están recopilando evidencias para esclarecer completamente las circunstancias del deceso.
El caso conmocionó a la comunidad de San Antonio tras conocerse el brutal parricidio ocurrido el miércoles en la localidad de Llolleo. Según la información policial, Jeria Soza confesó haber atacado a sus padres con un arma blanca tras una discusión en el interior de su domicilio, ubicado en calle Las Perdices.
Carabineros concurrió al lugar tras recibir llamados de auxilio alertando sobre un posible incidente de violencia intrafamiliar. Al ingresar a la vivienda, los funcionarios policiales se encontraron con una escena desgarradora. El padre de Jeria yacía sin vida en el living, con múltiples heridas cortopunzantes en la zona torácica. Personal médico que llegó al lugar confirmó su fallecimiento.
La madre de Jeria fue encontrada en una habitación, sobre la cama, también con diversas lesiones producto del ataque. A pesar de los esfuerzos por salvarla, también falleció en el lugar.
En la escena del crimen, se incautó el cuchillo que habría sido utilizado por Jeria en el ataque contra sus padres. El joven fue detenido en el lugar y trasladado al Centro Penitenciario de San Antonio, donde permaneció recluido a la espera de su formalización judicial.
La confesión del joven y la rapidez con la que se desarrolló la investigación inicial parecían indicar un caso relativamente claro. Sin embargo, la muerte repentina de Jeria en prisión ha complicado el panorama y ha abierto nuevas líneas de investigación.
La Fiscalía Local de San Antonio ahora deberá determinar si la muerte de Jeria fue efectivamente un suicidio o si existen otros factores que pudieron haber contribuido a su fallecimiento. Se investigarán las condiciones en las que se encontraba el joven en el penal, así como la supervisión a la que estaba sometido.
Este caso ha generado un profundo impacto en la comunidad local, que se encuentra consternada por la tragedia familiar y las circunstancias en las que se ha desarrollado la investigación. La Fiscalía ha asegurado que se realizarán todas las diligencias necesarias para esclarecer los hechos y determinar las responsabilidades correspondientes.
La autopsia, que se realizará en el Servicio Médico Legal, será crucial para determinar la hora exacta de la muerte de Jeria y confirmar la causa de fallecimiento. Los resultados de la investigación serán entregados a la Fiscalía, que tomará las decisiones pertinentes en base a las evidencias recopiladas.
La muerte del acusado pone fin, al menos temporalmente, a la investigación del doble parricidio. Sin embargo, la Fiscalía ha dejado claro que no se cerrará el caso hasta que se hayan esclarecido todas las dudas y se haya determinado la verdad sobre lo ocurrido. La comunidad de San Antonio espera respuestas y justicia para las víctimas de este trágico suceso.












