Un incidente inusual alteró la operatoria del aeropuerto Arturo Merino Benítez de Santiago de Chile este miércoles por la noche, cuando un avión de Aerolíneas Argentinas y otro de LATAM Airlines colisionaron mientras realizaban maniobras en tierra. Afortunadamente, no se registraron heridos entre los pasajeros o la tripulación de ambas aeronaves.
El choque involucró a un Boeing 737 de Aerolíneas Argentinas, vuelo AR1287 con destino a Aeroparque, y a un Airbus A321 de LATAM Airlines, que se preparaba para despegar hacia Brasil. Según la Dirección General de Aeronáutica Civil de Chile (DGAC), el incidente ocurrió en plena pista de aterrizaje y despegue, cuando la aeronave de LATAM impactó con el ala del avión argentino, que se encontraba en posición.
La DGAC informó que, como consecuencia del impacto, se procedió a la evacuación de todos los pasajeros de ambas aeronaves. Los pasajeros de Aerolíneas Argentinas fueron reubicados en vuelos de SKY y de la propia empresa estatal, con una salida posterior a la medianoche. El vuelo de LATAM hacia Brasil, por su parte, experimentó una demora de aproximadamente tres horas antes de poder finalmente despegar.
El incidente generó momentos de tensión entre los pasajeros, quienes se vieron obligados a regresar al edificio terminal mientras las autoridades evaluaban la situación y coordinaban las acciones necesarias. Un pasajero que viajaba a S o Paulo relató a ADN Radio que el impacto se produjo durante la maniobra de salida a pista: Tomaba un vuelo rumbo a S o Paulo, y en la pista de despegue el avión chocó con otro, golpeó a otro avión .
A pesar de la ausencia de víctimas, las autoridades aeronáuticas calificaron el hecho como de gravedad potencial, dada la fase crítica de la operación en pista en la que ocurrió. La DGAC ha confirmado el inicio de una investigación exhaustiva para determinar las causas del choque y evaluar posibles fallas en los procedimientos de control y coordinación en tierra. Se buscará establecer si hubo errores humanos, fallas en la comunicación entre las torres de control y las aeronaves, o cualquier otro factor que haya contribuido al incidente.
LATAM Airlines, en un comunicado oficial, detalló que durante el rodaje previo al despegue del vuelo LA756 (Santiago - S o Paulo), su aeronave tuvo contacto con un avión de Aerolíneas Argentinas en la plataforma, lo que provocó daños menores en una de sus alas. La compañía aérea activó sus protocolos de seguridad y procedió al desembarque de los pasajeros, quienes fueron reubicados en un nuevo vuelo que despegó a las 00:29 horas del 23 de abril de 2026. LATAM reafirmó su compromiso con la seguridad, destacando que todas sus decisiones operacionales se toman priorizando este principio fundamental.
El incidente ha puesto de relieve la importancia de mantener rigurosos estándares de seguridad en los aeropuertos y de garantizar una comunicación efectiva entre todos los actores involucrados en las operaciones aéreas. La investigación de la DGAC buscará identificar cualquier área de mejora en los procedimientos existentes y recomendar medidas para prevenir futuros incidentes similares.
Las autoridades chilenas han asegurado que se está colaborando plenamente con las aerolíneas involucradas para facilitar la resolución de la situación y minimizar las molestias a los pasajeros afectados. Se espera que los resultados de la investigación de la DGAC arrojen luz sobre las circunstancias exactas del choque y permitan implementar las medidas correctivas necesarias para garantizar la seguridad de las operaciones aéreas en el aeropuerto de Santiago de Chile.
El aeropuerto Arturo Merino Benítez es uno de los más importantes de Sudamérica, y el incidente ha generado preocupación en la industria aeronáutica. Las aerolíneas y las autoridades están trabajando en conjunto para restaurar la confianza de los pasajeros y asegurar que el aeropuerto siga siendo un lugar seguro y eficiente para viajar. La investigación en curso se espera que proporcione una comprensión completa de los eventos que llevaron al choque y ayude a prevenir incidentes similares en el futuro. La seguridad de los pasajeros y la tripulación sigue siendo la máxima prioridad para todas las partes involucradas.










